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Ellos también son Torreblanca

Los vecinos del barrio contrarrestan con su vida cotidiana la imagen mostrada en un reportaje de TV

el 21 oct 2011 / 20:27 h.

Mientras Juan aprende informática en el centro cívico, Mónica espera a que salga del instituto su hermano, compañero de clase de Antonio, el hijo mayor de Nati, que acude a buscarlo y saluda a Lupe, la profesora de Religión. Antes ha pasado por el colegio Tierno Galván a recoger a la pequeña, como Mari Carmen, que va en moto a por su nieta de 5 años, a la que vacuna Merche. Es un día normal en un barrio cualquiera que se llama Torreblanca y se rebela contra la imagen que el programa Callejeros (Cuatro) ha dado de ellos.

1. Profesora del instituto:Guadalupe Camarero. "Las cartas de alumnos fueron clave para curar mi leucemia"

Su historia es mítica en el barrio. Esta profesora de Religión recaló en el IES Torreblanca en septiembre de 2003, y en mayo de 2004 le diagnosticaron una leucemia tan grave que es la mujer que más transfusiones de sangre ha recibido en Sevilla, 116. Un día, miró por la ventana de su sala de aislamiento en el Virgen del Rocío y vio a sus alumnos con carteles de "Te queremos Lupe". El centro fletó un autobús para llevarlos e instaló un buzón donde los niños le escribían cartas que ella pasaba los días del hospital respondiendo. "Se convirtieron en un pilar de mi recuperación. El barrio se volcó conmigo y lo pongo al mismo nivel que a mi familia. Yo de aquí no me quiero ir".

2. Estudiante de finanzas: Mónica Domínguez. "Fui Matrícula de Honor y saqué un 8,28 en Selectividad"

Hace dos años, la nota más alta de Selectividad en Sevilla salió del IES Torreblanca. No fue Mónica pero su expediente tampoco está mal: Matrícula de Honor y un 8,28 en Selectividad. Ahora estudia Finanzas en la Olavide y da clases particulares de Matemáticas "también en las Casitas -la zona mala- y hay gente normal y corriente". Tras ver Callejeros, sus compañeros de Facultad le preguntan extrañados porque "me ven a mí y soy normal".

3. Propietaria de mercería: Natividad Nuñez. "Jamás me han robado ni roto el escaparate"

Tejidos Nuñez es una institución. Lo regenta Nati, de 43 años, que presume de que "nunca han robado ni roto un escaparate y la puerta está siempre abierta". Su día transcurre entre la tienda, donde recogió firmas contra Callejeros, ir a por su hija Nati, de 10 años al colegio y a Alberto, de 14, en el instituto, llevarlos por la tarde a inglés y al mayor al fútbol tres días a la semana. "Tienen amigos de la zona peor y sus padres son trabajadores". "Allí también hay buena gente. A la tienda viene una cliente que casi ni se lava pero la mujer hace punto de cruz".

4. Parado de la construcción: Juan Alba. "Ahora al buscar trabajo digo que vivo en Lumbreras"

El centro cívico es un hervidero. A la misma hora confluyen dos talleres de empleo, las clases de preparación al parto y un curso de informática al que asiste Juan, de 37 años, que lleva tres parado por la crisis del ladrillo. Mientras buscan quiere aprender "algo de ordenadores", como mandar el CV por e-mail o hacerse un perfil en facebook. No le daba vergüenza decir que era de Torreblanca al buscar trabajo "pero ahora pongo que vivo en Lumbreras", una de las zonas buenas del barrio.

5. Auxiliar centro de salud:Mercedes Pérez. "No es un centro de salud fácil, hay que tener psicología"

Lleva 24 años en este ambulatorio "señal de que no estoy muy a disgusto". Pero reconoce que no es un centro de salud fácil, porque atiende a mucha población -es el único- y "hay de todo". "Lo peor son los que vienen a por la metadona, que quieren todo rápido y sin esperar". Tienen vigilantes de seguridad y cámaras. El equipo es "una piña" y admite que "hay que tener mucha psicología con el trato al público". "Si los tratas con despotismo ellos te chillan más, pero si vienen con los humos subidos hay que bajárselos sin ponerte a su nivel".

6. Madre trabajadora: María del Carmen Cobacho. "Es más difícil que te llamen de un trabajo por ser de aquí"


Rocío sale del colegio y se monta con su abuela motera, que pasa por allí cuando su hija María del Carmen va a recoger a la niña. Recelan de los periodistas y piden que "saquen lo bueno". Lleva meses buscando trabajo. Ha sido limpiadora, dependienta y auxiliar de geriatría. "Es más difícil que te llamen por poner que eres de Torreblanca y ahora peor".

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