Cultura

Elogio del caballo y refutación de los poetas

La ceremonia de entrega de los premios Planeta 2008 estuvo presidida por el buen humor desde sus primeros compases. Fernando Savater y Ángela Vallvey, ganador y finalista respectivamente, se mostraron dispuestos a llevarse bien en la larga gira que les espera. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 16:52 h.

La ceremonia de entrega de los premios Planeta 2008 estuvo presidida por el buen humor desde sus primeros compases. Fernando Savater y Ángela Vallvey, ganador y finalista respectivamente, se mostraron dispuestos a llevarse bien en la larga gira que les espera. "Soy una gran aficionada al matrimonio y de aquí puede salir algo", manifestó la escritora manchega.

Vallvey, finalista con la obra Muerte entre poetas, ha querido con su obra rendir un homenaje a las novelas de Agatha Christie, pero cuando se le preguntó si propone un cambio de ciclo en la narrativa española actual, respondió con rapidez: "Qué más quisiera yo. Los únicos ciclos que cambio son los de la lavadora". La autora, que narra en su ficción la reunión de un grupo de famosos bardos en un cigarral toledano, abundó también en la fama cainita de los hombres de letras, y más de los que se dedican a la lírica. "Es el mundo de la vanidad por excelencia, y con el tiempo uno aprende que un buen poeta no tiene por qué ser una buena persona", aseveró.

Savater, ganador con La hermandad de la buena suerte, definió su obra como "una novela de aventuras y desventuras alrededor de una gran carrera de caballos que se avecina, con un jinete que desaparece y dos poderosos magnates como protagonistas", comentó. Apasionado de la hípica, el filósofo se confesó "un escritor hedónico" -a la manera en que Borges se declaraba lector por puro gusto-, y advirtió de que el público no encontrará en estas páginas ninguno de sus temas habituales. "Ya están acostumbrados a aguantar mis sermones sobre filosofía, política, etc. Esta vez se lo he ahorrado, me he tomado unas vacaciones de mí mismo".

Cuando le comentaron que muchos pronósticos apuntaban a que su novela sería una de las finalistas que trataba de ETA -hasta el punto de inducir a error a varios medios de comunicación-, Savater afirmó que "nunca escribiría sobre etarras. Con el poco tiempo que tengo para disfrutar, no se lo voy a dedicar a los terroristas".

Pero quien despertó las mayores carcajadas de la reunión fue el escritor Álvaro Pombo, la última incorporación del jurado, al comentar que ambas novelas "se parecen como un huevo y una castaña", y que el premio de este año podría resumirse en "un elogio del caballo y una refutación de los poetas. Ya decía Nietzsche que los poetas mienten mucho, yo diría que se odian, siempre se están matando", comentó.

Además de la infanta Cristina, y del presidente de la Generalitat, José Montilla, la ceremonia contó con la presencia de figuras de la literatura y los medios como Ana María Matute, Juan José Millás -flamante premio Nacional de Narrativa-, Fernando Schwartz, Boris Izaguirre, Luis del Olmo, Ana García-Siñeriz, Espido Freire o Ángela Becerra, entre otros.

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