Local

Eluana Englaro muere en Italia rodeada de polémica

La italiana Eluana Englaro, de 38 años, en estado vegetativo desde hace 17, murió ayer a las 20.10 horas. La lucha de su familia por dejarla fallecer había desatado una tormenta política en Italia. En el Congreso y en el Senado se guardó un minuto de silencio mientras se votaba volver a alimentarla.

el 15 sep 2009 / 22:25 h.

TAGS:

La italiana Eluana Englaro, de 38 años, en estado vegetativo desde hace 17, murió ayer a las 20.10 horas. La lucha de su familia por dejarla fallecer había desatado una tormenta política en Italia. En el Congreso y en el Senado se guardó un minuto de silencio mientras se votaba volver a alimentarla.

El padre de Eluana, Giuseppe Englaro, fue informado de la muerte de su hija por el anestesista Amato de Monte y al conocerla, dijo: "Sólo quiero estar solo". Eluana falleció en la casa de reposo Quiete de Udine, justo cuando en el Senado italiano se debatía un proyecto de ley para prohibir la suspensión de la nutrición e hidratación que mantenía a la joven con vida, un paso que había dado el primer ministro, Silvio Berlusconi, para no tener que obtener el beneplácito del presidente de la República.

En el momento del debate sobre la reforma legal, el presidente de la Cámara, Renato Schifani, fue informado de la muerte de Eluana y tras conocer la noticia, todos los senadores de la cámara se pusieron en pie y guardaron un minuto de silencio como homenaje a Eluana. Minutos más tarde, Schifani expresó su solidaridad y cercanía con el padre de la fallecida, Giuseppe Englaro y dijo que "éste es un momento de reflexión en el que todos, comenzando por los políticos, deben reflexionar sobre el derecho de la vida y la muerte".

Por su parte, el vicepresidente del grupo conservador en el Senado, Caetano Quagriello, tomó el micrófono y denunció que "Eluana no ha muerto, sino que ha sido asesinada" a lo que Ana Finnochiaro, del Partido Demócrata, le respondió que "continuaban haciendo el enésimo acto de carroña política sobre la muerte de Eluana". La Cámara de Diputados también mantuvo un minuto de silencio por la muerte de la joven que ayer cumplía el tercer día sin alimentos ni hidratación en la clínica.

Desde el Vaticano, el ministro de Sanidad, cardenal Javier Lozano Barragán pidió que "el Señor la acoja en su seno y perdone a quien se le ha llevado de este mundo". El ministro de Sanidad, Maurizo Sacconi, tras expresar su solidaridad con el padre de la joven instó al Senado a que apruebe el proyecto de ley "para que el sacrificio de Eluana no sea inútil". El primer ministro, Silvio Berlusconi, también expresó su profundo pesar por la muerte de Eluana y lamentó de que la acción del Gobierno no haya sido suficiente para salvarle la vida.

Una semana intensa. Antes de la muerte de la joven italiana, el Parlamento italiano había iniciado una carrera a contrarreloj para aprobar el proyecto de ley que impulsó Silvio Berlusconi para evitar el fallecimiento. El objetivo del Gobierno era aprobar la ley antes de que los efectos de la desnutrición fueran irreversibles, pero no fue posible. El caso ha desatado un intenso debate en todo el país, donde se han convocado numerosas manifestaciones a lo largo de los últimos días tanto a favor como en contra de su muerte.

El proyecto de ley se empezó a debatir ayer mismo en el Senado, donde hubo una acalorada discusión. En principio, no estaba previsto que el proyecto encontrara demasiados inconvenientes para ser aprobado, dada la cómoda mayoría con que cuentan los partidos del Gobierno en ambas cámaras. La iniciativa de Berlusconi, en cualquier caso, ha llegado tarde. Por su parte, el padre de Eluana había expresado antes de su muerte su deseo de que Berlusconi no pudiera impedir por ley que su hija muera dignamente, como llevaba años reclamando en diversis instancias judiciales del país.

En declaraciones a la Cadena SER recogidas por Europa Press antes del fallecimiento, Beppino Englaro sostuvo que su hija es "un símbolo de la libertad y la vida, y no de la condena a vivir". Según él, la Constitución italiana contempla el reconocimiento a este derecho, como han reconocido los jueces, demostrando que "las leyes italianas son más avanzadas que sus políticos".

Además, calificó de "inconcebible" la manipulación política que, a su juicio, ha desatado el caso de su hija, ya que el Gobierno italiano actuó contra el criterio de las decisiones de los tribunales del país.

  • 1