Cultura

Elvira Navarro: "No sé si tenemos un discurso propio como generación"

Una de las escritoras más destacadas de la última hornada de las letras españolas, ha dado el estirón definitivo con 'La trabajadora', novela recién publicada por Mondadori.

el 09 mar 2014 / 11:59 h.

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Elvira Navarro (Huelva, 1978), una de las escritoras más destacadas de la última hornada de las letras españolas, ha dado el estirón definitivo con La trabajadora, novela recién publicada por Mondadori, donde se adentra en las tinieblas de la mente humana para explicar de qué modo nos afecta personalmente la precariedad laboral y la situación de crisis que atravesamos. «Yo también formé parte del precariado», reconoce Navarro. «Cuando dejé la universidad, me elvira-navarrocostó mucho encontrar trabajo. Como a mucha gente de Humanidades, esta crisis de ahora me viene de largo.en la bonanza económica ya estábamos así», subraya. Pero no fue hasta 2003 cuando empezó a dar forma a los primeros textos de La trabajadora, una historia de dos mujeres que comparten piso en un barrio obrero de Madrid: una corrige libros para una editorial y cobra tarde y mal, mientras que la otra, mujer sin pasado, acaba provocando la obsesión de la primera. «Me interesa la locura como destrucción de la identidad. No he tenido que documentarme mucho sobre la ansiedad, pues es algo que he conocido de primera mano. El documento en este caso era yo», explica la autora, quien no obstante afirma que el discurso sobre una novela suya siempre es a posteriori, sin planteamientos previos. «Me pregunto si a veces damos la espalda a los proyectos comunes, porque mis personajes no se unen para luchar, se vigilan. Susana tiene en Elisa un espejo que le da miedo, pero no es más que una compañera de piso». El hecho de que los personajes sean femeninos no obedece a ninguna intención concreta, sino a una pura y lógica comodidad. «No quería situarme en un punto de vista específico de la mujer. Pero cuando puse a los dos personajes a funcionar juntos, se generó esa sensación de competitividad, que tiene una lectura en términos neoliberales. No hemos sido educados para que nos unamos». Y esto también le lleva a responder sobre la posibilidad de erigirse en portavoz de su generación. «Ni siquiera sé si tenemos un discurso propio como generación. Desde el 15-M se han empezado a generar voces, pero aún son minoritarias. Hemos sido educados en el individualismo, y prueba de ello es que el discurso dominante hoy es la emprenduría. No buscamos puntos en común, sino diferencias», agrega Elvira Navarro. Autora de otros celebrados títulos como La ciudad en invierno, La ciudad feliz o El invierno y la ciudad, la onubense siempre se ha mostrado muy atenta a las transformaciones urbanas y su efecto sobre la población, en especial a las periferias. «Ha habido una destrucción efectiva del espacio público, una limitación muy seria de los espacios de reunión. Los que hay, están pensados para el coche, no para las personas», asevera. «Los barrios periféricos se construyeron pensando en ese proletariado que fue llegando desde el campo, y al que había que alojar a toda prisa. Y los constructores, claro, se pusieron a hacer dinero rápido con edificios mal hechos». Tal vez por eso, añade, las novelas de hoy están ambientadas en barrios como el deCarabanchel, y no en el Madrid de los Austrias. «¿Quién se ha criado en el Madrid de los Austrias?», apostilla.

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