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Emana tensa aún más la cuerda

El camerunés complica todavía más la postura del Betis afirmando sentirse “decepcionado” y “engañado” por el club.

el 03 ago 2011 / 22:05 h.

La salida de Emana al Al-Hilal empieza a tomar tintes de auténtico culebrón venezolano... o de película española al más puro estilo Se acabó el petróleo. El último episodio nos traslada hasta un yate de Ibiza donde los propietarios del conjunto árabe pasan el tiempo conjugando ocio y placer y dilatando una situación que en el Betis se quiere cortar de raíz por la necesidad de buscar soluciones a la salida de una de las estrellas de la plantilla y para acabar con una escalada de declaraciones que no lleva a ningún sitio por el momento.

Paralelamente, los intermediarios de la operación pasan las horas en un hotel de Sevilla esperando la llamada que desbloquee la situación y les reúna con los compradores, algo que puede dilatarse incluso hasta el viernes.

De entrada, y aunque su intención en un principio era guardar el silencio más absoluto, Emana se despachaba este miércoles con unas palabras en Radio France Internationale en las que aseguraba que su intención, ya que "se siente querido por el beticismo", era seguir pero que el Betis, "desesperado" por su venta, le ha empujado a tomar una decisión forzada por tal determinación del club, con el que confiesa estar "decepcionado".

El camerunés seguía argumentando que "en tres años he hecho todo por el club. La afición no quiere que me vaya y también por eso decidí no irme antes, porque sé que aquí soy amado. Sin embargo, los nuevos dirigentes han insistido en que yo me vaya", echándole la culpa a los rectores béticos de toda la situación, para añadir que cree "que le hacen daño al público, pero no me quieren, y yo no puedo forzar la situación. El club me hace ir por las malas, miran más el dinero que el aspecto deportivo. El Betis está desesperado por venderme y yo, decepcionado".

Achille Emana iba más lejos de la decepción y pasaba a considerarse engañado. "No es que me hayan dejado ir, es que no he aceptado una forma de injusticia. Desde que el Betis ha ascendido a Primera, me han hecho ver que el mío era uno de los mayores salarios del club y que era necesario que me fuera. Pero yo no entiendo por qué. Yo dije que no quería irme. Estoy muy bien en el Betis, tengo un buen contrato, me siento cómodo con toda mi familia, pero todo fue promovido por el club. Esperaba que me llamaran y me dijeran que siguiera, al menos hasta la próxima temporada, por si había una buena oferta. Pero no. Me sucedieron muchas cosas, primero me querían vender a un club ucraniano (el Dnipro), pero no acepté, no estaba interesado", explica.

Tampoco parece entusiasmarle atar su futuro al Al-Hilal, pero cree que no tiene más remedio. "El club de Arabia llegó, me hizo una oferta y el Betis me dijo que mi ciclo había terminado, tuve que hacerme a la idea. Creo que he contribuido mucho en este club para que me traten de esta manera. El club de Arabia Saudí hizo una oferta más alta que el club ucraniano". Allí, su objetivo será "divertirme jugando al fútbol".

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