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Emasesa ultima el diseño de otros dos tanques contra las inundaciones

Las entrañas de la Alameda de Hércules esconden un enorme tanque de 24 metros de profundidad. Es un mecanismo para evitar inundaciones y la saturación de las redes de saneamiento que se implantará pronto en otras dos zonas de la ciudad. Emasesa ultima los diseños para Kansas City y Alcalde Luis Uruñuela.

el 16 sep 2009 / 07:11 h.

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Vídeo: Gregorio Barrera

Las entrañas de la Alameda de Hércules esconden un enorme tanque de 24 metros de profundidad. Es un mecanismo para evitar inundaciones y la saturación de las redes de saneamiento que se implantará pronto en otras dos zonas de la ciudad. Emasesa ultima los diseños para Kansas City y Alcalde Luis Uruñuela.

La mayor de estas instalaciones estará bajo Kansas City. La ubicación exacta está por concretar, aunque los estudios iniciales la sitúan a 40 metros bajo tierra en un solar de usos deportivos ubicado frente al pabellón deportivo de San Pablo. Sus dimensiones duplicarán las del tanque de tormentas de la Alameda de Hércules y tendrá un volumen de explotación cuatro veces superior. Podrá almacenar más de 41.000 metros cúbicos de agua en caso de que una lluvia torrencial sature las redes de saneamiento, evitando así cualquier inundación. Otra instalación similar se ubicará en Alcalde Luis Uruñuela, con unas dimensiones superiores a las de la Alameda, pero inferiores al proyectado en San Pablo. En total, se invertirán casi 30 millones en estas dos grandes obras cuyos trabajos se prolongarían año y medio.

La Alameda de Hércules es el modelo a seguir para Emasesa. Por su simbolismo, por estar ubicado en una de las zonas más bajas de la ciudad y con más riesgo de problemas de inundaciones y por el aprovechamiento de recursos que ha supuesto su construcción. Al contrario de lo que ocurrirá con los proyectos de Kansas City y de Alcalde Luis Uruñuela, el coste apenas ha ascendido a dos millones de euros al haberse conseguido reutilizar obras ya ejecutadas.

El tanque de tormentas de la Alameda se ubica en uno de los túneles realizados en los 70 para la puesta en funcionamiento del Metro, lo que ha permitido un ahorro de cuatro millones de euros. Era un gran agujero que se iba a taponar y ha acabado convertido en una avanzada herramienta para evitar inundaciones.

De ahí la satisfacción del consejero delegado de Emasesa, Manuel Marchena, y del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, cuando ayer visitaron las instalaciones y presenciaron una muestra de cómo se limpia el fondo del tanque. Ambos advirtieron ayer de la importancia que tiene este tipo de infraestructuras especialmente en estas fechas: agosto y septiembre son los meses más proclives las lluvias torrenciales que pueden obligar a abrir las compuertas y desviar el agua a este depósito.

A las tres instalaciones de Sevilla hay que añadir el proyecto impulsado por Emasesa y por la empresa autonómica Egmasa para ejecutar un tanque de tormentas en Alcalá de Guadaíra de dimensiones similares al de la Alameda.

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