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Embarrados solidarios

La Asociación de Pasión de Los Palacios y Villafranca organiza un concurso de 4x4 para recaudar fondos a beneficio de la niña Ana Moreno Aguirre, que sufre Atrofia Muscular Espinal

el 24 may 2014 / 23:20 h.

Uno de los vehículos que ayer se embarró por la pequeña Ana y su enfermedad rara. Foto: Alvaro Romero Uno de los vehículos que ayer se embarró por la pequeña Ana y su enfermedad rara. Foto: Alvaro Romero La niña palaciega Ana Moreno Aguirre, a punto de cumplir tres años, contemplaba feliz ayer al mediodía, en brazos de su padre, el trasiego de gente bajo las improvisadas carpas que hacían de bares en un descampado del barrio de La Nana donde se habilitó un circuito de off road para que coches 4x4 dieran espectáculo subiendo y bajando montículos de arena, encharcándose en baches descomunales, pisando troncos y piedras, derrapando y saliendo a cada rato, a duras penas, remolcados por un tractorista que se convertía por momentos en el héroe ovacionado. Sin embargo, la pequeña no era consciente de que aquellos miles de personas se habían congregado allí, como en una feria, no tanto por su afición a las brutales peripecias de los todoterrenos como por solidaridad con ella. Sus padres, Juan Carlos y Laura, sí. Y no encontraban palabras para agradecerlo. Su hija padece una enfermedad rara que afecta a uno de cada 10.000 habitantes: Atrofia Muscular Espinal, que se manifiesta en la debilidad de las neuronas motoras del asta anterior de la médula espinal y provoca una pérdida de musculatura tan grave que el único remedio conocido hasta ahora es la fisioterapia. Sólo en ejercicios se gasta esta familia casi mil euros mensuales. «Está haciendo natación y ahora la queremos apuntar a caballo», cuenta el padre, y añade: «Todo con tal de sacarle musculatura, o para que no pierda demasiado, mientras inventan un medicamento». Porque, de momento, no existe curación. El concurso de 4x4 de ayer, en el que participaban 21 vehículos y que se extendió hasta bien avanzada la tarde, lo organizaba la Asociación de Pasión que lidera el dueño de un Cristo particular que crece en devotos desde el salón de su casa en la calle Nuestra Señora del Carmen. Pero en la empresa se volcaron también todas las hermandades del pueblo, numerosos comercios y talleres, restaurantes e incluso particulares, que donaron miles de euros en comida y bebida que eran las que se dispensaba en la barra. Además, una aseguradora local –la de Sergio López Ponce– se encargó de los seguros del evento y de las camisetas que portaban los numerosos organizadores –tanto en las barras como en el circuito– con el lema ‘Todos con Ana’. El dueño de uno de los todoterrenos participantes cobraba dos euros a quien quisiera poner a prueba su adrenalina ejerciendo de copiloto al recorrer la accidentada pista. «Todo lo que se recaude, que esperamos sean varios miles de euros, irá íntegro para Ana», explicaba Joaquín Lay, presidente de la Asociación de Pasión. La familia de la niña se mostraba orgullosa y sorprendida de la solidaridad de un pueblo que lleva meses volcándose con la causa. En abril fue Dina Arriaza, la palaciega finalista del concurso televisivo La Voz, quien ofreció un concierto expresamente para Ana. «Ahora queremos organizar una obra de teatro y creo que el Ayuntamiento cederá el teatro municipal», señalaba el padre, agradecido de que para el concurso hubieran acudido no sólo todoterrenos del pueblo, sino incluso de Málaga, Cádiz, Jerez de la Frontera, Ayamonte y pueblos de la provincia de Sevilla tan alejados como Gelves, Santiponce, El Ronquillo o Fuentes de Andalucía. Los participantes aspiraban a tres trofeos y diplomas para los mejores –los que consiguieran hacer el recorrido en el menor tiempo posible– y otras tres copas para los mejores locales. El público palpitaba entusiasmado con un espectáculo que constituye una novedad en Los Palacios y Villafranca y que la Asociación de Pasión, tras el éxito de ayer, pretende convertir ya en una tradición. Miles de personas se arremolinaban sobre las cintas perimetrales –«¡Miguel!, ¿mañana abre el lavadero?», bromeaban con el conductor–, iba y venían a la barra, apostaban… mojados por una causa solidaria.

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