miércoles, 23 enero 2019
23:46
, última actualización
Economía

Emerita somete su proyecto para reabrir la mina de Aznalcóllar al examen sindical

Las direcciones regionales de CCOO y UGT conocen de primera mano los detalles y los responsables del grupo responden sobre las inquietudes: empleo, estabilidad, seguridad laboral y medio ambiente.

el 28 oct 2014 / 08:00 h.

Las direcciones andaluzas de los sindicatos CCOO y UGT sometieron ayer a los directivos de la compañía minera Emerita Resources, sociedad gestada por el grupo financiero y banco de negocios Forbes & Manhattan y con Morera & Vallejo como socio empresarial local, a un examen sobre el proyecto de reapertura del yacimiento sevillano de Aznalcóllar, cuya adjudicación por parte de la Junta de Andalucía está prevista para finales de año. Emerita Resources Los principales responsables de la firma minera –encabezados por Joaquín Merino, presidente y consejero delegado de Emerita; David Gower, director y miembro del comité de dirección de Forbes & Manhattan, y Juan Luis Pozo, director de Estrategia y Comunicación– presentaron el proyecto durante una reunión en Sevilla, donde estuvieron los secretarios regionales de UGT y CCOO, Carmen Castilla y Francisco Carbonero, respectivamente, acompañados de una treintena de sindicalistas. Estos mostraron sus principales inquietudes respecto a una reapertura esperada como agua de mayo en la comarca de Aznalcóllar por su efecto arrastre tanto económico como laboral. De hecho, la cuestión del empleo fue capital en las preguntas, cuánto y cómo, y reclamaron sinceridad y números reales para así no generar falsas expectativas en una comarca con una elevadísima tasa de desempleo y que aún trata de sacudirse el desastre medioambiental de Boliden y los estragos laborales que dejó esta multinacional cuando dio la espantada hace década y media. Los directivos detallaron que serán 450 empleos «con puestos identificados», esto es, que ni son estimaciones ni un decir por decir, sino trabajadores asignados a unas tareas concretas. La previsión de empleo indirecto –en servicios y empresas auxiliares, sobre todo de la zona– superará holgadamente los 2.000. Siempre y cuando los propios sindicatos así lo indiquen, se dará prioridad a los vecinos de la comarca de Aznalcóllar. ¿Estabilidad laboral? Se presupone dado que, aclaró Merino, Emerita formará a los trabajadores conforme a su técnica de explotación de un yacimiento que «ya no será a cielo abierto sino subterráneo». Es más, el proyecto recoge un centro de formación permanente que atraerá a expertos en minería de todo el mundo, «a los mejores», apuntó Pozo. Castilla preguntó por las mujeres mineras, y el presidente de Emerita respondió que mujeres son las conductoras de los grandísimos camiones de metal en los yacimientos que Forbes tiene distribuidos por todo el mundo. Sin problema. La líder ugetista, asimismo, se interesó por el respeto a los derechos laborales (en especial, el convenio colectivo) y por las medidas contra la siniestralidad laboral. Desde la contraparte manifestaron su escrupuloso respeto a la legislación española y que son los primeros en hacer todo lo posible para reducir los accidentes a cero: por lo humano, por supuesto, pero también por el impacto que supone cualquier suceso sobre un grupo que cotiza en la bolsa canadiense. Francisco Carbonero hizo hincapié en la cuestión de las cotizaciones internacionales del metal: la experiencia demuestra que cuanto están altas sí hay mina y cuando bajan se dejan de explotar y se abandonan. En réplica, David Gower quiso dejar claro que los números que hablan de la rentabilidad de Aznalcóllar en cualquier coyuntura son «robustos». En principio, serán quince años de explotación, si bien hay posibilidad de alargar la vida en función del resultado de nuevos sondeos. REUNIÓN Y como no podía ser menos, el tema medioambiental fue un ir y venir durante una reunión convocada por la empresa como ejercicio de transparencia, algo que agradecieron los sindicatos. Emerita Resources recordó que no sólo no habrá balsa en su sistema de explotación subterránea de Aznalcóllar, sino que asumirá este compromiso: regenerar el entorno de la mina –las antiguas cortas y escombreras– hasta el punto –dijo– de que nadie sabrá que debajo hay un yacimiento en explotación. Castilla: «El empleo que se necesita en la comarca es de calidad» La secretaria general de UGT-A reivindicó a la compañía minera Emerita que haya «empleo de calidad» en la explotación de Aznalcóllar en el caso de que finalmente se la adjudique, y opinó que existe una especial sensibilidad hacia esta comarca porque lo que ocurrió con Boliden fue una auténtica «tragedia». «No queremos cualquier empleo, sino de calidad, al tiempo que exigiremos todos los controles», según comentó la dirigente ugetista, quien agradeció la exposición del proyecto por parte de la compañía. En su opinión, el impulso a la minería debe obtener el apoyo también del Gobierno central, además del de la Junta de Andalucía. Carmen Castilla se preocupó especialmente de la siniestralidad, que ha crecido en los años de la crisis, y los responsables de la compañía recalcaron que «en el mundo anglosajón, con este tema hay tolerancia cero» y que siempre la reputación empresarial es «fundamental». Deseó la líder ugetista «suerte» a Emerita en la adjudicación final que ha de decidir la Junta, y resaltó que el sindicato cree estratégica la actividad minera. Carbonero: «Os agradecemos que contéis con nosotros. Seremos reivindicativos» El secretario general de CCOO-A, Francisco Carbonero, aplaudió que Emerita haya puesto en conocimiento de los sindicatos andaluces su proyecto minero para Aznalcóllar pero, como no podía ser menos, declinó posicionarse hasta que la Junta de Andalucía adjudique su explotación a uno de los dos grupos que están en la puja final. «Y las competencias son exclusivas del Gobierno andaluz». Eso sí, dijo que hacía una lectura positiva porque hay interés en la reapertura y en liquidar esa mala leyenda que arrastra la comarca de Aznalcóllar. Carbonero resaltó que para su sindicato hay tres prioridades: las condiciones laborales – «y seremos muy reivindicativos»–, la sinergia que se genere con la economía local –en el sentido de apotarse sobre las empresas del entorno– y el «respeto ambiental», lógico y obligado. Desde Emerita Resources garantizaron la sostenibilidad ambiental de su proyecto y el desarrollo de las firmas auxiliares. «Será un emblema para Aznalcóllar. Venimos aquí para que realmente nos conozcan y para quedarnos. Que haya un socio local conocido dice mucho».

  • 1