Cultura

Emilio Durán: «He pasado miedo mientras escribía»

Un variopinto grupo de personajes, amigos entre sí, van confluyendo predestinados a una terrible Plaza del Cabildo. Allí el escritor sevillano Emilio Durán los someterá a un inquietante auto de fe que los separará para siempre y los obligará a examinar sus propias vidas.

el 16 sep 2009 / 02:17 h.

Un variopinto grupo de personajes, amigos entre sí, van confluyendo predestinados a una terrible Plaza del Cabildo. Allí el escritor sevillano Emilio Durán los someterá a un inquietante auto de fe que los separará para siempre y los obligará a examinar sus propias vidas.

Plaza del Cabildo es precisamente el título de esta novela, que acaba de ver la luz en la colección Umbral del nuevo sello hispalense Paréntesis, y que será presentada hoy en la Casa de Provincia a las 20.00 horas, con Rafael de Cózar y Antonio Rivero Taravillo.

"Todo es una parábola, pero una parábola realista, sobre la existencia humana", explica el autor de novelas como La última batalla de Fernando de Abertura o Cartas de amor a la condesa. "Concebí la historia de unos inquisidores reunidos en la plaza que son los mismos encausados, gente a las que se acusa de sus propios pecados. Es todo como un sueño, o más bien una pesadilla. A mí al menos me dio un rato de miedo", agrega Durán con buen humor.

La historia de Plaza del Cabildo podría tener una lectura política, social o moralizante, pero Emilio Durán prefiere no entrar en esas especulaciones y dejarlo todo al arbitrio del lector. "Es él quien da la última dimensión a la novela", comenta. "Ni siquiera estoy yo muy seguro de lo que he querido decir. No he tenido una idea preconcebida, no hay una construcción premeditada, todo ha ido surgiendo como venía y yo me fui dejando arrastrar. Incluso al final, que es de lo más sorprendente, vino así y no lo pude esquivar".

Tampoco se decide Durán a etiquetar un texto tan singular como Plaza del Cabildo. ¿Es realismo, es fantasía?. "Pienso que existen unos personajes muy interesantes, los críticos y los catedráticos, a los que les corresponderá en todo caso la catalogación de este insecto literario", explica. "En la vida también se producen ese tipo de situaciones difíciles de definir".

  • 1