Local

Empieza la obra del Salvador para recuperar su imagen más clásica

Llegó la hora del Salvador. Primero fue la plaza del Pan, Pescadería y, después, la Alfalfa. La obra de reurbanización comenzará entre hoy y mañana, pero el resultado será distinto al resto. El Salvador no tendrá corte moderno, sino que recuperará su estampa decimonónica.

el 15 sep 2009 / 07:58 h.

TAGS:

Llegó la hora del Salvador. Primero fue la plaza del Pan, Pescadería y, después, la Alfalfa. La obra de reurbanización comenzará entre hoy y mañana, pero el resultado será distinto al resto. El Salvador no tendrá corte moderno, sino que recuperará su estampa decimonónica.

Pese a que el proyecto original de la Piel Sensible, del arquitecto José Carlos Mariñas, preveía que todas las plazas del Centro tuvieran la misma estética, las críticas surgidas en los sectores más clásicos de la ciudad por el estilo vanguardista de las farolas y los bancos de la plaza del Pan y de Pescadería hicieron que el Ayuntamiento reconsiderase el proyecto, incluso en contra del propio arquitecto.

Fue el mismo alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), el que anunció en marzo que el Salvador tendría farolas fernandinas -las que se han quitado de la Avenida-, bancos de granito blanco con respaldo de forja y los mismos naranjos. El objetivo, ahora, es imitar la postal anterior a 1861, recuperando la plaza para el peatón.

El aparcamiento indiscriminado, por tanto, será imposible una vez que el espacio de delante de la antigua colegiata esté todo al mismo nivel.

En la plaza que se abre al templo del Divino Salvador desaparecerán, pues, las aceras y se colocará granito gris flameado (gris claro), como se ha informado a los comerciantes. En la zona central de la plaza o salón, según el proyecto previsto hace tres meses, se reutilizará en la medida de lo posible el adoquín existente (se desmontará, se tratará y se intentará recolocar) o bien se sustituirá por granito granallado de 14 por 14 centímetros. El Ayuntamiento eludió ayer dar detalles del proyecto.

El propio arquitecto, José Carlos Mariñas, no está de acuerdo con la decisión tomada por el equipo de Gobierno municipal y, de hecho, se enteró por la prensa de los cambios anunciados por el alcalde en marzo.

Mariñas aún discutía detalles del proyecto con los responsables municipales en la propia plaza, mientras los operarios retiraban los postes que sostenían hace días los toldos.

Y es que las modificaciones de última hora han sido muchas. Según los comerciantes, en un principio también se iba a repavimentar la calle Córdoba, pero finalmente parece que se ha descartado. Esta calle, precisamente, ha sido levantada tres veces en los últimos cinco años, para desgracia de vecinos y comerciantes. El jefe de obra del Salvador, Javier Villegas, no sabía precisar ayer si finalmente la obra afectará o no a Córdoba. "Depende del día", ironizó.

Según los planes de marzo, los trabajos para reurbanizar la plaza durarían cuatro meses y englobarían el cambio de pavimento del espacio de delante del templo y de la calle Córdoba. Sin embargo, Urbanismo aseguró a los comerciantes de la zona que los trabajos tardarían tres meses. Esto es, que a mediados de octubre, como mucho finales de ese mes, todo volverá a estar en orden y la plaza lucirá la estética de mediados del XIX.

Además, Urbanismo les dio un croquis con las fases del proyecto. Hoy se retirarán las farolas (se sustituirán por otras provisionales) y se empezará a colocar el vallado que rodeará la zona central de la plaza. El trabajo empezará por ahí. Una vez que se levanten los adoquines, para agosto, empezará la repavimentación de las aceras. Entonces se habilitará una senda para el peatón en el espacio más central.

Según los comerciantes, la obra en las aceras comenzará por los soportales frente al templo, para acabar en la zona más próxima a Cuna y Córdoba. Todo tiene que estar listo el 1 de septiembre, fecha en la que se retomará la pavimentación de la zona central de la plaza.

Finalmente, la estatua de Martínez Montañés no cambiará de sitio, aunque el alcalde apuntó que se estudiaría otra ubicación.

Según el primer cronograma del proyecto de la Piel Sensible, la tercera y última fase debió empezar a principios de año, "al unísono con los trabajos de restauración de la Iglesia de Salvador", pero finalmente el Ayuntamiento optó por posponer la obra hasta el verano para no interferir en el transcurso de la Semana Santa y minimizar el impacto de las vallas, el polvo y el ruido en la venta de los comercios.

Dada la urgencia de la obra en el Salvador, la Gerencia de Urbanismo licitó el trabajo -por 1.155.383 euros-no a través de un concurso público, sino por un procedimiento negociado con publicidad, según una resolución formalizada el 14 de mayo.

  • 1