Economía

Empresa líder desde Andalucía

Directivos de Migasa y Skylife Engineering defienden la importancia económica de la región.

el 27 mar 2014 / 00:09 h.

TAGS:

Gallego, Martín Prats y Cardenete, durante el coloquio celebrado ayer. / J.M.Paisano Gallego, Martín Prats y Cardenete, durante el coloquio celebrado ayer. / J.M.Paisano Se puede ser líder desde Andalucía, sin complejos y defendiendo la productividad de los trabajadores de la región frente a los tópicos que señalan que en esta tierra se trabaja poco. Es la tesis que defendieron ayer durante el coloquio que siguió a la presentación de la revista económica de El Correo de Andalucía los dos empresarios participantes: Antonio Gallego, adjunto a la dirección general de la empresa agroalimentaria familiar Migasa; y María de los Ángeles Martín Prats, gerente de la novísima empresa de aviónica Skylife Engineering; moderados por el catedrático de Economía de la Universidad Loyola Andalucía, Manuel Alejandro Cardenete. Con dos perfiles bien distintos, ambos demostraron que sabían de qué hablaban:con más de 70 décadas de vida a sus espaldas y medio millar de trabajadores, Migasa es la primera exportadora de aceite de oliva del país; mientras que a la tecnológica Skylife Engineering, con sólo tres años de vida, le llueven ofertas «atractivas» para trasladarse, las últimas desde Canadá y Francia, que la firma ha declinado porque quiere seguir investigando «desde Sevilla, en concreto desde Aerópolis», donde se encuentra ubicada. Al referirse a la exportación, que ha sido la principal vía de escape de las empresas andaluzas durante el año pasado, con cifras históricas que no han evitado el desplome del PIB pero al menos han ayudado a moderar su caída, Gallego admitió que «todo» el crecimiento de su empresa se produce gracias a la exportación, puesto que el mercado nacional está «totalmente maduro», pero matizó que se trata «de un medio y no un fin». «¿Para qué vas a vender fuera, que tiene unos costes altísimos, si le puedes vender a tu vecino?», se preguntó. También Martín Prats admitió tener más carga de trabajo fuera de España, con contratos con empresas punteras como la norteamericana Boeing, la filial alemana del grupo Airbus Cassidian, o la francesa Thales. Sin embargo, insistió: «Pero lo hacemos desde Sevilla, aportando tecnología, con un personal muy preparado en el que el 80 por ciento somos doctores en ingeniería». En ese sentido, la emprendedora se congratuló de las deducciones que la propuesta de reforma fiscal plantea para el I+D, «que nos beneficia por ser de base tecnológica». A esta reflexión le sumaron ambos empresarios su completa seguridad de que la productividad andaluza es tanta o más que en otros lugares del país. «No tengo ninguna duda», aseguró Gallego, que defendió en su empresa «ratios de productividad extraordinarios» y aprovechó para criticar a quienes le dan la vuelta al argumento y, para aumentar los niveles de eficacia, «despiden a la mitad de la plantilla, cuando lo que hay que hacer es subir la producción, vía industria o desarrollo». Martín Prats enlazó su convencimiento de que los trabajadores andaluces son altamente cualificados con la premisa sobre la que se fundó su empresa: dar una oportunidad y una motivación a los licenciados de la Escuela de Ingenieros de Sevilla para evitar «la fuga de cerebros de la que nos quejamos». El debate se enmarcó en una situación económica, descrita ampliamente en el análisis de los 14 sectores productivos que recoge El Correo Económico de Andalucía, en la que tanto empresarios como moderador apreciaron «razones para el optimismo» y un cambio de tendencia que se presta a las nuevas oportunidades. Para aprovecharlo, la gerente de Skylife Engineering apostó por «tener esta actitud de cambio y buscar otros caminos», mientras que el adjunto a la dirección de Migasa aseguró que «siempre hay una oportunidad, pero en estos momentos es más favorable». El contexto lo había puesto ya Cardenete desgranando sus «seis razones para el optimismo» señaladas por el BBVA en su último informe: el aumento de las exportaciones; la mejora del ahorro con la lógica reactivación de la demanda interna; menos tensiones financieras –con la prima de riesgo alejada de los titulares–; más dinamismo inversor –«España está de moda»; comienza a fluir el crédito, y las nuevas perspectivas del mercado laboral. En este caso, admitió, no por creación de puestos de trabajo pero sí, al menos, por un «parón» en su destrucción.

  • 1