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En busca del turista de alta velocidad

El AVE Sevilla-Valencia alcanza el 75% de capacidad en 15 días aprovechando el tirón turístico que tienen ambas ciudades.

el 01 jul 2012 / 18:49 h.

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Los pasajeros aguardan para coger el AVE rumbo a Valencia.
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En el AVE Sevilla-Valencia no hay ni chaquetas ni corbatas. No es una ruta de ejecutivos, como se metamorfoseó la primera línea de alta de velocidad de España una vez que, hace ya 20 años, cumpliera su cometido de ser el puente de Madrid a la Expo 92. Es un tren para turistas. Hasta su estreno, en pleno inicio de la campaña veraniega, marca la impronta de una conexión que, apenas 15 días después de echar a rodar, ya transporta una media de más de 400 pasajeros diarios. La cifra aportada por Renfe podría sonar algo insignificante si no se aclara que eso supone alcanzar más del 75% de capacidad de la conexión, que por el momento sólo cuenta con dos líneas al día: una que parte a las 8.15 horas de Valencia y llega a Sevilla a las 12.05 horas y el recorrido inverso, que arranca a las 17.22 y llega a la capital del Turia a las 21.12 horas. Es decir, no llega a las cuatro horas de trayecto.

De estos pasajeros, más de la mitad corresponden a la ruta de Valencia a Sevilla. El resto se reparten en las paradas intermedias (en especial Córdoba, donde hacen trasbordo desde Málaga a través de la nueva forma de billete integrado, y Cuenca, pero también de Puertollano o Ciudad Real). Pero más allá de destinos, está el perfil de los viajeros: familias, parejas y hasta guiris, con una vestimenta muy veraniega y con la mente puesta en el ocio.

No en vano, Renfe no pasa por alto que el nuevo AVE, que en su trayecto supera a veces los 300 kilómetros por hora, enlaza dos ciudades con conexiones en sus territorios y, más importante, con atractivo y encanto, una circunstancia a tener en cuenta en un verano en el que todos los expertos auguran que el español pasará las vacaciones cerca de su hogar y sus desplazamientos se restringirán, por lo general, a los límites que marca la frontera. Con ese marcado interés turístico, no es extraño que el primer lleno de este tren se produjera, por ejemplo, en el fin de semana en el que se disputaba el Gran Premio de Fórmula 1 de Europa, cuyo circuito eran las calles valencianas.

Aquella vez no hubo más líneas, pero sí entra en los planes de Renfe aumentar la frecuencia en momentos de especial tirón turístico, caso de la Feria de Abril y la Semana Santa, en el caso sevillano; o las Fallas, en el de Valencia; sin descartar otras fechas del calendario andaluz. La más cercana es la Feria de Málaga, a principios del mes de agosto. Tampoco se descarta que directamente se dote de más trayectos si el éxito de la línea tiene cierta continuidad en el tiempo.

Más allá del turismo, el arranque de esta conexión del AVE es hasta mejor que el de otras líneas puestas en servicio con anterioridad. Lo piensa así el gerente del corredor transversal de Renfe, Félix Martín, que concreta que el potencial de esta línea está en obtener "clientes que se aproximen al ferrocarril cuando antes se decantaban por el vehículo privado". El guión de Renfe no permite muchas alabanzas -siempre concede más tiempo antes de calibrar el éxito o el fracaso de cada nuevo tren-, pero sólo en la primera semana utilizaron el servicio más de 1.500 personas.

Eso se produce pese a que se mantiene en servicio el tren Alaris que une Sevilla y Valencia. Sin embargo, el AVE le gana la partida en tiempo: conecta ambas ciudades en tres horas y 50 minutos, es decir, un 49,6% más rápido que el convencional, que en el único campo en el que puede competir con la alta velocidad es el precio. Aunque su trayecto es de siete horas y 27 minutos, el precio del billete del Alaris es de 58,20 euros en clase turista y 77,10 en preferente. En el caso del AVE, la reducción del tiempo implica un precio algo más elevado, ya que la tarifa es de 103,20 en turista y 154,80 euros en preferente.

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