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En clase de psicología infantil con Supernnany

300 personas asisten a una jornada educativa en Sevilla.

el 28 nov 2009 / 21:30 h.

La psicóloga Rocío Ramos-Paúl, la Supernnany, conversa con las madres.

¿Y qué hago cuando tengo que controlar a dos niños en vez de uno y encima se están peleando entre ellos? Probablemente sea una pregunta que se hacen casi a diario muchos padres, sin ser ni los primeros ni los últimos.

Pero esta vez, lejos de quedar en cuestiones lanzadas al aire fruto de la desesperación, estos planteamientos encontraron respuesta y además en voz de una experta, Rocío Ramos-Paúl (la Supernnany), que participó ayer en Sevilla (Colegio Padres Blancos) en unas jornadas educativas que tenían como hilo conductor la importancia del aburrimiento desde edades infantiles para que los niños aprendan a ser autónomos.


A la cita asistieron unas 300 personas -220 adultos y 80 niños- y, entre ellos, padres y abuelos, con el fin de despejar sus mayores dudas, formularon a la psicóloga sevillana una veintena de cuestiones que versaron fundamentalmente sobre cómo hay que jugar con los niños y a qué edad hay que empezar promover en ellos la terapia del aburrimiento.

Aunque cada casa es un mundo, la Supernnany recomendó en todo caso empezar a promover cuanto antes dichas capacidades y "dejar a los niños espacio para que puedan ser autónomos y creativos".La iniciativa que trajo ayer a Rocío Ramos a Sevilla se enmarca en el proyecto educativo Recrea de Nestea Desteinado, una propuesta que se inició en La Coruña -y ahora viajará a Bilbao- y que pretende dotar a padres y abuelos de las herramientas necesarias para que sean capaces de desarrollar su imaginación y la de los pequeños, de manera que puedan inventar y participar en juegos infantiles.


De hecho, como no podía ser de otra forma, el juego fue un ingrediente fundamental en la receta de ayer. Y es que, la dosis de psicología infantil a cargo de la experta de Cuatro contemplaba también un pequeño experimento con los verdaderos protagonistas, los niños.

A excepción de los que tenían muy corta edad, todos estuvieron a la altura de las circunstancias y, además de dejar a sus padres algo más liberados para tomar nota de las propuestas de la Supernnany, cumplieron con los fines que buscaba la prueba: dentro de una guardería habilitada y bajo la tutela de pedagogos, experimentaron el aburrimiento y, a partir de él, fueron capaces de crear e imaginar, como bien pudieron comprobar a posteriori los padres en un vídeo grabado bajo su consentimiento.

Los niños no recibieron más instrucción que el poder hacer lo que quisieran con el juego creativo -que luego pudieron llevarse a casa- PlayMais, un entretenimiento natural de construcción, fabricado en maíz y teñido con colorante alimentario -a modo de gusanitos-, con el que crearon formas y figuras.

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