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En el Betis hay que felicitar a todos tras una primera vuelta de escándalo

Pepe Mel y los futbolistas lo han bordado. El consejo y la dirección deportiva también merecen elogios por su labor.

el 15 ene 2013 / 11:18 h.

José Antonio Gordillo, Pepe Mel, Miguel Guillén y Vlada Stosic (Roberto Pardo).
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El Betis le puso el domingo broche de oro a una primera vuelta de escándalo, instalado en la cuarta plaza liguera y con los deberes hechos en la Copa del Rey. Pepe Mel ha sabido extraer petróleo de una plantilla que muy pocos creían capacitada para mejorar el nivel de la pasada campaña, pero que ha sido confeccionada con buen criterio dentro de los ajustadísimos límites económicos en los que se mueve el club.

Así que a la hora de las felicitaciones, tras empezar dando la enhorabuena a Pepe Mel, el gran artífice sin duda, por su inmenso trabajo, no quiero dejar fuera, como hacen otros -eso de sostenella y no enmendalla es muy nuestro-, la buena labor realizada desde su llegada por la dirección deportiva que comanda Vlada Stosic, que ha sido capaz de poner a disposición del entrenador un plantel muy versátil, de futbolistas comprometidos y de bajo coste que están dando un extraordinario rendimiento para ir logrando los objetivos con holgura que permiten ahora poder plantearse retos más ambiciosos y ni soñados hace unos meses.

No debe ser nada fácil confeccionar un plantel como el que tiene el Betis, sin apenas poder pagar traspasos y con un tope salarial más bajo del que gozan rivales como Mallorca o Granada (allí se fueron, por la pasta, futbolistas pretendidos como Geromel o Iriney) a los que hoy por hoy dobla en puntuación, aunque esos clubes no tienen la fortuna de contar con una cantera como la bética de la que siguen saliendo, porque se confía en ella y no se les cierra el paso con fichajes del montón, futbolistas como Nono, Vadillo, Vilarchao o los mismos Adrián y Alex Martínez, a los que Mel está moldeando como elementos más que válidos para Primera división.

Enhorabuena también para el consejo, que a pesar de sus errores puntuales en asuntos de gestión, ha sabido delegar en la parcela deportiva y mostró la pasada campaña pasada su confianza inquebrantable en el entrenador cuando vinieron tan mal dadas, que ahora el elogio, aparte de merecido, es fácil, pero supongo que Mel nunca olvidará las palabras de Miguel Guillén después de encajar en Pamplona su novena derrota, cuando el nombre de Míchel sonaba en casi todos lados y el presidente empeñó su palabra ratificándole en sus horas más bajas. Los frutos de aquella arriesgada apuesta los está recogiendo el Betis hoy. 

PD: Y enhorabuen también a Rafael Gordillo, que ahora está en un segundo plano, más de representación institucional, pero que tiene mucha parte de culpa de todo lo bueno que está viviendo el Betis en la actualidad.

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