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En el corazón de Triana con aroma a incienso

Bar Santa Ana (Triana). Más de cien años a la sombra de la ‘catedral' trianera.

el 03 ene 2013 / 21:06 h.

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Interior del bar Santa Ana.

Estamos en pleno corazón del famoso arrabal de Sevilla, al otro lado del río, Triana, difícil no caer en el tópico, pero es que aquí se respira un aire muy especial, desde que uno cruza el puente, saluda a la Virgen del Carmen y llega al Altozano, la cosa cambia. Los muros de la iglesia de Santa Ana, mandada construir por el rey sabio, Alfonso X hijo de San Fernando, en 1276, ya ha llovido desde entonces, dan sombra a este popular bar que se encuentra en la esquina de la calle Pureza y Vázquez de Leca, desde hace más de cien años y, desde 1961, en manos de la familia Cárdenas.

Y la historia de este bar se lee en sus paredes, llenas de fotos, azulejos, carteles. Destaca el ambiente cofrade, no en balde el actual propietario sabe lo que es ir en una trabajadera. Presiden grandes fotos de la Esperanza de Triana y del Señor de las Tres Caídas, pero hay allí documentos históricos como esa foto de la primera cuadrilla de hermanos costaleros de San Gonzalo, donde aparece el imaginero Luis Ortega Bru, autor de los actuales titulares de la hermandad.

Cachorro, Baratillo, y otras cofradías están presentes también en las cubiertas paredes, así como personajes tan famosos en Triana como el mudo de Santa Ana. Aquí hay arte, detrás y delante de la larga barra del local, como en ese azulejo que inmortaliza la feliz frase del costalero Javier Molina de aquel Viernes de Dolores de 1999: "¿Qué cómo son los relevos que me han dao?... mira si he tenío suerte que en todos ellos va nuestro Cristo arriba", ahí queda eso.

Pero también está muy presente el mundo taurino, en una de las paredes cuelga la cabeza de Querencioso, un toro de Fermín Bohórquez que estoqueó el maestro del barrio Emilio Muñoz en abril de 1983 en la Maestranza, fotos del diestro trianero, de Fran Rivera, costalero de la Esperanza y que, de vez en cuando, se deja ver por la barra del Santa Ana, del Cid, en fin, trianería por los cuatro costados en este bar de azulejos de Alfarería, de cal, de ventanales de madera que abren el bar a la terraza al pie de la tapia de la iglesia. Y las tapas....Porque en el bar Santa Ana hay ambiente, del bueno, y también un repertorio de tapas tradicionales para completar el cuadro.

La tapa estrella es su delicia de solomillo, tiernísimo y sabroso trozo de carne envuelto en lonchita de bacon y con un dátil que refuerza su sabor. También muy características sus pamplinas de gambas, ensartadas en un palillito con un trozo de bacon. Pero hay más, en fritos, pavías, tortillitas de camarones, croquetas caseras, lagrimitas de pollo, por la plancha pasan chipirones, champiñones, pinchitos, solomillos; como no podía ser de otra manera, hay guisos caseros, carne con tomate, albóndigas de choco, espinacas con garbanzos, menudo.

Pero la cosa no se queda ahí, también sirven pepitos, ole el arte del nombre tradicional, ahora que hay tantos montaditos por todas partes, pero hay más todavía: gambas al ajillo, capote de melva, ensaladilla, huevas con mayonesa. Por si todo esto fuera poco, buenas chacinas y conservas, como unos espectaculares mejillones en escabeche, completan la carta de tapas, medias y raciones.

Para acompañar tanta buena tapa, Cruzcampo fría bien tirada y una buena selección de bodega, desde manzanilla, fino y otros generosos, hasta tintos y blancos de buenas marcas.

Al bar Santa Ana vaya sin prisas, saboree el sabor del barrio, pasee desde el Mercado, por Betis o Pureza, crea o no, visite a la Virgen, y disfrute de las tapas caseras del bar mirando el barrio por sus ventanales.

La ficha

  • Propietarios: José Cárdenas Gómez
  • Dirección: C/ Pureza, 82. 41010 Sevilla
  • Horario: 07.30 a Cierre
  • Teléfono: 954 272 102.
  • Tapas: 2,50 euros.
  • Medias: 7 - 9 euros.
  • Raciones: 11 - 14 euros. 

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