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En el laberinto

A primera vista no corren buenos tiempos para el Partido Popular ni para su presidente, Mariano Rajoy. Junio y su congreso no llegan nunca y diversos amotinados aprovechan para remover el patio. Lo asombroso es que eso llame la atención.

el 15 sep 2009 / 05:00 h.

A primera vista no corren buenos tiempos para el Partido Popular ni para su presidente, Mariano Rajoy. Junio y su congreso no llegan nunca y diversos amotinados aprovechan para remover el patio. Lo asombroso es que eso llame la atención. Los herederos de Aznar aceptaron a quien su líder marcó con el dedo, como el elegido, pero con la condición de que nada cambiara. Y así fue durante cuatro años. Los inquietantes Zaplana y Acebes fueron las caras del PP. Bien agarrados a la dirección del grupo parlamentario y del partido, sin oposición interna, se encargaron, en esos broncos años, de eliminar a los pocos centrados que les quedaban, aunque procedieran del aznarismo en el poder.

Pero, mientras ejecutaban la oposición crispada y la limpieza interna, les creció dentro la alternativa, una nueva generación. En plan hormiguita Sáenz de Santamaría, Moragas y otros, de forma discreta, están saliendo del laberinto. Recuerdan aquellos que, procedentes del centrismo, llegaron a AP y marcaron el camino hacia la victoria electoral. Ahora, el Rajoy que consintió durante una legislatura, cree que es en el nuevo grupo, y en algunos poderes regionales, donde está la esperanza de su partido y la suya propia. Sabe que no manda, ni lidera, a los más ultras, entre ellos Aguirre o Mayor Oreja y su pregonera afín María San Gil, y apuesta por formar otra mayoría

En estas, Andalucía es clave. Arenas dice estar al lado de Rajoy, pero no apuesta, en su ámbito, por una alternativa, con fuerza renovada para dejar de ser aquí oposición. Aunque debe saber que en el PP-A también hay hormiguitas saliendo del laberinto.

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