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En Europa no se lleva el coche

Más de una veintena de ciudades europeas tienen restricciones de tráfico en el Centro

el 10 dic 2010 / 19:41 h.

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Granada es una de las ciudades en las que sólo los residentes y autorizados pueden circular por el Centro.

El tráfico y la conservación de los centros históricos no casan en Europa desde hace mucho tiempo, así que Sevilla no está implantando nada nuevo con la regulación en el Centro. Es más, en muchas ciudades españolas ya se veta la entrada de los coches en los cascos antiguos, sean del color político que sean. Otra cuestión es si el transporte público de esas ciudades se puede comparar o no con el de Sevilla, con uno de los cascos históricos más grandes.

En España se pueden encontrar ejemplos muy claros de cómo restringir el paso del vehículo para proteger el patrimonio. Oviedo y León son un botón de muestra. En el primer caso, los únicos coches que pueden acceder al corazón de la ciudad son los que tienen un garaje allí. Nada más. Y en Oviedo gobierna Gabino de Lorenzo, del Partido Popular. Su equipo asegura que la medida "revitalizó" el Centro. Sin embargo, en Sevilla, los populares llevaron a los tribunales el plan para la regulación del tráfico en el casco histórico, pidiendo -sin éxito- su paralización.

Granada es el ejemplo andaluz y también está gobernada por el PP. Desde el área de Movilidad del Ayuntamiento granadino se informa de que "los ciudadanos están concienciados".

Los barrios del Realejo, Albaicín Alto y Bajo, el Centro y Recogidas se controlan a través de un sistema de cámaras, mientras que en calles estrechas aún se mantienen algunas pilonas o bolardos. "Y la gente ya está acostumbrada, sobre todo porque el plan lleva en marcha 15 años, si bien las cámaras no se instalaron hasta hace seis", aseguran desde el Consistorio, cuyos responsables apuntan que la peatonalización se fue implantando "en paralelo" a la restricción del tráfico.

En Barcelona, zonas como el barrio Gótico está libre de coches, al igual que el Centro de Málaga, Córdoba, Vitoria, Valencia, Murcia, Santiago de Compostela...

En Madrid, algunos barrios tienen restricciones: hay tres Áreas de Prioridad Residencial (Embajadores, Letras y Cortes) y el propio Alberto Ruiz Gallardón anunció la pasada semana en una entrevista que restringirá el tráfico en el Centro si es reelegido. El alcalde del PP apuesta por "un uso restrictivo para los residentes y solamente ocasional para los no residentes".

Si miramos al resto de Europa, la peatonalización de los centros históricos es una moda. Por el momento, 19 ciudades (Toulouse, La Rochelle, Génova, Nantes, Stuttgart, Venecia, Bolonia, Zagreb, Winchester, Bristol, Bremen, Berlín...) llevan a cabo iniciativas Civitas, encaminadas a extender los espacios para el peatón, los ciclistas y el transporte público.

En Londres, desde 2003, se paga por circular por el Centro. En concreto, 8 libras (9,5 euros) si se abona la llamada congestion charge el mismo día y 10 (11,9 euros) si se paga al día siguiente. Además, Oslo, Bergen, Trodheim, Estocolmo y Singapur, por ejemplo, han copiado este impuesto por circular por el Centro.

En el caso londinense, todo lo que se recauda por la congestion charge se destina al transporte público. Algo que no copiará Sevilla. Todo lo que se recaude por las infracciones del Plan del Centro irá a la caja única del Ayuntamiento, según informó ayer el delegado de Movilidad, Francisco Fernández, quien defendió que el objetivo es recaudar cero, es decir, que nadie entre en el casco antiguo sin permiso.

En Roma, la circulación por el Centro está cerrada al tráfico no autorizado y en otras zonas se suele aplicar por las noches o los fines de semana; también está extendido el sistema de matrículas alternas. El control electrónico está implantado en una zona con 130.000 habitantes y los resultados son buenos: se redujo un 25% el tráfico y un 20% la contaminación. En el Centro histórico de Florencia, el tráfico de vehículos está prohibido a los no residentes de 7.00 a 19.00 horas.

Manuel Calvo, consultor medioambiental, asegura que no hay ejemplo de "liberación" de coches en un Centro histórico que no haya tenido éxito. "Y no hay que hablar en negativo, porque no es un cierre, sino una liberación del espacio para el peatón", puntualiza. A su juicio, en Sevilla, sería un acierto que lo que se recaudase se destinase a Tussam.

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