En huelga de hambre por el derecho a un trabajo digno

José Campaña protesta a las puertas de la casa consistorial para exigir un empleo de jardinero.

el 14 nov 2011 / 19:27 h.

José Campaña, con su camiseta reclamando que se cumpla el derecho a un empleo que le otorga la Constitución.
Rebélate. Es el lema de campaña elegido por IU para captar votos de cara al 20-N. Y cumplir con lo que dictan los altos cargos de su partido es lo que ha decidido llevar a la práctica uno de sus afiliados, aunque a sus compañeros del comité local de Mairena del Alcor no les haga ninguna gracia. José Campaña, un vecino en paro, ha iniciado una huelga de hambre indefinida en la plaza Antonio Mairena, sede del Consistorio, para exigir su derecho al trabajo. Algunos compañeros de la coalición ven en el acto una ofensa a ellos mismos y al partido, que forma gobierno con PP y PA.

José no entiende el porqué. Sólo exige lo que la Constitución le otorga por naturaleza, aunque hoy sea una utopía. "Hasta que no se me otorgue mi derecho al trabajo o no me saquen en camilla, de aquí no me muevo", afirma.

Lleva sin comer desde las 11 de la mañana del viernes. La diarrea ha hecho su aparición tras pasar todo un fin de semana sin llevarse nada a la boca que no sea el agua, café o zumos que comerciantes y vecinos le ofrecen. Está agotado y se siente mareado. El ánimo empieza a decaer, no así su lucidez y capacidad de lucha: "aunque no lo tenga, seguiré aquí por mi familia. Eso es seguro".

Sólo posee un chubasquero, algo de tabaco de liar y tres libros con los que pasa las horas muertas, que parecen haber sido elegidos a conciencia por la fatalidad: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, La balsa de piedra, de José Saramago y Confieso que he vivido, de Pablo Neruda. El reloj anuncia con sus campanadas el fin de una hora y la llegada de otra. Soportarla es tarea de nervios cuando tu único compañero es un banco a cuatro metros de la casa consistorial.

"Soy jardinero y las zonas verdes no tienen el mantenimiento adecuado. Actualmente los jóvenes de la escuela taller son los que se encargan de su cuidado. Una mano de obra barata y encubierta. Si no tienen jardineros tendrán que contratarlos, sobre todo si hay otros en paro". El Ayuntamiento oferta dos puestos de oficial de primera en jardinería. El contrato sólo es de un mes, pero novias no le faltan. A Campaña, el SAE le inhabilita automáticamente la posibilidad de acceder al proceso de selección, según él, "por haber trabajado un mes en verano en el Ayuntamiento en un puesto que se ofrece a las personas en situación de precariedad económica".

Según el propio indignado, el alcalde Ricardo Sánchez (PP) y Carlos Copete, portavoz local de IU, han intentado convencerle para que desista, y le han asegurado que se va a contratar a más personal en el futuro. Pero él no puede esperar más. La hipoteca que firmó antes de quedarse en paro, de 730 euros mensuales, junto a los gastos de agua o electricidad, oprimen a su familia, como a tantas otras de nuestra provincia, que registra una de las tasas de desempleo del 28%.

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