Local

En la capital de la biomedicina

Lasing City, Michigan. Fundada hace sólo 174 años y con 114.000 habitantes es una de las capitales mundiales de la biomedicina. Allí llegó hace un año Rubén Peco dentro del programa de colaboración entre la Junta y la Universidad de Michigan. El objetivo: formarse durante dos años y luego desarrollar su propia investigación en Andalucía.

el 16 sep 2009 / 07:32 h.

TAGS:

Lasing City, Michigan. Fundada hace sólo 174 años y con 114.000 habitantes es una de las capitales mundiales de la biomedicina. Allí llegó hace un año Rubén Peco dentro del programa de colaboración entre la Junta y la Universidad de Michigan. El objetivo: formarse durante dos años y luego desarrollar su propia investigación en Andalucía.

El año pasado la Consejería de Salud firmó un convenio de intercambio científico con la Universidad de Michigan. El acuerdo abrió la puerta a que Andalucía enviara científicos al departamento de José Cibelli, uno de los líderes mundiales en investigación con células madre. La primera convocatoria se abrió el año pasado: dos jóvenes científicos andaluces obtuvieron el pasaporte para Michigan; Rubén, granadino de 31 años, fue uno de ellos. Nada más llegar a su laboratorio en Lasing City notó "que los científicos tienen mucha libertad para proponer y desarrollar sus propias investigaciones. En Alemania también era así, nadie te instaba a que no hicieras algo. En España, en cambio, hay más control sobre el trabajador y una mayor devoción hacia los jefes", dice.

Licenciado en Bioquímica en la Universidad de Granada, Rubén se trasladó a Hamburgo nada más acabar la carrera: "Me fui para Alemania porque allí tenía un amigo haciendo la Erasmus", recuerda. En Hamburgo estuvo cinco años y medio y realizó el doctorado y la tesis, que versó sobre la creación de modelos animales de enfermedades humanas para investigar. Luego se trasladó a Barcelona.

LAS CÉLULAS INDUCIDAS. Llevaba un año en la ciudad cuando, casi al mismo tiempo, surgieron las becas de la Consejería de Salud -a través de la Fundación Progreso y Salud- y se publicó el que, para Rubén, es "el descubrimiento más importante de la historia de la biología": la obtención de células madre inducidas, conocidas en el ámbito científico como células iPS (por sus siglas en inglés).

Consiste en expresar sólo tres genes -de los 30.000 que tiene el ADN humano- para convertir la célula de cualquier tejido de nuevo en una célula madre: ésa que a su vez puede transformarse en cualquier tejido. "Sólo por ese descubrimiento me pasé al campo de las terapias génicas y solicité la beca de la Junta para ir a Michigan".

En la universidad de este Estado, radicada en Lasing City, investiga en el equipo de José Cibelli, norteamericano de origen argentino y uno de los científicos que más saben de células madre en el mundo.

"En Michigan estoy desarrollando las investigaciones que venía haciendo sólo que usando células embrionarias humanas", explica Rubén, quien elogia la libertad y creatividad que priman en el laboratorio de Cibelli, muy al estilo norteamericano: "Allí lo que quieren es que trabajes en tus propias ideas por eso te dan la libertad para que hagas lo que quieras. Nunca te dicen que no".

Tras un año en una de las capitales mundiales de la biomedicina -junto con California y centros de Reino Unido y Japón-, Rubén ya tiene en mente un esbozo del proyecto que quiere traer a Andalucía cuando regrese dentro de un año. "Implantar un programa de medicina personalizada en Andalucía a través tanto de la secuenciación del ADN para detectar errores genéticos y generación de células madre para repararlos", explica Rubén. Todo esto con las células iPS como base: "Su descubridor dice que aún quedan diez años para que tengan utilidad médica, pero puede que sea menos: todas las pruebas que se les están realizando están siendo positivas".

Y junto a todo esto un amplio programa de divulgación y participación de la ciudadanía en la ciencia: "Incluso podría haber centros a los que fuera la gente y donde cada uno se hiciera sus propias células madre. Es fácil y no es caro: podría costar unos 100 o 200 euros". Parece ciencia ficción pero si algo han mostrado las células madre es que el futuro ya está aquí.

  • 1