Local

En libertad tras raptar a su exnovia y obligarla a pasar la noche con él

El agresor secuestró también a una amiga de su expareja, pero ésta lo convenció para que la soltara

el 26 jul 2011 / 10:44 h.

TAGS:

A partir de este viernes los vehículos privados tendrán libre acceso a las calles del Casco Antiguo.

La Policía Nacional llegó a temer muy seriamente por la vida de la mujer cuando supo que su exnovio la había secuestrado, por los antecedentes violentos que tenía el hombre y por las circunstancias en las que la retuvo, pinchándola con un cuchillo para amedrentarla y desapareciendo de Sevilla sin dejar rastro, ya que se ocultó con ella en un hostal de la localidad gaditana de Tarifa durante toda la noche y gran parte del día siguiente.

Por fortuna el agresor terminó soltando a la chica al día siguiente, cuando supo gracias a la mediación de su familia que las fuerzas de seguridad lo estaban buscando, aunque de inmediato debió de arrepentirse, porque se dirigió de nuevo a su casa a buscarla. Fue entonces cuando los patrulleros que lo seguían discretamente lo detuvieron, después de una breve persecución, puesto que trató de huir pero fue interceptado con rapidez. La pareja había mantenido una relación de tan sólo cuatro meses, que se había acabado hacía dos.reincidente. Pese a la gravedad de los hechos y a que no era la primera vez que era detenido por malos tratos, al ser llevado ante el juez el agresor fue puesto en libertad, aunque con cargos.

El hombre había abordado a su exnovia cuando ésta paseaba con una amiga, y le había puesto un cuchillo en el cuello para obligarlas a meterse en el coche de una de ellas. Para intimidarla llegó a hacerle varios cortes, pero no de gravedad. Aunque en principio trató de llevárselas a las dos, la exnovia insistió hasta que consiguió que dejara salir del coche a su amiga, a la que abandonaron en un descampado cercano a Montequinto, aunque de forma tan abrupta que ni siquiera pudo llevarse su bolso.

Luego, el hombre obligó a su expareja a conducir su propio vehículo hasta la localidad de Tarifa, donde se registró con ella en un hostal para pasar la noche.

La amiga llamó a la Policía en cuanto logró hacerse con un teléfono, puesto que el suyo se había quedado en su bolso, dentro del coche, y tardó un tiempo en llegar hasta las inmediaciones de Dos Hermanas, cuya comisaría recibió la denuncia.

Al tratarse de un caso de malos tratos, el Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Judicial de Sevilla puso en marcha un dispositivo urgente, al principio con mal pronóstico, por el relato de los hechos que les hizo la amiga. Los agentes consiguieron localizar a la familia del agresor y la convencieron de que lo presionaran para que soltara a la chica, aunque no lo hizo durante la primera noche ni durante casi todo el día siguiente.

El hombre mantuvo varias conversaciones telefónicas con su familia que permitieron que la Policía, con las correspondientes autorizaciones judiciales, supiera dónde se encontraba. Y sus propios parientes lo convencieron para que zanjase la situación sin hacerle daño a la mujer, ante la insistencia de los policías que llevaban el caso, que les alertaron de que podría hacer daño a la secuestrada con las consiguientes consecuencias para él mismo. Por su parte, la víctima también evitó enfrentarse a su agresor durante todo el tiempo que estuvo secuestrada. Gracias a todo ello, al final del día el hombre le permitió que se marchase en su coche, lo que ella aprovechó para ponerse a salvo.

La Policía estableció entonces un dispositivo para vigilar al agresor, al que le constaban antecedentes por malos tratos, y evitar que volviera a acercarse a la víctima. Ésa era de hecho su intención, puesto que después de regresar a Sevilla, los coches de la Policía que lo seguían discretamente se percataron de que se dirigía de nuevo hacia el domicilio de la víctima. Cuando estuvieron seguros de que era así, un patrullero trató de interceptarlo cruzándose en su camino, pero el hombre lo esquivó y trató de huir, aunque fue alcanzado tras una breve persecución.

La Policía detuvo al hombre, de 31 años, el pasado 18 de julio. Al agresor, que identificado como V.M.B.P., se le imputan dos delitos de detención ilegal por el secuestro de su exnovia y el de su amiga, así como otros delitos de lesiones, amenazas graves y malos tratos en el ámbito familiar. La mujer no denunció ningún tipo de abuso de carácter sexual durante el tiempo que permaneció retenida.

Una vez finalizadas las diligencias policiales, el hombre pasó a disposición del juzgado encargado de la investigación, que pese a la acumulación de delitos, a la violencia mostrada, al intento de ir de nuevo a buscar a la víctima y a sus antecedentes opr delitos similares, lo dejó en libertad.

  • 1