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En Sabadell, un cuarto de siglo después

La visita del Sevilla despertó gran interés en la Nova Creu Alta. Los sevillistas gozaron y los hinchas locales acabaron rendidos al equipo de Unai Emery.

el 30 oct 2014 / 09:39 h.

CE Sabadell vs Sevilla FC La afición del Sevilla en el estadio arlequinado. Muchos de ellos residentes catalanes. Foto: Agencia LOF. El Sabadell vivió ayer su primera gran noche de la temporada. No en el marcador, desde luego, pero sí en ambiente. Por un momento, la Nova Creu Alta volvió a ser de Primera, como a finales de los 80. Desde que el azar determinara que el Sevilla le visitaría, el club catalán se desvivió por convertir la cita en una oportunidad única de disfrutar del fútbol de más alto nivel con la visita de uno de los grandes de España, vigente campeón de la Europa League y el equipo que más puntos suma en la Primera División junto al líder Barcelona. Nada más y nada menos. Hacía 25 años que Sabadell y Sevilla no se retaban en un campo de fútbol. La última vez también fue en el siempre torneo mágico de la Copa del Rey, en 1989. En aquella ocasión el conjunto arlequinado eliminó al hispalense. Durante estos días desde el club catalán se convocó a su hinchada para que apoyara a los suyos frente al tricampeón europeo. “Es un regalo para la afición”, vaticinó el técnico Miquel Olmo. El Sabadell puso las entradas a 15 euros y lanzó la siguiente pregunta al aire: ¿Por qué no podemos hacer historia? La respuesta de la afición fue positiva. No se llenó la Nova Creu Alta, pero sí presentó una de las mejores entradas de la temporada. A pesar de que el partido era en día laborable y a una hora totalmente intempestiva, el graderío presentó un fabuloso ambiente y contó con la presencia de muchos sevillistas (alrededor de medio millar), parte de ellos residentes en Cataluña, la denominada novena provincia de Andalucía.  Los ánimos sevillistas están por las nubes después del magnífico comienzo de temporada que están protagonizando los de Unai Emery, quienes ayer les obsequiaron con un recital de juego y goles. Ni siquiera la mala experiencia del curso pasado ante el Racing en la Copa impregnó el ambiente de nerviosismo o incertidumbre. El Sevilla lo utilizó para concienciarse de que en Sabadell esperaba un partido de exigencia que no admitía relajación. Y mucho menos tras comprobar la nutrida representación de hinchas del Sevilla en el estadio. Estos aprovecharon el estado de bonanza de ánimos para darle cariño a Kolo, muy criticado por su primeras actuaciones con el Sevilla, a Aspas e incluso a Reyes. Hasta la parroquia local acabó rendida a este Sevilla.

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