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En Sevilla también hubo carrillistas

El líder comunista buscó entre el movimiento obrero del fuerte sector del metal a los candidatos para estructurar el PC sevillano

el 21 sep 2012 / 19:11 h.

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Santiago Carrillo visitó Sevilla por última vez en octubre de 2010. Lo hizo para ofrecer la conferencia inaugural del curso de la Escuela Andaluza de Economía Social, una conferencia en la que ya en plena crisis y con los primeros recortes aplicados por el Gobierno socialista de Zapatero, abogó por el aumento del gasto público y el afianzamiento del Estado del Bienestar para superar una situación que comparó con el periodo de entreguerras. Tocaba hablar de Economía y Carrillo, fiel a sus ideas, apuntó a la economía social como primer paso para implantar, frente al capitalismo, un sistema económico socialista en el que se compartan responsabilidades y beneficios. Atrás quedaban sus primeras visitas a la ciudad como candidato en las primeras elecciones democráticas de 1977, en cuya campaña centrada en la conquista de la libertad y la defensa de una democracia incipiente que contribuyó a estabilizar participó en mítines en Dos Hermanas y Coria como líder de un PCE recién legalizado. Su hasta entonces primera y última visita a Sevilla databa de 1932 como oficial republicano para repeler el sublevamiento del general Sanjurjo contra el Gobierno de la II República.

 

En aquellos primeros pasos del PCE como partido legal concurrente a las elecciones, Carrillo contó para su estructura en Sevilla con personajes procedentes en su mayoría del mundo sindical, que tenía en el fuerte sector del metal de la ciudad uno de los principales focos del movimiento obrero junto con Madrid y la minería asturiana. En Astilleros, CASA o Construcciones Agrícolas, Carrillo instó a gente como Fernando Soto, Eduardo Saborido, Francisco Acosta o Antonio Rodrigo Torrijos a meterse en las listas del sindicato vertical, con sede en la calle Morerías (que hoy acoge el Archivo Histórico de CCOO) para ir consolidando las Comisiones Obreras como sindicato estable. Muchos de ellos serían luego candidatos del PCE por Sevilla y, según recuerda el exdirigente de CCOO Antonio Andrades, "cuando nos echaron del partido incluso en el sindicato nos llamaban los carrillistas, que en CCOO de Sevilla éramos la mayoría".

Tras su expulsión del PCE, Carrillo intentó volver a la política con un nuevo proyecto, la Mesa por la Unidad de los Comunistas, luego Partido de los Trabajadores, que también tuvieron estructura y candidatos en Sevilla, entre ellos Torrijos, con quien compartió mítines en la Plaza del Salvador y "horas de conversación" para marcar una estrategia tras el abrumador triunfo socialista en las elecciones de 1982. En esas charlas, se producía una curiosa competición para ver si se fumaban más cigarrillos o pipas. Cuando en 1991, y tras los fracasos electorales, Carrillo firmó el ingreso de su partido como corriente del PSOE, "vino a verme y nos reunimos en el hotel Macarena para que yo me uniera a esa corriente y yo decido que no, que vuelvo al PC, a mis orígenes, pero a pesar de eso seguimos manteniendo unas relaciones fluidas", recuerda Torrijos.

Alejado ya de la política activa, las últimas visitas de Carrillo a Sevilla son como conferenciante de lujo, por lo histórico del personaje, en foros muy diversos. En la Feria del Libro de 2005 presentó el volumen Cárcel de amor que había prologado, un volumen centrado en la relación epistolar que mantuvo durante su cautiverio en la cárcel sevillana durante la Guerra Civil Luis Campos Osada, finalmente fusilado, con Carmen Gómez Ruiz, que ya nonagenaria acudió emocionada a la presentación del libro.

El acto estuvo rodeado de fuertes medidas de seguridad porque días antes Carrillo había sufrido pintadas amenazantes en su casa de Madrid. En 2006 participó en unas jornadas de la Universidad Hispalense sobre el 75 aniversario de la II República, donde fue increpado por un grupo de jóvenes falangistas al grito de "¡asesino!", a los que respondió el público del Paraninfo con una gran ovación en pie al líder comunista. "Recuerdo que le apesadumbró el hecho de que a pesar de lo que había llovido, todavía quedara gente con el discurso del año 37", recuerda Torrijos, que entonces miembro del Gobierno municipal le acompañó en el acto.

En 2007 participó en el Foro de UGT de Sevilla justo el día, el 25 de octubre, en el que se cumplían 30 años de los Pactos de la Moncloa que abrieron la puerta a la Transición. Entonces disertó sobre la recién aprobada Ley de Memoria Histórica y el acto de justicia que suponía para las familias poder honrar de sus parientes a los que "durante 40 años se les llamó bandoleros y terroristas". Y en 2010 inauguró el curso de la Escuela Andaluza de Economía Social centrándose, siempre lúcido, en guiar el camino para salir de la crisis anteponiendo las necesidades de las personas.

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