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Encierro en la antigua azucarera de La Rinconada en protesta por nueve despidos

La plantilla fue recolocada en otras plantas salvo 28 que seguirían en Dosbio

el 01 ago 2013 / 21:24 h.

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"Acaban de arruinar la vida de nueve familias. Nos dejan con una mano delante y otra detrás”. Son las palabras de uno de los nueve trabajadores que la empresa Dosbio en La Rinconada ha puesto en la calle. Los motivos de la compañía, integrada en la multinacional Ebro Foods, son los problemas económicos. Se trata de empleados procedentes de la antigua azucarera de la localidad sevillana, que han decidido encerrarse en la factoría “hasta que nos eche la Guardia Civil” para agotar todas las posibilidades antes de perder su empleo. “Muchos de los despedidos llevamos 35 años en la empresa. Es nuestra vida, y ahora, tal y como está la situación, a ver quién nos contrata, con 55 años de media. Estamos hundidos”, relataba el expresidente del comité de empresa y portavoz de los afectados, Juan Antonio Ferrer. Así, explicó que tras el cese de la actividad azucarera, derivado de la reestructuración de la OCM del azúcar aprobada por la Unión Europea, el municipio de La Rinconada había conseguido una “importante inyección económica” para aminorar la pérdida industrial por el cierre definitivo de la planta azucarera de Ebro Puleva. Ferrer recordó a Europa Press que en aquella negociación donde estuvieron presentes la empresa, el Ayuntamiento de La Rinconada y la Junta de Andalucía, “se había acordado la reubicación de los trabajadores en las distintas factorías que posee la multinacional, a excepción de un grupo de 28 trabajadores que integraría Dosbio, empresa de I+D+I, cuya función sería la investigación y el desarrollo de alimentos funcionales, y para el que la empresa se comprometía a mantener los puestos de trabajo”. Sin embargo, según la nota del grupo de afectados, Ebro Foods, “sin dejar margen de maniobra a los sindicatos por las fechas en las que se ha producido, ha incumplido su parte del trato y ha despedido a nueve trabajadores”. Así, Juan Antonio Ferrer, uno de los afectados y portavoz del grupo, informó de que “el lunes 29 de julio los enlaces sindicales y los afectados recibieron la carta de despido, con fecha de ejecución el próximo 2 de agosto y sin ninguna explicación al respecto”. Los nueve afectados habían acumulado, en algunos casos, una antigüedad de 35 o 40 años en la empresa, por los que Ebro Foods, amparándose en la reforma laboral del Gobierno, les había ofrecido 20 días por año trabajado, lo que ha supuesto un “drama familiar para el grupo de personas de avanzada edad con la consiguiente dificultad para acceder de nuevo al mercado laboral, pero demasiado jóvenes para una prejubilación”. Una vez recibida la carta de despido, el grupo de trabajadores se reunió con el Ayuntamiento, cuyo alcalde, Javier Fernández, mostró en todo momento “su total apoyo sin fisuras” a los empleados despedidos y al resto de la plantilla de Dosbio. Tras la celebración de una asamblea extraordinaria de trabajadores, los sindicatos solicitaron la paralización de los despidos de forma inmediata y que la empresa “se plantee la negociación de una salida que perjudique lo menos posible a todas las partes afectadas”. Dentro de las propuestas elevadas a la empresa se encuentran la recolocación interna de los trabajadores en otros centros del Grupo Ebro Foods, la modificación sustancial de las condiciones de trabajo conforme al Estatuto de los Trabajadores o la implicación de las condiciones de trabajo previstas en el convenio colectivo.

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