Local

Encrucijada judicial

La llegada del otoño y el fin de las vacaciones estivales reaviva la actividad de las administraciones y las reflexiones en torno a los asuntos de mayor interés y que van a marcar la agenda informativa de esta nueva etapa del año. Por lo que respecta al curso judicial, todas las miradas están puestas en la resolución del expediente...

el 15 sep 2009 / 10:59 h.

La llegada del otoño y el fin de las vacaciones estivales reaviva la actividad de las administraciones y las reflexiones en torno a los asuntos de mayor interés y que van a marcar la agenda informativa de esta nueva etapa del año. Por lo que respecta al curso judicial, todas las miradas están puestas en la resolución del expediente abierto al juez Rafael Tirado por el retraso en la ejecución de la condena del presunto asesino de la niña Mari Luz Cortés. La historia es harto conocida: Santiago del Valle fue condenado a la cárcel por abusar de su propia hija, pero esta pena nunca fue ejecutada. Eso le permitió acumular varios delitos de abusos a menores que se perdieron en limbo judicial hasta que, años después, fue vinculado a la muerte de la pequeña de Huelva. La saturación de los juzgados y la falta de medios (razones esgrimidas por el juez Tirado para tan imperdonable descuido) es en realidad el problema de fondo que los profesionales de la justicia capean como pueden en su delicado trabajo diario. Más juzgados, más medios, más personal. Éste debe ser el lema que enarbole la justicia sevillana en los meses que se avecinan. La necesidad de instalaciones adecuadas con espacio para los expedientes que se acumulan, la inexistencia de una red informática integrada que interconecte todos los asuntos y la falta de personal especializado y capaz son claramente los tres pies de los que cojea el sistema judicial. El proyecto de la Ciudad de la Justicia, un complejo de edificios que albergue e integre todas las dependencias judiciales, parecía llamado a ser la panacea de todos los males del sistema. Pero a estas alturas se encuentra prácticamente en punto muerto después de incontables idas y venidas de una ubicación a otra y de un tira y afloja interminable que pone en duda la voluntad política imprescindible. Y la crisis económica que se agudiza no va a ayudar, precisamente, a acelerar las decisiones que acaben con esta mayúscula injusticia que sufre la Justicia.

  • 1