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Enfermería prepara ya su traslado a los Perdigones 8 años después de anunciarse

Ya han empezado los trabajos de equipamiento de las cuatro plantas del edificio, cuyas obras han sido ejecutadas por hasta tres empresas diferentes por problemas de liquidez.

el 22 mar 2014 / 22:30 h.

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DESMONTAJE GRUA Las obras provocaron daños en viviendas aledañas al desplomarse una grúa en 2010. / Javier Cuesta Tres rectores y tres empresas después, la Facultad de Enfermería cruza los dedos para poder estrenar el próximo curso el nuevo centro que desde hace años, ocho, y tras no pocos avatares, se levanta en el campus de los Perdigones. Ya se están acometiendo los primeros pasos para empezar con la mudanza, un traslado con un doble beneficio: Enfermería estrena instalaciones y Medicina ve aliviados sus enormes problemas de espacio en su ubicación actual, junto al Hospital Virgen Macarena. Fuentes del centro explicaron a este periódico que ya ha empezado el proceso de equipamiento del nuevo edificio, entregado por la empresa Ferrovial a la Universidad en fechas muy recientes. En lo concerniente a la parte clínica, el presupuesto con el que se ha contado ha superado los 127.000 euros; en el caso del equipamiento docente, la cantidad ha rondado los 150.000 euros. La nueva Facultad de Enfermería es un edificio de cuatro plantas de altura y cuatro de aparcamiento, con capacidad para 360 plazas. En sus 29 aulas caben los más de 1.000 estudiantes que cursan estudios en Enfermería. Estos dispondrán de una planta completa en la que se ha recreado un hospital (un paritorio, por ejemplo) y de un comedor universitarios con menús (dos platos y postre) por cuatro euros aproximadamente. De este comedor no solo se beneficiarán los estudiantes de Enfermería. Lo disfrutarán los alumnos de Odontología, Fisioterapia, Podología y, con toda seguridad, Medicina. La Facultad de Enfermería fue un proyecto presentado por el rector Miguel Florencio dentro del acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento de Sevilla en el marco de revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Fue el por entonces vicerrector de Infraestructuras, Joaquín Luque, el encargado de darle forma al proyecto que, años después, abanderó como rector. Y fue a él al que le tocó lidiar con uno de los momentos más delicados de la obra. Fue en el año 2010 cuando la grúa dejada por la empresa que ejecutaba los trabajos, Teconsa, se desplomó causando graves desperfectos a bloques de pisos colindantes. Decenas de familias tuvieron que ser realojadas y atendidas durante meses por la Universidad de Sevilla, concretamente, por el Vicerrectorado de Infraestructuras dirigido por Antonio Ramírez de Arellano. Tras quedar superada esta crisis, Ramírez de Arellano vicerrector, primero, y rector después tuvo que poner orden en unas obras que amenazaban con eternizarse a cuenta de problemas derivados de la crisis del ladrillo. A Ingeconser le siguió Teconsa y, por último, Ferrovial, que por 2.683.000 millones terminó la construcción de la Facultad de Enfermería. Pero la comunidad de Enfermería quiere pensar que esto es ya historia. «Bien está lo que bien acaba», señalan fuentes consultadas que prefiere centrarse en que el curso que viene estarán en unas nuevas instalaciones. Su inauguración será una de las más importantes del gobierno de Arellano, teniendo en cuenta que la nómina de Infraestructuras ha mermado de forma considerable tras estallar la crisis.

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