Cultura

Enrique Viana mezcla ópera, humor y «muy mala leche»

"Contubernio operístico" y "alta comedia lírica" son las únicas definiciones posibles para explicar el espectáculo "loco, mordaz e incalificable" con el que el tenor Enrique Viana se presenta en Sevilla. A fin de "acercar la ópera a los jóvenes", Viana mezcla monólogos hilarantes con algunos de los pasajes más célebres de la historia de la ópera.

el 14 sep 2009 / 21:02 h.

"Contubernio operístico" y "alta comedia lírica" son las únicas definiciones posibles para explicar el espectáculo "loco, mordaz e incalificable" con el que el tenor Enrique Viana se presenta en Sevilla. A fin de "acercar la ópera a los jóvenes", Viana mezcla monólogos hilarantes con algunos de los pasajes más célebres de la historia de la ópera.

Es poco frecuente encontrar a un tenor con la amplísima trayectoria del madrileño Enrique Viana reconociendo, sin ambages, las debilidades de un género que no se caracteriza por la creación de nuevos públicos. "La ópera no es precisamente lo que está más vigente", dice Viana durante un encuentro con la prensa previo a su actuación única de esta noche (20.30 horas) en el Teatro de la Maestranza. "LLevamos cantando a compositores muertos hace más de 300 años y los pobres ya no dan para más", insiste el tenor arremetiendo contra los anacrónicos argumentos de algunas óperas.

Consciente, no obstante, de la fuerza y la importancia de los clásicos, Viana ha ideado un tipo de espectáculo "para acercar a ese público joven que se está perdiendo la ópera" a través de la propia música, el sentido del humor y la bis teatral y cómica del propio tenor.

"Encontré una fórmula, que me permitía utilizar la ópera y aprovechar para decir las cosas de la actualidad que me preocupan. Inmediatamente, captas al público joven y les pones la trampa para meterles el gusanillo de la música por esta vía", explica el tenor madrileño.

Así, después de exitosos experimentos como Rossiniana, alta en calorías, que combinaba el Rossini más cómico con la gastronomía y la cocina como hilo conductor; La locura de un tenor y Tenor, vivo... y al rojo, todos ellos representados en el Teatro Real de Madrid; y los dos últimos en el Maestranza, Viana llega a Sevilla con Música y excusas, contubernio lírico en un acto, en el que el cantante lírico lanza un mensaje ecologista "que convendría decirlo todos los días". "18.000 especies animales desaparecen cada año, unas cien veces más de las pronosticadas hace 40 años", incide Viana, que asegura que toda la música que aparece en el programa "tiene que ver directamente con este tema": de La Mascotte de Audran, que habla de los animales domésticos, a L'africaine de Meyerbeer, donde se recupera la idea de paraíso terrenal.

Alta comedia. El tema, en esta ocasión, convierte Música y excusas en un espectáculo "que se desarrolla en clave de humor, pero que tiene muy mala leche", asegura el cantante. "No hay nada explícito, todo está escrito para que la gente piense, porque yo creo que a la vida le falta humor inteligente; la comedia ha quedado en algo tan obvio que resulta incluso absurda", protesta Viana, que asegura haber creado este montaje de la manera "más elegante posible, sin situaciones ofensivas, todo dentro de la alta comedia".

El experimentado tenor, que combina su faceta artística con la de docente en varios centros universitarios del país, cree fervientemente que "el buen humor es el que hace intervenir al cerebro de los otros", algo que intentará con alocadas y nada complacientes conversaciones con su pianista habitual, Manuel Brugueras, que ha sacado a Viana del monólogo. "Brugueras ya se me ha soltado", bromea el tenor, que asegura que su pianista se ha convertido "en un gran actor del musical operístico".

Enrique Viana es, además de la idea original y el guión, responsable del vestuario y el diseño de luces en sus espectáculos. "Es la única forma de dar rienda suelta a mi faceta creadora", dice.

  • 1