Deportes

Entre el aplauso y la ilusión

Mañana muy ajetreada en la ciudad deportiva. El relevo en el banquillo del Betis tomó cuerpo delante del grupo de profesionales que compone la primera plantilla. Hubo una ovación a Chaparro y sus ayudantes, y mucha expectación ante las palabras de Nogués. Hora de reaccionar.

el 16 sep 2009 / 01:04 h.

Mañana muy ajetreada en la ciudad deportiva. El relevo en el banquillo del Betis tomó cuerpo delante del grupo de profesionales que compone la primera plantilla. Hubo una ovación a Chaparro y sus ayudantes, y mucha expectación ante las palabras de Nogués. Hora de reaccionar.

Francisco Chaparro, Mariano Suárez y Carmelo del Pozo llegaron muy temprano a la ciudad deportiva. Mientras José María Nogués se despedía de sus discípulos del filial, el vestuario de la primera plantilla acogió con un silencio sepulcral la entrada de Chaparro y sus colaboradores. Los tres hablaron delante de los jugadores, siendo el trianero el que menos tiempo utilizó para expresarse. Peleado desde hace tiempo con el entorno, Chaparro argumentó en su despedida que "todo el mundo estaba ya en contra mía y era normal que se tomara la decisión de mi destitución". Chaparro tuvo palabras duras con los jugadores, referidas al compromiso, pero éstos despidieron al ya ex entrenador con un aplauso. No todos secundaron la medida.

A continuación, entró en el vestuario de la primera plantilla Juanlu, que fue recibido con otro aplauso, y detrás de él el presidente Pepe León, el director deportivo Manuel Momparlet y el gerente José Antonio González Flores, Junto a ellos, el nuevo entrenador, José María Nogués. "Entiendo que lo normal hubiera sido que la destitución se produjera después del encuentro ante el Numancia, pero no ha sido así y estoy aquí para entre todos sacar esta situación adelante", indicó el preparador a los futbolistas, a quienes les reconoció que no había pegado ojo durante toda la noche en espera de ponerse a trabajar con ellos. Este discurso de Nogués fue recibido con expectación por todos los jugadores, que estuvieron muy motivados luego durante la primera sesión de trabajo del técnico. En cuanto a la reacción de los jugadores, hubo de todo. Hubo quien se mostró seguro de la remontada y quien exhibió un gran escepticismo. Eso sí, todos se pusieron del lado del nuevo técnico para intentar salvar la delicada situación. Ahora Nogués tiene que ganarse el apoyo de todos.

Tras intercambiar un breve diálogo con Chaparro, que le deseó suerte, Nogués se puso a entrenar con sus nuevos pupilos. Fue una sesión larga, donde hizo especial hincapié en el repliegue. "Por lo menos te anima cuando lo haces bien", afirmaba un futbolista. Nuevos tiempos han llegado al Betis.

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