viernes, 16 noviembre 2018
07:53
, última actualización
Local

Entre los desertores del Ejército Sirio

Los periódicos están en crisis, pero es más discutible que lo esté el periodismo. Aquí  el periodismo que se hace sin soporte físico tradicional. ¿Son las noticias de siempre? Juzguen. Pueden comentar, proponer y discutir.

el 03 jul 2012 / 18:59 h.

Guerrilleros del Ejércilo Sirio Libre.

Hay quien acusó a los periodistas digitales y a los blogueros de no sacarse el pijama en todo el día porque trabajan desde casa. Y hay veces que esas mentiras calan y hace falta aportar ejemplos de quienes se juegan la vida por contar una historia con la que amenizar el desayuno de los lectores.

Un ejemplo de esto es el reportaje del colaborador del periódico digital Mediterráneo Sur Daniel Iriarte, que se ha desplazado al sur de Turquía para dar a conocer la historia de los desertores del Ejército Sirio, soldados y oficiales que se niegan a disparar contra su propio pueblo y que saben que, de no haber logrado escapar, el balazo destinado a los opositores hubiera acabado en su cráneo.

La guerra de Siria  un conflicto aquí al lado del que apenas llega información -en gran parte, porque el régimen de la familia Assad ha mantenido un pequeño Telón de Acero alrededor de este país, cuna de los Omeyas a los que tanto debe la Historia andaluza- y la que escapa del cerco censor es confusa, descontextualizada y ayuda poco a entender cómo es la vida cotidiana de los sirios o cómo es su sociedad, un mosaico complejo con minorías y opciones políticas hasta ahora clandestinas.

El adentrarse en Siria le ha costado la vida a varios informadores occidentales. Un avispero en el que el Ejército oficial o alguna de las facciones insurgentes tiene la impunidad para matar a los testigos. Lo único claro es que los civiles caen como moscas desde la Primavera Árabe de 2011 y que quienes desde un campo de refugiados dan demasiados datos que permitan identificarlos se arriesgan a que sus familias sean masacradas.

Para rizar el rizo, también hay una guerra de propaganda -desigual, puesto que toda la potencia de la acción diplomática está en uno de los bandos- en la que cada facción acusa a la rival de las atrocidades que comete.

En todo caso, Mediterráneo Sur le está prestando una enorme atención a los fenómenos políticos que están cambiando la otra orilla del Mediterráneo y sus colaboradores, en muchos casos corresponsales de medios de prestigio, como es el caso de Iriarte, exponen mucho para que desde la otra orilla conozcamos sin prejuicios ni tópicos a unos vecinos con los que compartimos más que geografía e historia.

En la Primavera árabe se juegan más cosas que la libertad de esos ciudadanos. Todo un mundo de intereses comerciales y estrategias globales se ha puesto en cuestión y patas arriba.

  • 1