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Erasmus en aprieto

el 28 jul 2012 / 18:41 h.

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Los universitarios que buscan completar su formación en otro país han visto cómo parte de sus becas pende de un hilo.

Pablo, Enrique, Carlos, Lourdes, Paula... y así hasta una lista de 1.800 estudiantes sevillanos que tienen concedida una beca Erasmus para el próximo curso hacen y deshacen estos días cuentas para ver cómo mantenerse en sus universidades de destino con solo el 70% de la beca garantizada. La Universidad de Sevilla, "al no tener la seguridad" de que las administraciones pagadoras de la beca -fundamentalmente la Junta de Andalucía- abonen lo que les corresponde, ha modificado las condiciones de la convocatoria de noviembre de 2011 y ha anunciado que de los 600 euros de los que consta la beca están asegurados 420. El 30% restante está en el aire.

La noticia no ha sentado nada bien a los afectados, pero menos aún a sus familias, que ahora tendrán que rascarse más el bolsillo. "Mis padres son funcionarios, así que tienen el sueldo recortado, sin paga de Navidad y ahora con este gasto adicional", afirma Carlos del Toro, estudiante de Derecho que se irá en septiembre a Lituania. "Me siento un poco engañado", apostilla Pablo Gil, también de la Facultad de Derecho. Él ha tenido un poco de suerte y no había reservado todavía alojamiento. Ante la nueva realidad, él y los compañeros con los que va a compartir destino (Florencia) están buscando un piso a las afueras de la ciudad y más pequeño. "En Florencia, el precio medio de una habitación es de 400 euros al mes", explica. Es decir, que le quedan 20 euros para vivir... Pablo ha decidido que el mes y medio que todavía estará por España lo invertirá en trabajar para evitar que sus padres tengan que retratarse mucho. "Estoy buscando trabajo en bares de copas y como reponedor en el Carrefour", señala.

Esta opción de Pablo es compartida por Enrique González. Él estudiará en Polonia y, aunque es uno de los destinos más baratos, de los 300 euros al mes no bajan los alquileres. Este estudiante de Derecho cree que la cuantía de las becas tendría que fijarse en función del destino al que se vaya. Reconoce que no es lo mismo vivir en Polonia que en cualquier ciudad de Francia, Alemania y Reino Unido, entre otros. Éste es el caso de Lourdes Cano, estudiante de Medicina, que se irá con el comienzo de curso a Hamburgo. El día que le comunicaron que no estaba garantizada la beca de 600 euros "mi padre se enfadó un poco". "Es autónomo", apostilla. Así que Lourdes se ha hecho una promesa: no supondrá para sus padres más de los 550 euros mensuales que invierten en que ella estudie todo el año en Sevilla (Lourdes es de San Fernando, Cádiz). "Una amiga que estuvo en Hamburgo el curso pasado dice que con ese dinero se puede vivir", confía.

Paola Bamba, de sexto de Administración de Empresas y Derecho en la Pablo de Olavide, necesitará una media de 1.000 euros al mes para vivir en París. En su universidad aún no le han dicho si cobrará entera la beca ni cuándo. Su madre ya se lo ha avisado: espera "menos y más tarde". "Yo eché la beca siendo consciente de que esto podía pasar. Lo hablamos en casa y decidimos seguir para adelante", recuerda. Como otros muchos compañeros de aventura, Paula ha optado por llenar la hucha antes de que llegue septiembre: está dando clases particulares y echando algunas horas en un bar de copas.

La Universidad de Sevilla ha emitido una resolución rectoral en la que modifica las condiciones aprobadas en noviembre de 2011 al "no tener la seguridad" de que las administraciones que costean el programa Erasmus vayan a cumplir con los compromisos adquiridos. Una beca erasmus consta de tres pagadores: la UE, a través del Organismo Autónomo de Programas Educativos Europeos, concede 110 euros al mes a cada alumno; el Ministerio de Educación y la Junta de Andalucía. El ministerio anunció, una vez que la convocatoria de becas se había resuelto, que reducía en un 42% la aportación al programa de movilidad internacional. La Universidad, una mera intermediadora que, sin embargo, adelanta la cuantía de las becas Erasmus, garantiza a los estudiantes 420 de los 600 euros concedidos. De los 180 euros restantes se pagará "lo que se pueda".

La Junta, en una reunión con las universidades en Córdoba, confirmó que no podrá cuantificar su aportación final hasta septiembre. El programa Erasmus cumple un cuarto de siglo. En este tiempo 355.000 españoles han disfrutado de una beca. En los dos últimos años España se ha situado como el país líder tanto en el envío como en la recepción de alumnos. Un éxito que ahora se enfrenta a un severo recorte presupuestario. Los estudiantes afectados han creado un grupo en la red social Facebook en el que no descartan emprender acciones legales.

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