Economía

«Es hora de fijar los salarios por sectores y según la productividad»

El presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía cree que no se puede penalizar la contratación temporal. Foto: P.C.

el 15 sep 2009 / 16:49 h.

I.C.R. / J.R.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía cree que no se puede penalizar la contratación temporal.

-¿Qué opinión le merecen las propuestas de terminar con las cláusulas de revisión salarial y moderar los salarios que planteó el gobernador del Banco de España?

-Las cláusulas son parte de un modelo nacido en los 80 y basado en la fijación de incrementos con la referencia de la inflación prevista por el Gobierno. El sistema ha funcionado durante más de 20 años y ha sido fundamental en la lucha contra la inflación. Hemos de admitir que durante los últimos años los sindicatos han defendido una política clara de moderación salarial. Pero se negarían a pactar un objetivo de inflación prevista muy por debajo de la real, si no garantizáramos la diferencia. Pero no es lo mismo abonar alguna décima que afrontar una inflación que más que dobla la prevista. Muchas empresas tendrán problemas para cumplir los compromisos. La cláusula da cobertura al 75% de los trabajadores, pero es que el 30% cuyos convenios no la contemplan tienen firmado ya un incremento salarial por encima del 4%, con lo que las posibles desviaciones ya están descontadas este año. En cambio, en las empresas puede ser muy importante su aplicación, ya que supone un coste laboral añadido, que en 2007 se podía cifrar en unos 400 millones. ¿Es posible hablar en el futuro de otro modelo salarial? Deberíamos debatirlo y fijar modelos salariales distintos por sectores y establecer salarios según el incremento de productividad. Sin embargo, no nos engañemos, ésta puede crecer si los empresarios reducimos plantilla, incorporamos tecnologías y mantenemos los niveles de producción. Probablemente los sindicatos van a preferir moderación salarial a cambio de estabilidad.

-¿Hay otras herramientas de salvaguarda frente a la inflación?

-Luchar contra la inflación es esencial. Pero ello no significa que el modelo salarial tradicional basado en salarios fijos, no sometidos a ninguna variable excepto la inflación y escasos incentivos, sea un modelo necesitado de profunda revisión. Sólo con habilidad e imaginación es posible responder a ese reto ofreciendo alternativas.

-¿Se traduciría, de aplicar estas medidas, en menos paro?

-Las estructuras tradicionales del modelo de relaciones laborales no pueden seguir teniendo vigencia. Las economías están inmersas en el gran reto de la globalización. La actividad productiva, la creación de nuevas empresas, el crecimiento de las ya existentes es, hoy por hoy, la mejor garantía para el empleo y los sistemas de protección social, además de factores esenciales para la convergencia con los principales competidores de la UE. Se dice que cuando salgamos de esta crisis, todo el sistema se verá más reforzado, pero, probablemente, tendremos que revisar el actual modelo económico y financiero, y abordar muchas asignaturas pendientes de las relaciones laborales.

-¿De qué modo flexibilizar sin caer en precariedad?

-La flexibilidad hay que entenderla como la capacidad de gestionar todos los recursos humanos de la empresa, además de facilitar la entrada y salida del mercado de trabajo. Hay que hablar de movilidad, polivalencia, organización del tiempo de trabajo, fórmulas de retribución, etc., factores que permitirán a las empresas adaptarse a las circunstancias variables de los mercados. No se trata de desregulación o de dejar al descubierto la protección de derechos sociales consolidados ni de eliminar la contratación temporal como algo maligno, sino adecuarla al sistema productivo, (en Andalucía, agricultura, turismo, construcción), y combatir el abuso y fraude, pero no penalizándola de forma indiscriminada.

-¿Qué parte de responsabilidad asumen Administración y empresarios?

-A menudo, los sindicatos acusan a las empresas de que en tiempos de crisis se acuda como primera medida a los expedientes de extinción de empleo. Si una empresa se ve obligada a cerrar, ¿al empresario no le toca también pagar los platos rotos?, ¿acaso no se queda sin su fuente de ingresos?

-¿Hay que flexibilizar el despido como plantea Díaz Ferrán?

-Sus declaraciones ponen de relieve que la Declaración firmada el 29 de julio es irreal. En mi opinión, es absurdo minusvalorar la importancia de la crisis y, mucho menos, negarla. Tiene razón cuando afirma que hay que afrontar el coste de determinados despidos que no resisten la comparación con la práctica europea. Afrontar despidos objetivos como si todos fueran improcedentes es absurdo.

-¿Es posible el pleno empleo?

-Claro que sí. Ese objetivo es el fundamento de las políticas de empleo de la UE y un compromiso de los agentes sociales y económicos.

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