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«Es legítimo que Andalucía interprete la ley para lograr más profesores»

El secretario de Estado de Educación visitó Andalucía en pleno debate sobre el límite del Gobierno a la plantilla de profesores, que la Junta va a eludir. Bedera analiza en la entrevista la hoja de ruta del ministerio para el resto de legislatura.

el 25 feb 2011 / 20:50 h.

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El secretario de Estado de Educación, Mario Bedera.

-España tiene un 36% de repetidores. La OCDE recomienda que no abusemos de hacer repetir a los alumnos. Políticamente, ¿es difícil defender esta posición?

-El tema de los repetidores nos preocupa muchísimo. Efectivamente la OCDE considera que la repetición en sí misma es un fracaso y nosotros estamos de acuerdo. Repetir para hacer lo mismo no tiene visos de éxito y los países con éxito educativo tienen pocos repetidores. Si yo digo que en España debería haber menos repetidores, dirían que el ministerio pide a los maestros que pasen la mano. Y no es así. Al repetidor se le estigmatiza, entre el 60 y el 70% de repetidores están abocados al fracaso escolar. Es preciso una enseñanza más personalizada.

-Algunos profesores tienen el gatillo fácil para hacer repetir al alumno que va mal. Si hacer repetir no funciona, ¿por qué no regulan la figura del repetidor desde el ministerio?

-No se puede regular por decreto la figura del repetidor. Pero sí, yo le pediría a los profesores que no vayan a lo fácil, que no aprieten el gatillo, que piensen más en la evolución del alumno año a año, por eso importa la estabilidad del profesorado, para que el maestro conozca sus problemas de aprendizaje, le haga un seguimiento y busque soluciones personalizadas. En las repeticiones también influye mucho la escolarización temprana. Entrar en el sistema a los tres años reduce la tasa de fracaso escolar. Y está contrastado que los niños que han pasado Primaria sin repetir difícilmente repiten en la ESO. El niño manda señales de carencias en su forma de aprender desde muy temprano. El maestro de Primaria destaca más por la forma de transmitir que el de la ESO, donde priman más los contenidos sobre la didáctica.

-El Parlamento andaluz está buscando fórmulas para reformar la formación inicial y permanente del profesorado. Pero tiene pocas competencias para hacerlo. ¿Hasta dónde va a llegar el ministerio en este asunto?

-Ese tema nos ocupa y nos preocupa mucho. En el último consejo de ministros de Bruselas, una de las cosas que nos preguntaba la UE era sobre la formación inicial y permanente del profesorado. Es curioso observar que hubo no menos de siete países que, después de España, lo pusieron sobre la mesa. En las conclusiones de la presidencia húngara de la UE se dijo que para transformar el sistema educativo eruopeo era neesario poner el acento en la forma de formar a los profesores. Acabamos de estrenar el Grado para maestros de Primaria, que ha pasado de tres a cuatro años, y el máster para formar a los docentes de la ESO. Vamos a dar un margen para hacer nuevos ajustes. Esta profesión es la profesión de las profesiones y queremos que estén los mejores, pero para ello hay que atender a la vocación. Estudiar magisterio no puede ser la forma por la que cuando no entras en otra carrera, acabas en magisterio como mal menor.

-¿Piensa ampliar el máster de Profesorado de la ESO a dos años?

-No, eso es un rumor. Vamos a darle tiempo al modelo actual.

-En esa reforma, ¿no sería lógico replantear el Estatuto Docente?

-Sí, perfectamente. El Estatuto Docente sería la suma de tres cosas: la entrada en la carrera de profesor, el desarrollo de la misma y la jubilación. Cuando entré en el ministerio volví a poner sobre la mesa el Estatuto Docente, pero hay dos hechos que nos condicionan: primero, ahora hay elecciones sindicales, y segundo, el tema de la jubilación es complejo, porque estamos inmersos en una situación económica difícil.

-Pero hay prioridades en la agenda política. ¿Ustedes aprueban una prórroga de la jubilación voluntaria?

-Sí, lo vamos a pedir. Pero Educación no es ajena al contexto económico, no somos una burbuja. Se acaba de aprobar un gran pacto social que posterga la edad de jubilación a los 67 años, pero no se pondrá en marcha hasta el 1 de enero de 2013. Nosotros decimos que hasta entonces prorróguese la jubilación LOE, y entretanto discutiremos cuál será el sistema de jubilación para los futuros docentes y si debe ser tratado de forma excepcional. Estamos en contacto con el resto del Gobierno para sacarlo adelante, pero falta que lo apoyen los sindicatos.

-Todos los sindicatos de la enseñanza lo han pedido...

-Pero depende de las confederaciones, de Méndez y de Toxo. Hablamos de rejuvenecer la profesión y de eso depende la implantación del bilingüismo y las nuevas tecnologías. La jubilación anticipada es casi una cuestión de Estado.

-Andalucía prevé redistribuir los recursos a los colegios en función del rendimiento y de sus necesidades. ¿Le parece buena idea?

-El reparto cualitativo es un buen planteamiento de partida, siempre que se garanticen unos mínimos para todos. A partir de ahí, me parece bien que hagan una especie de contratos programa con cada colegio en función de las evaluaciones y del funcionamiento. Me parece excelente.

-¿Y el ministerio puede plantear la misma filosofía con las comunidades?

-Es exactamente la misma filosofía que planteamos nosotros con los contratos programa. De hecho, el informe PISA nos recomienda ir por ahí. La diferencia de rendimiento entre colegios es mínima, pero entre alumnos de un mismo colegio es grande. Tenemos que actuar dentro del propio centro. ¿Cómo? Dándole autonomía, profesionalizando la labor de los directores, para que sea una especialidad, para que haya profesores que se dediquen a la dirección como carrera profesional, igual que la hay para el cuerpo de inspectores educativos. Además estamos creando contratos programa con los centros que nos presenten un plan educativo ambicioso para mejorar el nivel de sus alumnos. Lo gestionamos con 40 millones de euros a las comunidades, para que ellas financien directamente esos contratos programas. Es dinero finalista que va dirigido a colegios con planes específicos.

-¿Qué opina de que la Junta cubra todas las vacantes de profesores?

-Ahora es el Ministerio de Política Territorial el que debe decidir. Antes de recurrir, creo que se puede buscar otra fórmula para la plantilla andaluza. Tengo que decir que Andalucía ha sido valiente con el tema de las oposiciones. Cuando todo el mundo miraba de reojo, anunció que sacaría oferta de empleo. Se anticipó a otras comunidades, con riesgo de padecer el efecto llamada, porque sus vecinas no se habían pronunciado aún. Esto es importante, al margen de que saquen más o menos plazas. Dicho esto, nosotros defendemos que Andalucía debe cumplir la ley y no exceder la tasa de reposición.

-Pero la Junta lo va a hacer.

-Bueno, que lo va a hacer no, que se lo dejen hacer. Andalucía ha dicho que lo hará, pero lo mismo tiene que aguantarse.

-¿Usted cree que Andalucía soportaría un recorte de 2.500 profesores en su plantilla?

-Mire, si una comunidad tiene muy claro que con el límite que fijan los Presupuestos no le llega para cumplir sus mínimos de calidad educativa, me parece legítimo que interprete la ley para llegar al máximo en el número de plazas. No que lo haga por las bravas y saltándose a la torera la norma, pero sí que la interprete adecuadamente. Andalucía tiene problemas que no tienen otras comunidades. Tiene el 20% del conjunto de escolares del sistema español y en crecimiento de alumnos, de cada tres nuevos, uno es andaluz. Mientras que otras regiones están en recesión de estudiantes. Así que Andalucía tiene la obligación de buscar hasta donde puede llegar con su plantilla de profesores.

-Al Gobierno central le queda un año de margen de maniobra. ¿Puede concretar la agenda de Educación en lo que queda de mandado?

-La hoja de ruta está escrita en el Plan de Acción. Nos hemos ido a la conferencia sectorial para proponerle a las comunidades autónomas programas concretos de cooperación con nombres y apellidos. Esa es al concreción del ministerio. Si hubiera que priorizar los tres temas más importantes, estos serían: la mejora del éxito educativo, la reforma de la FP y el plan de lenguas. Sobre la reforma de la FP, tenemos esperanzas fundadas de trasnformar lo que consideramos el elemento que nos falta para hacer del sistema escolar un sistema de éxito global. Estamos muy bien por arriba, cumplimos lo que nos exige la UE: un 40% de titulados universitarios. También estamos bien por abajo, porque nos piden un 94% de niños de 3 a 6 años escolarizados en Infantil, y nosotros tenemos casi el 100%. ¿Dónde tenemos el cuello de botella? En esa parte intermedia, la terminación de la ESO y el acceso a la FP. El tercer punto son los idiomas. En este país estamos cojos en el tema de las lenguas. Nuca ha habido un plan verdaderamente integral sobre las lenguas y ahora vamos a desarrollar uno. Lo que intentamos es mejorar en tres ámbitos concretos las lenguas: en el puramente educativo, intentar que el nivel de idiomas extranjeros suban en alumnos y profesores, y también en la población en general. Hasta el resto de la legislatura no hay prevista más reformas de la LOE que las que están en las cámaras.

-Y los cambios que introduce la Ley de Economía Sostenible, ¿entrarán en vigor el curso que viene?

-Haremos un esfuerzo para que la mayor parte esté implantado el curso que viene. Por ejemplo, el 4º de la ESO no entrará en vigor, porque requiere de unos desarrollos curriculares que van a ser imposibles adelantar. Pero sí muchas de las otras medidas que se requieren. El ministerio ya está adelantando un real decreto para poner en marcha la flexibilidad de la FP, el acceso de la PCPI, las pasarelas entre Universidad y FP.

-Se están creando pasarelas de la Universidad a la FP y viceversa. ¿No sería lógico conectar los ciclos de grado medio y grado superior de FP?

--->-->Bueno, no es inviable. En absoluto. El sistema tal y como lo estamos diseñando es flexible y poroso en toda su extensión. No sólo significa crear pasarelas. En 4º de la ESO habrá dos opciones: desde Bachillerato puede haber porosidad con la FP y al revés, de forma que no tengas que irte a la casilla cero y empezar de nuevo la FP. La reforma está pensada para que todo aquello que haya ido adquiriendo el alumno en su aprendizaje le pueda ser reconocido horizontal y verticalmente. Eso engloba a todos los ciclos. Poder convalidar lo ya aprendido cuando uno cambia de ciclo o de tipo de enseñanza. Si uno tiene competencias, ¿por qué tiene que empezar desde cero? La clave es el reconocimiento de las competencias. Así vamos a rebajar el fracaso escolar.

-Según eso, ¿no es incongruente que los que tienen un título superior de FP tengan que examinarse de nuevo de asignaturas de Bachillerato para acceder a la Universidad?

- -->--> -->No, porque no es así.

-Para acceder a una carrera muy demandada, tienen que hacer la prueba voluntaria de selectividad, ¿no?

-Ah, eso sí. No se está exigiendo esa prueba para entrar en la Universidad, sino para aquellas enseñanzas que son competitivas.

-Pero, ¿compiten en igualdad de condiciones que los de Bachillerato?

-¿Y qué otro sistema hay? La alternativa era el cupo específico. Pensemos en ella. ¿Es mejor? No, porque abrimos esa posibilidad, pero sólo para las carreras competitivas. DEsde qeu está establecido este sistema, incluido este año, resulta que hay más alumnos de FP estudiando en la Universidad que en años anteriores. En el fondo se trataba de eso. -->--> -->Ahora bien, es cierto que en las carreras a las que tienes que acceder con una nota de corte, ahí te obligan, porque no tienes reconocido en la parte que te corresponde que esos conocimientos los tienes adquiridos. Si esas competencias no las tienes adquiridas, tienes que competir con el resto de alumnos.

--->-->A eso me refería. Se le supone con las competencias adquiridas de Bachillerato y de FP, pero tiene que volver a examinarse…

--->-->Bueno, también hay quien piensa que esos alumnos van ya con la nota bajo el brazo. Una persona que accede a una carrera que no es competitiva tiene la entrada libre. El problema es cuando la carrera es muy demandada. Y cuando eso pasa, creo que el sistema lo ha dejado perfectamente nivelado, la nota que lleva el de FP bajo el brazo equilibra la necesidad de estudiar aquellos complementos que no tiene adquiridos, y el de Bachillerato sí. Yo creo que esta solución equilibra bastante las cosas. Para mí, la demostración está en que tenemos más titulados de FP en la Universidad que hace uno, dos y tres años.

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