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Viaje al barrio 'invisible'

El portavoz del PSOE, Juan Espadas, inicia en San Jerónimo una ruta por los barrios de Sevilla para certificar a pie de calle «las promesas incumplidas» de Zoido tras tres años de mandato.

el 04 jun 2014 / 17:25 h.

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Juan Espadas con los vecinos y las naves de Renfe al fondo. Juan Espadas con los vecinos y las naves de Renfe al fondo. Adiós a los fríos números, las estadísticas y el grado de promesas cumplidas que se convierten en eternos pulsos de Gobierno y oposición. El PSOE dejó ayer sus gráficos e informes en Plaza Nueva, cogió carretera y manta e hizo balance a pie de calle de los 3 años de mandato del PP. San Jerónimo fue el primero de, según definió el portavoz socialista, JuanEspadas, «los barrios olvidados» del alcalde, Juan Ignacio Zoido. Lo hizo con un maratón de 3 horas largas por el barrio, desde las Naves de Renfe hasta las viviendas de Emvisesa. Todos con un denominador común: tienen cuentas pendientes con el alcalde. Y el PSOE, sabedor de ello, aprovechó para poner cara y nombre a las mismas. Punto de partida. Calle Traviesa, llena de locales comerciales vacíos de Emvisesa –la crisis aprieta–. Juan Espadas tiene su primer encuentro con vecinos, entre ellos la presidenta de la asociación Parque SanJerónimo-Alamillo, Lourdes Moreno, que centra sus quejas en la promesa estrella de Zoido: las abandonadas Naves de Renfe. En 2011, recordó, prometió la reconversión del edificio en incubadora de empresas. «Ahora tememos que esté en riesgo de derrumbe, porque no se ha hecho nada», reprocha la líder vecinal. Espadas no se metió en el charco de vender otro proyecto, pero sí exigió un estudio para evaluar su estado y, en función del resultado, demoler o recuperar. Todo para eliminar «la fractura» que supone con la ciudad. Locales cerrados de Emvisesa. Locales cerrados de Emvisesa. A pocos metros, se comprobó el estado del pavimento de la avenida Galán Merino y, por parte de los portavoces vecinales, se alertó de la falta de seguridad, limpieza e iluminación de los parques –alguno recién estrenado– y la proliferación de carreras ilegales de motos. Pero, a pie de calle, la petición no era esa, sino empleo y más empleo. «Tengo hijos en el paro», imploraban madres desesperadas, que reclamaban una solución al portavoz del PSOE. Mientras, a pie, la ruta se adentró en el corazón del barrio. Paso fugaz por la antigua oficina de Emvisesa, cerrada a cal y canto y con signos de deterioro. Hace parada y fonda con «el cuponero del barrio», con un grupo de mujeres que estaban con la compra y con un frutero. En la glorieta Manuel Fernández, se sumó a la comitiva la exconcejal –en tiempos de Monteseirín– Cristina Vega que, en su silla de ruedas, cuestionó «los problemas de accesibilidad que persisten en San Jerónimo». Entorno del mercado. Entorno del mercado. La nueva parada en el camino es en el mercado de abastos, donde se pegaron un enorme susto en enero cuando hubo un desprendimiento en el exterior que estuvo a punto de caer sobre dos niñas. Por fuera, en el edificio afloran los desconchones. Por dentro, el panorama es desolador: apenas cinco locales abiertos. El resto o no tienen dueño o están a la espera de que la situación remonte. «Sólo pedimos pequeñas obras e indicadores de donde está el mercado», pidió el presidente de los comerciantes, Francisco J. Mena, que lleva esperando una reunión con el delegado de Distrito Norte desde enero. De ahí, la comitiva partió al CEIP Federico García Lorca, un viejo conocido de Espadas –ya lo visitó hace un año–. Se palpan avances, como la instalación del ascensor y la adecuación de despachos, pero persisten otros como insonorizar la pasarela metálica del primer piso y el aumento de la seguridad. Y, ya de paso se lanzó una petición a Zoido:que destine el Plan de Empleo Juvenil de la Junta para contratar a personal de apoyo social. Pasadas las 13.30 horas, tocó la última parada: las viviendas sociales de Emvisesa de Medina y Galnares. Allí contó su relato Chari Fernández, madre de dos hijas, divorciada y en el paro. Cuando no tuvo ya dinero para pagar su vivienda de alquiler, optó por ocupar uno de los pisos vacíos de Emvisesa, de lo cual informó poco después a Asuntos Sociales. Hace 10 días le llegó la orden de desalojo. Espadas, ante esta situación, recordó la promesa de Zoido «de no desahuciar a nadie» y pidió a Emvisesa que obre igual que ha hecho con una mujer que ocupó ilegalmente una vivienda en Torreblanca y que han paralizado su desalojo para estudiar su caso. El delegado del Distrito Norte, JuanGarcía Camacho, de su parte, hizo después una defensa del trabajo hecho en el bario . Recordó «las más de diez calles asfaltadas en el barrio, la renovación de toda la red de alcantarillados y las podas en zonas con años sin podar y el incremento de la limpieza», así como la apertura de dos parques y el proyecto del monasterio, que «este año será una realidad». Lamentó que las dificultades económicas hacen difícil la ejecución de iniciativas en las Naves de Renfe y expuso las rebajas realizadas para los locales vacíos, las mejoras en el colegio –«las principales son competencia de la Junta», dijo–.

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