Local

Espadas cuestiona la Torre Pelli pero cree que debe acabarse

El candidato del PSOE a la Alcaldía critica la gestión de Tussam y anuncia su propio modelo

el 26 oct 2010 / 20:49 h.

TAGS:

Teresa Ribera, secretaria de Estado de cambio climático, introdujo a Juan Espadas.
Juan Espadas empieza a definir ya públicamente el que será su modelo de desarrollo económico y urbanístico si obtiene la Alcaldía en 2011. El planteamiento del candidato socialista pasa por un recorte del gasto público que ha "tocado techo" y por una redefinición de las prioridades de inversión, tanto públicas como privadas, en busca de una mayor colaboración entre ambos sectores. En este escenario no encaja, por ejemplo, que Tussam reciba una subvención anual de más de 60 millones de euros para poder mantenerse a flote y, si el proyecto empezara de cero ahora, tampoco tendría sitio la Torre Pelli. Pese a esto, Espadas garantiza su apoyo al rascacielos de la Cartuja si gana las elecciones.

"Es un proyecto que responde a un momento distinto al actual. Y ahora con un proyecto de esa envergadura ya en ejecución hay que ser responsables. El coste de ir hacia atrás es más elevado que el de continuar, aunque probablemente si se analiza ahora el proyecto, el balance nos pueda salir negativo y haya elementos que puedan ser cuestionables", explicó Espadas durante el turno de preguntas que siguió a su discurso en Antares -donde fue recibido por sonoras protestas de funcionarios de la Junta- en el marco del Foro de la Asociación Territorial de Ingenieros Industriales. Y una vez asumido que hay que continuar, el candidato incidió en que hay temas sin resolver que deben afrontarse, como los "problemas de movilidad que puede generar en la Cartuja" o la calificación del patrimonio de la ciudad por parte de la Unesco, pendiente aún de una decisión definitiva.

No es el único debate municipal en el que Espadas adoptó una posición crítica respecto a las decisiones del Gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín -cuya "valentía" volvió a defender ayer-. El candidato se desmarcó de la gestión realizada en Tussam durante los últimos años y anunció que él mismo tomará las riendas del proceso de negociación para elaborar un plan de viabilidad de la empresa de transporte: "Los números que ahora tiene la empresa y que exigen unas subvenciones cuantiosas reflejan que la gestión de Tussam no ha sido la correcta. Ahora hay que elaborar un plan en el que participen todas las partes, desde el Ayuntamiento y la Junta hasta los trabajadores que deberán redefinir su convenio. Llevaremos a Pleno una propuesta para que todos los partidos, incluido el PP, se posicionen sobre Tussam".

Para el PSOE, este modelo pasa por una gestión pública de la empresa de transportes. Aunque como planteamiento general, la apuesta sea abrirse al sector privado ante la escasez de recursos y los problemas económicos de la administración. "Tenemos que buscar fórmulas de co-financiación no sólo para la obra pública sino atraer la iniciativa privada a determinados servicios".

En este nuevo marco de colaboración entran nuevos proyectos de rehabilitaciones integrales de barriadas con una financiación mucho más compleja que la desarrollada hasta ahora. Espadas esbozó las líneas básicas de este modelo aunque sin precisar las zonas que ha señalado en el mapa de la ciudad para ejecutarlo: "Vamos a renovar barriadas completas con un modelo de eficiencia energética que nos permita reducir costes y hallar fórmulas de financiación. Se trata de ejecutar proyectos para barriadas enteras teniendo en cuenta todos los factores, desde un aparcamiento hasta el suministro energético y fomentando acuerdos entre las comunidades de propietarios".

Es una siguiente fase de la actuación en los barrios llevada a cabo durante los mandatos de Monteseirín. Ése es de hecho el planteamiento general de su candidatura: tomar como punto de partida la gestión de estos años y dar nuevos pasos para mejorarla y acercarla a los ciudadanos. Espadas hizo suyos los carriles bici, las peatonalizaciones o las restricciones del tráfico en el Centro. Pero dejó entrever una cierta falta de complicidad con los ciudadanos y de implicación de los vecinos en el nuevo modelo de ciudad. "Hay que multiplicar los efectos de esta transformación, haciéndolo de forma compartida y comunicada, provocando un foco de sinergia ciudadana que eleve el sentimiento colectivo de orgullo de ciudad. Es el momento de construir la marca Sevilla".

Para ello, Espadas incidió en su discurso que aboga por un gobierno "abierto y participativo", por una mayor descentralización en el Ayuntamiento, y por un liderazgo de Sevilla tanto en el área metropolitana -que es uno de los grandes ejes de su campaña- como en Andalucía basado en una concepción distinta de la capitalidad. "Debe ser inteligente, aprovechar sinergias y abrirse a la interconexión provincial para buscar beneficios compartidos".

  • 1