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Espadas diseña la rehabilitación de San Pablo ligada al ahorro energético

El candidato anuncia un proyecto piloto que afectaría a cerca de 3.000 viviendas

el 11 abr 2011 / 20:41 h.

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Rafael Escuredo, Juan Espadas y Juan Aguilera, ayer en el Foro Gaesco.
Viviendas nuevas a un precio asequible, adaptadas a las nuevas necesidades, más alquiler y mucha rehabilitación. El candidato del PSOE a la Alcaldía, Juan Espadas, defendió ayer en el Foro Gaesco (asociación sevillana de constructores y promotores de obras) que hasta que el sector de la construcción "no se levante", Sevilla no saldrá de la crisis. Por eso prometió, si logra ser alcalde, atraer inversiones, orientar los recursos y promover el diálogo desde el Ayuntamiento para crear empleo y acabar con la crisis del ladrillo. Botón de muestra, su plan para el Polígono San Pablo.

 

Espadas avanzó las líneas generales del que será un proyecto piloto en San Pablo por el que se rehabilitarían entre 2.500 y 3.000 viviendas gracias al ahorro a energético. Sevilla sería, junto Zaragoza, la primera ciudad española que plantea una iniciativa similar en todo un "barrio-ciudad".

La idea es que la rehabilitación no se quede, como hasta ahora, en la instalación de ascensores, en la mejora de espacios comunes y de la accesibilidad, sino que se instalen "aislamientos acústicos y térmicos en las fachadas que lograrían un 30% de ahorro en la factura de la luz". Con ese ahorro, explicó el socialista, los vecinos pagarían la rehabilitación de sus bloques. Eso sí, el Ayuntamiento atraería al sector privado con otras iniciativas: como parking -"esos que no hemos podido desarrollar estos años", admitió- y locales comerciales.

"Una gran empresa del sector hizo los números y necesita el apoyo del Ayuntamiento, el concierto con las comunidades de vecinos, cuantas más, mejor, y la renovación urbana. La fórmula es compleja, pero es un elemento de futuro para salir de la crisis de la construcción", defendió. Eso sí, además de la implicación de empresas energéticas y de la construcción, el proyecto no saldrá adelante sin el aval de una entidad financiera.

"Llevo trabajando en esto el último año de consejero (de Vivienda y Ordenación del Territorio) y este último año. Hasta que el sector de la construcción no se levante no saldremos de la crisis y el campo energético es un nuevo escenario", insistió el candidato.

Espadas prometió impulsar sectores como el aeronáutico, las energías renovables y los servicios avanzados, pero también el "tradicional" de la construcción, al que exigió "innovación". El cambio "radical" de la demanda obliga a ofrecer viviendas "con precios más asequibles" y adaptadas a las necesidades de las nuevas familias. Por eso no dudó en prometer que estudiará cambios en las densidades marcadas en el PGOU, como vienen reclamando los constructores.

El objetivo del sector, "y subsidiariamente de Emvisesa", dijo, es ofrecer vivienda a las 10.000 personas inscritas en el registro de demandantes de VPO. Es el sector privado, por tanto, quien debe, en su opinión, tirar del carro. Por su parte, la administración debe centrarse en el alquiler, "la mejor opción de futuro", y, sobre todo, en la rehabilitación. "Es más eficaz invertir en rehabilitación que en nueva construcción", recalcó.

Tras aplaudir el Plan Impulsa (desbloqueó los futuros barrios de Palmas Altas Sur y Hacienda el Rosario gracias a la colaboración público-privada), prometió su continuidad, así como agradeció a Gaesco no haber optado por el "litigio" con el Consistorio ante el escaso desarrollo del PGOU. "Un sector que aguantó lo que ha aguantado tiene capacidad para resurgir de sus cenizas", concluyó el socialista.

Empresarios (Inmobiliaria del Sur, Azvi, Sacyr, Gabriel Rojas, Cajasol...), históricos socialistas como Jaime Montaner o Miguel Ángel Pino, el delegado de Urbanismo, Manuel Rey, el exalcalde Manuel del Valle, el expresidente de la Junta Rafael Escuredo... El foro Gaesco congregó ayer a más de 200 personas en el Hotel NH Plaza de Armas de los más variopintos perfiles, ya que no faltaron tampoco líderes ecologistas, portavoces vecinales y de asociaciones ciudadanas. Eso sí, Espadas tuvo que compartir protagonismo con su presentador, Rafael Escuredo, quien lo dibujó como un político "que sabe decir que no", "negociador nato" y "de convicciones". Porque, a su juicio, el que gestiona sin ideas, o lo que es lo mismo sin ideología, es un "papafrita".

A la hora de enfrentarse a las preguntas de los promotores y constructores, Espadas lo tuvo fácil porque ya se había alineado con el Plan Impulsa o con los cambios en el PGOU. Incluso contestó a la pregunta del millón. ¿Por qué la Gerencia tiene tantos trabajadores si ahora no se piden ni licencias? Rechazó reducir el personal, pero sí abogó por reorganizarlo.

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