Local

Espadas llama a la unidad y pide apoyo a las agrupaciones

Las diferencias internas dejan siete dimisiones en San Jerónimo y otras 15 en Macarena.

el 02 jun 2011 / 20:10 h.

TAGS:

Espadas, arropado tras conocer los duros resultados de la noche electoral.

El PSOE de Sevilla entró el pasado 22 de mayo en su momento más delicado de los últimos doce años. La debacle electoral le dejó en la oposición, con sólo once concejales, con una sangría de votos y con una tensa situación interna tanto a nivel provincial como en sus once agrupaciones de la capital. En este escenario, Juan Espadas, y el secretario provincial, José Antonio Viera, reunieron ayer a los miembros del nuevo grupo municipal y a los representantes de todas las agrupaciones con un objetivo: hacer un llamamiento a la unidad y solicitar el apoyo de las bases para la configuración de una nueva estructura municipal que permita mantener el pulso al gobierno local con más superioridad de los últimos mandatos. Y en medio siguen aflorando problemas orgánicos. En San Jerónimo siete miembros de la ejecutiva dimitieron -sin dejar la militancia- como gesto de protesta contra su secretario general, Evaristo Troya; y en Macarena otras quince hicieron lo propio entre reproches a su secretario general, Manuel Llorente.

Espadas, que atribuyó estos movimientos a que "las agrupaciones tienen vida propia", instó a centrar todos los debates internos en los congresos y en el ámbito orgánico y a centrar la labor de oposición al gobierno de Juan Ignacio Zoido. Y, para ello, el futuro portavoz socialista, quiere volver a desafiar los hábitos y las inercias del PSOE. Como ya hizo en su campaña o en la configuración de una candidatura con tres independientes en los puestos de salida. El modelo Espadas pasa en primer lugar por un nuevo mensaje contundente: nada de cuotas en los cargos de asesores -pocos probablemente- que el grupo socialista tenga en el Consistorio: "El grupo lo organizo yo según el trabajo de los concejales. No habrá cuotas, que nadie se quede instalado en los clásicos, otros mundos son posibles". De fondo, hay una propuesta: perfiles más técnicos de confianza del portavoz para acompañar a un grupo de ediles -en el que no se prevén fugas pero en el que varios tendrán dedicación exclusiva a un Ayuntamiento que compatibilizarán con sus profesiones- que combata a Zoido con armas similares a las empleadas por el PP estos años: "Calle, calle y calle. A otros no les ha ido mal", apuntó resumiendo sus dos objetivos: los barrios y el sector que se identifica con los indignados del 15-M.

Paralelamente, Espadas quiere reorientar la labor institucional de las agrupaciones. Para ello, creará grupos de trabajo en todas ellas y reforzará el papel de los grupos socialistas en los distritos. Todo, según subrayó el portavoz en repetidas ocasiones, con un "estrecho marco de colaboración" con los secretarios generales. Junto a ellos, asistirá a las asambleas convocadas que arrancaron ayer en Cerro-Amate.

En ellas volverá a hacerse análisis crítico que ayer sí se planteó pero no en público. "No voy a analizar el pasado permanentemente", subrayó Espadas. Pero internamente se habló. Y no se señaló sólo a la crisis. También a la gestión realizada en los barrios, a la coordinación ante el 22-M, a la estrategia del PSOE para relevar a Monteseirín, al trabajo de las agrupaciones locales o a la falta de calle de algunos dirigentes. "Cada agrupación es tan responsable como yo de los resultados en cada distrito".

  • 1