Local

Espadas: "Una dinámica como la de Becerril con la Junta puede parar el Metro"

El portavoz socialista tiende la mano a Zoido si éste quiere exigir cuestiones a la Junta o al Gobierno central pero le acusa de “crear un engaño” con el Metro

el 19 jun 2011 / 20:52 h.

TAGS:

El portavoz socialista, en el balcón del Ayuntamiento en el que dirige la labor de oposición

-Ha pasado casi un mes, ¿hay ya alguna reflexión autocrítica que explique qué pasó el 22-M?
-Hemos hecho en las asambleas, en el ámbito interno del partido, análisis de todo tipo, reflexiones sobre cómo revitalizar el proyecto con una mayor conexión con los ciudadanos. Con independencia de que ha habido condiciones adversas importantes, eso no nos tiene que llevar a pensar que hay que esperar a condiciones menos adversas. Es una oportunidad de revisar la explicación pública de alguna de las iniciativas que tenemos, la justificación de otras que no han sido bien comprendidas. No hay complacencia en el PSOE, de cualquier derrota se tienen que sacar conclusiones, y se tienen que hacer sabiendo que hay que acercarse mucho más a explicar un determinado tipo de actuaciones que son buenas per se, que responden a un modelo de ciudad que en el caso de Sevilla creo que es el correcto, y que no han sido valoradas. Hay que analizar por qué e intensificar la presencia pública.


-Pero se queda en que no se ha entendido el mensaje del PSOE.
-No que no se haya entendido bien, sino que al decidir el voto, esos elementos positivos no han sido decisivos y otros elementos negativos han primado más.


-Y en su candidatura, su programa, su lista, ¿no hay errores?
-En el proyecto no ha habido ninguno, porque era el proyecto que los ciudadanos demandaban. Un proyecto cercano. Ahí no pueden plantearse elementos que entendamos equivocados, sino todo lo contrario. Las personas lo que quieren es cercanía y definición de lo que te comprometes a hacer barrio a barrio. El elemento más importante está ligado a la coyuntura y a la opinión de los ciudadanos sobre el PSOE para afrontar la crisis. No hay una buena opinión de nuestra capacidad de afrontarla. Otros en clave interna, como la sucesión, a algunos les ha podido primar, pero son minoría y no es lo más importante. Pero pongo un ejemplo, si un ciudadano ha pagado una reserva de 1.000 euros en un parking y no se le ha podido devolver el dinero, es un ciudadano cabreado con razón que difícilmente ha votado al PSOE, porque le ha defraudado en una cuestión puntual.


-Dijo que le faltaban 1.000 votos, fallaron mucho los cálculos ¿no?
-Como a veces fallan las encuestas. Han fallado los análisis políticos de la izquierda y la derecha.


-¿Estaban perdidas las elecciones antes de ser candidato?
-Había un no voto al PSOE decidido desde hace más de un año.


-Hiciera lo que hiciera, entonces, Espadas no iba a ser alcalde
-¿Qué gano diciendo si considero que mi aportación ha venido a reducir un nivel mayor de derrota o no? ¿Eso quién lo sabe? Lo que sí tengo claro es que no he incrementado el nivel de deterioro que podía tener el proyecto. Y no es complacencia. Se ha hecho un trabajo propositivo, constructivo, que ha generado ilusión. Hemos trabajado mucho, hemos hecho cosas nuevas... Más no se puede hacer. No es cuestión de fotos o logos, había razones más profundas que pertenecen a la esfera individual. Los análisis los estoy haciendo con las agrupaciones para que de ahí se orienten estrategias para la oposición. Crearemos pequeños grupos que nos permitan saber por qué la gente ha votado al PP, casa a casa para tener una foto de lo que ha ocurrido. Estoy satisfecho del trabajo que han hecho los militantes en campaña.

-¿Barajó dimitir? ¿Poner su cargo a disposición del partido?
-Esa noche había elementos interesantes que luego no se han analizado. Por 457 votos no tenemos un concejal más, por 800 IU perdió su tercer edil y por 1.400 el PA se quedó en el 4,75% y no pudo entrar en el Ayuntamiento. Sólo con esas tres situaciones, fíjese de 20 concejales del PP, dónde estaríamos. Pero los más de 166.000 votos del PP son indiscutibles. Desde el punto de vista personal, cuando se me plantea la candidatura es para ganar o perder. Por una razón política objetiva: es una situación política difícil y cambiar de un alcalde a un candidato es complicado. Pero es un proyecto político nuevo y no sólo para presentarse a unas elecciones. Es para ganar o quedarse en la oposición y madurarlo durante cuatro años. Porque si pierdes y te vas haces el peor favor al proyecto para conseguir que vuelva a concitar confianza.


-¿Y hay unidad en el PSOE para esa oposición? Tiene un frente orgánico abierto.
-No hay frentes. Lo que hay es que construir una estrategia de oposición conectada con la estrategia que en cada territorio mi partido haga. Allí la agrupación es el elemento de movilización de la militancia, pero tienen un modelo clásico de trabajo, que les lleva a abrir por las tardes a tener un punto de encuentro... Concibo un modelo de agrupación mucho más activo, lo hubiera hecho igual desde el gobierno. A veces cuando se gobierna se abandona el partido a su suerte porque la militancia entra a tomar decisiones de gobierno, pero ahora desde la oposición estar al margen de la realidad orgánica es un error. En las asambleas se están haciendo muchos análisis pero en todas hay una conclusión: el candidato ha hecho un magnífico trabajo, sobre él tiene que pivotar la referencia política del PSOE y esa estrategia la tiene que hacer el candidato con sus agrupaciones en la calle.


-Habla de un papel más activo de las agrupaciones, ¿ha faltado este tiempo?
-Hace mucho. Pero no es un problema del PSOE, sino de todas las organizaciones políticas. Si sólo se activan en campaña para pedir el voto es uno de los elementos que genera el descrédito de la política. La cuestión es si las organizaciones políticas además de hacer debates internos en sus asambleas, pueden salir a la calle e impregnarse de problemas, explicar las propuestas. Es otra forma de entender la organización más amplia y participativa.


-¿Y se va a trasladar a los hechos este modelo?
-No tengo dudas. Estamos en un momento interesante en el PSOE de Sevilla para reforzar la unidad interna, para acabar con grupos con distintas orientaciones desde el punto de vista del apoyo político. Soy de las personas en el PSOE que concita mayor respaldo desde el punto de vista interno, y eso quiero aprovecharlo.


-¿Será su modelo de oposición similar al de Zoido?
-No, va a ser una oposición más colectiva que personalista. Somos un ejército más completo, no tenemos sólo un general que va y se hace la foto. Tenemos al general que va a hacerse la foto, si me la hace alguien, y un magnífico ejército que va a seguir trabajando. Tenemos que ampliar nuestra base de contacto. No pueden ser ya las entidades vecinales, hay que llegar al vecino individual.


-Pero al PP le funcionó.
-Yo no soy de los que piensan que el fin justifica los medios. Y por eso hice una primera intervención en la toma de posesión de Zoido en la que dije que los 166.000 votos no redimen una oposición que no ha sido la más justa ni con el alcalde ni con la imagen de Sevilla. Ése modelo de oposición no es el mío. Si el planteamiento es destruya que tendrá muchos votos, que nadie cuente conmigo.


-¿De verdad cree posible el consenso con el gobierno?
-Sí, soy bastante dialogante. El alcalde deberá entender la mayoría absoluta con el mensaje correcto. Es el escenario en el que todo el mundo analiza más que en cualquier otro momento los gestos con la oposición. A fecha de hoy no tengo por qué dudar de la voluntad del alcalde para buscar acuerdos porque la ciudad los necesita en un momento de crisis.


-De momento, la oposición va a volver a consejos de administración, ¿nunca debió salir?
-Las decisiones del anterior gobierno quedaron en el anterior gobierno. Ahora el nuevo gobierno hace una propuesta a mi grupo para estar en los consejos. En algunos la oposición ha seguido estando y en otros, como Emasesa, no sé cómo lo van a plantear porque sólo hay gobiernos. Estudiaremos la propuesta.


-Pero, ¿la oposición debe estar en estos consejos?
-Cuando me traslade el alcalde su propuesta, la analizaré.


-Ahora tras el 22-M, ¿cree en la agenda oculta del PP?
-La peor agenda oculta puede ser la omisión, el no hacer lo que se ha dicho a tantas personas que se iba a hacer. Lo peor que le puede pasar a tantas personas que han confiado en este proyecto político es defraudarlas. Si han ganado prometiendo, ahora que cumplan.


-Deudas, impagos, ¿le preocupan los mensajes que se trasladan sobre el legado socialista?
-El Ayuntamiento y su gobierno tienen que respetar elementos básicos, como el interventor. Cada vez que se ponen en cuestión cualquier decisión de gastos se cuestiona al interventor y al secretario que fiscalizan la mayor parte de los gastos. Luego tenemos las empresas municipales, sometidas a un régimen de auditorias, a las que se pueden volver a someter, y si de ahí se desprenden irregularidades, está en su derecho el gobierno de llevarlo dónde corresponda. Pero no introduzcamos más inseguridad ni incertidumbre sobre los funcionarios y sobre la imagen y la solvencia del Ayuntamiento.


-¿Hacia qué modelo va a evolucionar la ciudad?
-El PP va a apostar por un parón y retroceso en las transformaciones de la ciudad. Me apuesto lo que quieran a que en estos cuatro años la ciudad no va a acometer ninguna transformación de importancia. Vamos a ver cuatro años de echar atrás decisiones tomadas y lo que espero es que el alcalde no dedique toda su energía en desmontar cosas.


-¿Qué le pareció como creyente la alusión de Zoido a la Biblia en su toma de posesión?
-Lo respeto en lo personal, pero no lo comparto. Las líneas tienen que quedar diferenciadas. Estamos en un estado laico en el que un alcalde no puede mezclar sus creencias religiosas con el gobierno . No hay que mezclar lo público con lo privado, lo religioso con lo civil.


-También hubo alusiones a la Junta y el Gobierno, ¿es inevitable la confrontación?
-No, es inevitable la exigencia. Un alcalde tiene que ser exigente consigo mismo y con todas las administraciones. Y ahí me va a tener a mí. Si hay que exigirle algo a la Junta, también puedo ser capaz de acordar con el alcalde determinadas posiciones si son correctas y buenas. Él no habla de confrontación, sino de propuestas que le parecen inexcusables.


-¿Y en el Metro?
-En el Metro hay un engaño público por parte del PP. Quiero conocer el proyecto de Metro del PP pero de verdad, no el que presentó en campaña. Analizar cuánto cuesta. Él dice que no le importa cuando empiece, pero a los sevillanos sí. El del proyecto, presupuesto y plazo, plantea un Metro inabordable económicamente, sin justificación técnica y con el trazado que ha hecho alguien que entiende poco de suburbanos.


-¿No puede entrar en un bloqueo el proyecto?
-Una dinámica como la de Becerril con la Junta significó el parón del Metro unos años en Sevilla. Si se va a usar desde la Alcaldía como un elemento para demostrar confrontación política con la Junta, los sevillanos padeceremos un retraso en las obras. Sería un error político. El problema no es otro que obtener la financiación suficiente por parte de un inversor. Discutir que un 8% del trazado pueda ir en superficie en zonas como la Cartuja es engañoso. Prefiero que el alcalde explique por qué quiere quitar el Metro de la Ronda.


-¿De verdad Junta y Gobierno van a tratar a Zoido igual que si Espadas fuera alcalde?
-En el Ayuntamiento de Málaga, todas las inversiones que se han hecho, ¿quién las ha hecho? El Gobierno de España y la Junta. En Sevilla se seguirá adelante con la Ciudad de la Justicia o el Metro.


-¿Siente que tiene un papel fundamental ante las próximas autonómicas?
-Sevilla tiene y tendrá un papel importante. Tenemos que cambiar esa orientación de voto tan mayoritaria al PP. Claro que tengo una responsabilidad. Por eso trabajo con las agrupaciones.


-¿Hay entonces margen? ¿Sevilla no es tan de derechas?
-Sevilla ha optado en 2011 por un gobierno de derechas. Ya veremos qué le da la derecha a Sevilla y qué dicen los ciudadanos en las próximas elecciones. A ver qué hace la derecha con un depósito de votos tan grande.


-Ha hablado de su liderazgo en el PSOE, ¿debe tener también un papel orgánico?
-Son decisiones que les corresponden al partido y las tomarán cuando corresponda.


-Hay vieristas, alfredistas, celistas, ¿habrá espadistas?
-Que haya PSOE. Punto.

  • 1