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España (81) tumba a Grecia (66)

Los hombres de Aíto García Reneses comenzaron su andadura en la Olimpiada de Pekín con una ivictoria ante Grecia, uno de los rivales más duros que existen en el panorama del baloncesto. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 09:39 h.

La selección española de baloncesto presentó sus credenciales en los Juegos Olímpicos y no falló en el debut ante Grecia (81-66), demostrando su potencial y calidad en la reedición de la final del Mundial de hace dos años.

El estreno de la campeona del mundo era una de las atracciones de esta jornada olímpica, así que nadie quería perdérsela, viendo así en las gradas del Wukosong Arena a Rafa Nadal, 'vecino' en la Villa del equipo, a la selección de balonmano y al Príncipe de Asturias, disfrutando del juego de sus compatriotas.

Aíto, que debutó oficialmente como seleccionador, temía el estreno tras la falta de partidos y el rival, que se había mostrado muy sólido y peligroso en el Preolímpico, sin embargo, los españoles, fieles al estilo del madrileño, sentenciaron el encuentro en el final del segundo parcial y en el inicio del tercero.

El primer parcial fue parejo. España, sin Pau Gasol en el cinco inicial, intentaba imponer un ritmo alto tanto en ataque como en defensa, por lo que el carrusel de cambios era el normal, mientras que Giannakis contaba sólo con un acertado y enrabietado Spanoulis.

Grecia, que volvía a verse las caras con su 'bestia negra', buscaba el ritmo lento y pausado para frenar a los españoles, que tenían a Rudy Fernández, máximo anotador español con 16, haciendo vibrar al pabellón con sus espectaculares jugadas.

La campeona del mundo hizo sus deberes y se aplicó en defensa, provocando las pérdidas helenas, que aprovechan para irse en el marcador y con un parcial de 9-0 estiraban el marcador para irse ganando al descanso (35-29).

Como un ciclón saltó España tras el descanso, logrando un parcial de 15-2 en los primeros cinco minutos. Navarro tomó el relevo de Rudy en el tercer parcial y junto a Calderón rompieron el partido (48-31), secando aún más a los griegos, que en los primeros seis minutos tan sólo anotaron 2 puntos.

Sin embargo, una antideportiva a José Manuel Calderón permitió la reacción de los helenos, que anotaron 5 puntos consecutivos para acercarse al marcador. Aíto no quería relajación y llamó al orden a los suyos, que aplicados volvieron a centrarse en el juego y a dejarse la piel sobre la cancha china.

La maquinaria española seguía carburando a la perfección y Rudy lo demostraba, abriendo el último parcial con un triple (65-48). España asfixiaba a los helenos con sus defensas a pesar de la diferencia que reflejaba el marcador y se despedía del encuentro con un triple sobre la bocina de Ricky Rubio desde más de 9 metros.

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