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España confía en la versión alauí

Rubalcaba afirma tras verse con Cherkaui: «El relato de Rabat refuta las acusaciones».

el 16 nov 2010 / 20:59 h.

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El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la reunión con su homólogo marroquí, Taib Cherkaui.

Los incidentes en El Aaiún tras el desmantelamiento del campamento de Agdaym Izik capitalizaron de nuevo la actualidad política en España. La reunión entre el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, y su homólogo marroquí, Taib Cher-kaoui, en plena crisis del Sáhara Occidental fue el centro de atención. La conclusión: España confía en la versión de Marruecos.
Rubalcaba aseguró que Cherkaui hizo una "exposición minuciosa" de lo acontecido primero en el campamento saharaui desalojado por las Fuerzas de Seguridad y luego en la ciudad de El Aaiún con la que ha "refutado" las graves acusaciones vertidas en los últimos días en relación con la actuación de las autoridades de Rabat. Preguntado sobre si el Gobierno dio credibilidad a la versión de Marruecos y si tiene algún modo de contrastarla, apostilló: "El Gobierno ha recibido una versión".


El también vicepresidente informó a las 18.30 horas sobre el encuentro, que comenzó a mediodía, tras filtrarse que no habría rueda de prensa. El ministro marroquí habló con los periodistas desde la embajada de Marruecos en Madrid.


Rubalcaba explicó que Rabat se comprometió a investigar "cualquier dato" que el Gobierno español solicite sobre los sucesos del Sáhara Occidental, después de que el ministro trasladase a su homólogo marroquí la "preocupación grave" del Ejecutivo por la situación. Así lo anunció en una rueda de prensa en la que eludió las repetidas preguntas de los informadores sobre si el Ejecutivo "condena" lo ocurrido y se remitió a la "rotunda" declaración hecha el pasado viernes por la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, quien lamentó los "hechos muy graves" de El Aaiún.


"No hemos hablado de ese tema y la posición del Gobierno español no ha cambiado", dijo.
Sobre los obstáculos puestos por el Gobierno de Marruecos a los periodistas españoles, a los que impide la entrada en El Aaiún o retira la acreditación para trabajar desde Rabat, Rubalcaba señaló que no trató ese asunto con Cherkaui. Sin embargo, el vicepresidente reveló que en las conversaciones entre ambos países el Ejecutivo español ha hecho "una propuesta concreta" al marroquí "en relación con los medios de comunicación españoles y su trabajo en Marruecos".


desalojo "pacífico". Mientras tanto, Taib Cherkaui defendió la intervención "pacífica" de las fuerzas de seguridad marroquíes que desmantelaron el campamento saharaui el pasado día 8 y aseguró que el español fallecido, Baby Hamday Buyema, murió atropellado en un "accidente" en El Aaiún, Tras reunirse con Pérez Rubalcaba, Cherkaui ofreció una multitudinaria rueda de prensa en la que repitió punto por punto la versión ofrecida por el Gobierno de Rabat sobre lo sucedido, mostrando un vídeo con duras imágenes sobre los ataques a las fuerzas marroquíes. Denunció la "agresión brutal" que sufrieron los agentes al intentar "rescatar" a ciudadanos "inocentes" que estaban acampados, ya que, según su versión, "milicias armadas" se habían hecho con el control del asentamiento y los habían "secuestrado".
La reacción del PP fue inmediata y 15 minutos después de la comparecencia de Rubalcaba, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, acusó al ministro español de haber estado "patético", de haber demostrado que es un "falso demócrata" y de haber dejado como "mentirosa" a la prensa.


El conflicto saharaui protagonizó también la sesión de control en el Senado. La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, tuvo que hacer frente a la ofensiva de la oposición y afirmó que el Gobierno no hará ningún pronunciamiento sobre lo ocurrido en el campamento saharaui mientras no tenga más información, porque, a su juicio, condenar la acción de Marruecos sin pruebas "tendría consecuencias". Jiménez señaló que "sin confirmación, un gobierno responsable no debe especular", por lo que recomendó esperar a los informes oficiales para saber lo sucedido y cuántas víctimas ha habido.
La ministra habló ayer por teléfono con el líder del PP, Mariano Rajoy, sobre la situación en El Aaiún. Conversación que no de-bió de convencer a los populares porque el dirigente Juan Van-Halen le espetó que "le quedó grande la chupa, el poncho y el kaftán y también el ministerio".

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