Cultura

'España le debe a Gerena un montón de conciertos'

Es, probablemente, el cantaor del que más se han ocupado los medios de comunicación españoles. Manuel Gerena, que sufrió censuras y encierros por su lucha contra el franquismo, es hoy ignorado por el público y la crítica. Manuel Bohórquez explica ahora su auge y su declive en La voz prohibida.

el 14 sep 2009 / 19:55 h.

Es, probablemente, el cantaor del que más se han ocupado los medios de comunicación españoles. Manuel Gerena, que sufrió censuras y encierros por su lucha contra el franquismo, es hoy ignorado por el público y la crítica. Manuel Bohórquez explica ahora su auge y su declive en La voz prohibida.

Para memoria histórica, la de Gerena. Natural de La Puebla de Cazalla, letrista antes que cantaor, con 20 años ya era un símbolo de la lucha por la libertad en España. Con el advenimiento de la democracia, su figura se disolvió como un azucarillo. Bohórquez, crítico flamenco de El Correo de Andalucía, cree que el país sigue en deuda con él. "Si el franquismo le prohibió tantos recitales, si dejó de ganar dinero y le buscó problemas familiares, qué menos que le devuelvan ahora los conciertos, pagándoselos. España le debe un montón de ellos", afirma. "Él cree que otros han acabado pasando factura, y él nunca lo hizo".

Para el autor de La voz prohibida, el drama de fondo de Gerena fue vivir entre dos fuegos: "Los flamencos creían que estaba disfrutando de una fama que sólo se debía a su compromiso político, por más que todo un Mairena lo elogiara como cantaor. Y por otro lado, muchos periodistas e intelectuales lo apoyaban no porque les interesara el flamenco, sino porque les daba vidilla para ir contra el régimen. Ahora, Gerena apenas aparece en la historia del flamenco".

Acompañado siempre por espléndidos guitarristas -Manuel Molina, Ricardo Miño, Cañizares-, Gerena fue autor de un buen número de letras impecables. Junto a artistas como José Menese o Enrique Morente, encabezó aquel movimiento jondo de izquierda. Pero, mientras estos cantaores mantuvieron su carrera hasta hoy, el protagonista de La voz prohibida "no supo adaptarse a los nuevos tiempos" según Bohórquez. "Dio muchos bandazos, un disco de rancheras, otro de sevillanas... Siguió cantando, sí, pero fuera de Andalucía".

Un hecho que en el caso del de La Puebla parece una fatalidad, pues ya en los sesenta el cantaor decía que la parte de Andalucía que más le interesaba era Barcelona. "Era sin duda un intento de agradecer la hospitalidad de los catalanes", explica Bohórquez. "Aquí estaba prohibido y en Cataluña le abrieron los teatros".

Después de leer las fatigas del cantaor contra el aparato represor de Franco, así como su amistad con intelectuales de la altura de Alberti, Blas de Otero o Paco Ibáñez, cabe preguntarse qué espacio puede ocupar Gerena en el panorama flamenco actual: "En los circuitos, el mundo de las peñas o la Bienal, lo tiene difícil. Pero he descubierto que en absoluto era tan malo como se quiso hacer creer. Aunque fue un continuador de Mairena, tenía su propio sello. Es estudioso, está bien de voz, y debería tener su sitio", concluye Bohórquez.

  • 1