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Economía

España necesita hasta 62.000 millones para sanear su banca

Habrá que esperar a septiembre para conocer al detalle qué necesidades de capital tiene cada entidad de forma individual.

el 21 jun 2012 / 16:02 h.

Si las cosas se ponen muy feas -más aún- para España de aquí a 2014, pongamos por ejemplo que acumula una caída de la economía (PIB) del 6,4% y el valor de la vivienda -principal lastre de las entidades financieras-, una depreciación del 26,4%, el conjunto del sistema financiero español necesitaría entre 51.000 y 62.000 millones de euros para soportarlo.

Es la conclusión fundamental de las auditorías que el Gobierno encargó a dos consultoras independientes, Oliver Wyman y Roland Berger, para detectar las necesidades de capital de la banca española y despejar de una vez las dudas sobre los activos tóxicos, sobre todo vinculados al ladrillo, que esconden sus carteras.

Esta cifra servirá de base para la petición formal que el Ejecutivo de Mariano Rajoy presentará en los próximos días a la Unión Europea (UE), que había extendido a España un cheque -con condiciones aún por conocer- de hasta 100.000 millones de euros para recapitalizar sus bancos, aunque supera los 40.000 millones estimados por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pese al coste de este trabajo, dos millones de euros, el informe no entra a analizar cuál es el capital que necesita cada entidad de forma individualizada, aunque el grueso de esa cantidad la acaparan aquellas que fueron en su día intervenidas y tienen presencia del FROB en sus accionariados, es decir, Bankia, Novacaixagalicia, Catalunyacaixa y Banco de Valencia.

Ese trabajo de hilatura fina -a cargo de cuatro auditoras, PricewaterhouseCoopers, KPMG, Deloitte y Ernst & Young- acaba de arrancar y se centrará en clasificar, provisionar y medir los riesgos de las carteras de cada entidad, un resultado que tendrá que estar en manos del Banco de España y del Ministerio de Economía el 31 de julio. A partir de ahí, se utilizará esa información para analizar más en profundidad sus balances y dictaminar si necesitan capital extra para mantener la solvencia en las circunstancias más adversas y de qué cuantía se trata.

Para ello, habrá que esperar a septiembre. Las entidades deberán presentar entonces un plan de viabilidad en el que expliquen cómo alcanzarán ese nivel de fortaleza exigido. Y de aquí saldrán tres grupos de bancos: los que no requerirán más capital porque son solventes de por sí, los que pueden necesitarlo pero son capaces de asumirlo por sus propios medios y aquellos que tendrán que solicitar ayuda pública para alcanzar el nivel de capital principal (core capital) -que sirve para medir la solvencia de un banco- del 6% que plantea el escenario económico más negativo.

En este grupo entrarían aquellas entidades que han mostrado una mayor "vocación regional, se han concentrado más en el negocio inmobiliario y, por tanto, son más vulnerables a la crisis".

Así lo explicaron ayer el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, y el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, que solo precisaron que los tres principales grupos financieros -Santander, BBVA y La Caixa- no necesitarán ninguna ayuda.

Este resultado debería servir para "dar tranquilidad y seguridad a los mercados" sobre el proceso de reestructuración del sistema financiero, confió Jiménez Latorre, quien aseguró que la última opción que se plantea el Gobierno es recurrir a la liquidación de entidades, puesto que ésta sería la fórmula más cara. La intención es "sanear, quitar los activos tóxicos y poner en valor la parte del negocio que lo tiene".

Por contra, gana peso la opción de crear un banco malo que agrupe todos los activos dudosos como vía para afrontar el saneamiento del sector, ya que, aunque no está todavía cerrado, es una solución que "gusta" a la Comisión Europea.

Lo que también parece claro es que Europa no permitirá que se inyecte ni un solo euro a una entidad que no sea viable. "La vigilancia y condicionalidad van a ser extraordinarias", por lo que Restoy dio por hecho que pedirá "garantías" de que no se concede ninguna ayuda en balde.

En un escenario económico menos adverso y más en sintonía con las actuales previsiones macroeconómicas -la auditoría contempla dos posibilidades, al igual que hacían los llamados test de estrés- la recapitalización oscilaría entre los 16.000 y 25.000 millones de euros, según la estimación de Oliver Wyman, y 25.600 para Roland Berger.

Sin embargo, solo una entidad, Bankia, ha pedido ayudas por 19.000 millones de euros (a sumar a los 4.500 millones inyectados en 2010) si bien no van solo dirigidas a enjugar las pérdidas de su cartera crediticia, sino que cubren también el deterioro de sus empresas participadas y otros activos.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, consideró desde Sao Paulo (Brasil) que los resultados de la valoración de las consultoras suponen un "diagnóstico certero y creíble" del sector bancario. Y, aunque no precisó la fecha en la que se llevará a cabo la petición de la ayuda, aseguró que su deseo es que "se apruebe lo antes posible", puesto que contar con una banca saneada es "un paso imprescindible" en el proceso de recuperación de la economía, aseveró.

PARA NO PERDERSE...

¿Para qué sirve la auditoría realizada a la banca española? Pues para detectar las necesidades reales de capital que el conjunto de las entidades financieras necesitaría en dos supuestos durante 2012, 2013 y 2014. Por un lado, ante un escenario de crisis como el actual requeriría entre 16.000 y 25.000 millones para cumplir con un nivel de solvencia del 9%. Por otro, ante un escenario de un duro agravamiento de la crisis -en el que las consultoras prevén pérdidas para la banca de 274.000 millones de euros- implicaría una inyección de entre 51.000 y 62.000 millones para mantener un nivel de fortaleza del 6%. Esta cifra será la base y la referencia sobre la que el Gobierno formalizará la petición de ayuda financiera a la UE, que le ha ofrecido hasta un máximo de 100.000 millones para sanear su banca. El análisis, un test de estrés, se ha hecho sobre 14 grupos bancarios que representan el 90% del sector e incluye el crédito a hogares y empresas.

¿Cuál es el siguiente paso? Se abren dos caminos paralelos. Por un lado, en cuestión de días el Gobierno pedirá formalmente a Bruselas el dinero que necesitan los bancos, tras lo que se firmará el memorándum con la Unión Europea que recogerá las condiciones y exigencias que la banca deberá cumplir a cambio del dineroo. Aunque todavía no están cerradas, se habla de un tipo de interés de entre el 3% y el 4%.

¿Se despejan ya de una vez las dudas sobre el sector financiero? Exactamente no. Ahora se abre una segunda fase de auditoría por la que el Gobierno ha encargado a cuatro empresas -PwC, Deloitte, Ernst & Young y KPMG- un análisis pormenorizado de cada entidad de forma individual, de manera que se sepa cómo soportaría la situación de mayor agravamiento de la crisis. El comportamiento de sus créditos y sus activos determinará si resisten sin necesidad de capital extra, si lo necesitan pero lo pueden obtener por sus medios o si tienen que pedir ayudas. Las auditoras deben tener disponible el resultado de este análisis para el 31 de julio, cuando se iniciará un estudio exhaustivo y en profundidad de cada una de ellas para, ahora sí, determinar la cantidad exacta de capital que requieren.

¿Cuándo se conocerán las necesidades de capital por entidad? Para conocer ese diagnóstico habrá que esperar a septiembre. Las entidades tendrán 15 días para presentar sus planes de cómo van a cumplir con la solvencia exigida. El Gobierno les dará un plazo máximo de nueve meses para cumplirlo, si bien el objetivo es no agotar ese margen.

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