Economía

España paga un interés récord en en vísperas de colocar más deuda

La rentabilidad del bono español escala hasta el 6,37%, el nivel más alto desde 1997, antes de una emisión del Tesoro de 7.250 millones.

el 18 jul 2011 / 16:54 h.

Vista general de la Bolsa de Madrid.

De poco sirvió dar a conocer los resultados de los test de estrés a la banca el viernes con los mercados ya cerrados. Ayer, cuando reanudaron la actividad demostraron que sí quedaba resaca, con lo que el índice de referencia, el Íbex 35, cedió un 1,44% y perdió la cota de los 9.400 puntos con la prima de riesgo por encima de los 370 puntos básicos y el interés del bono español a 10 años escalando hasta el 6,37%, su máximo histórico (el más alto desde 1997). Ello en una semana en la que el Tesoro espera colocar 7.250 millones de deuda soberana.

La primera jornada bursátil tras conocerse los resultados de las pruebas de resistencia continuó así la racha que comenzó semanas atrás, cuando repuntó la crisis de deuda soberana y las dudas de los inversores empezaron a lastrar las bolsas de Italia y España.

Las dudas sobre los países periféricos persisten y, una vez más, los bancos fueron de los valores más castigados. Los que más pérdidas registraron al cierre de la sesión fueron Caixabank, Sacyr y Mapfre, los tres con retrocesos superiores al 4%, frente a Grifols (1,12%) e Inditex (0,37%), las dos únicas compañías que consiguieron ganar posiciones.

Por su parte, los pesos pesados del selectivo siguieron la línea de la jornada y cerraron con descensos, destacados en los casos de BBVA (-2,33%), Banco Santander (-1,83%) y Telefónica (-1,38%).

También ayer se conoció otro dato negativo para el sistema financiero. La morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito a particulares y empresas se situó en mayo en el 6,49%, el nivel más alto desde mayo de 1995, según datos del Banco de España.

Esta tasa de préstamos impagados o de improbable cobro supone un aumento de 0,13 puntos respecto al dato correspondiente al mes de abril (6,36%) y de un punto porcentual en comparación con el del mismo mes de hace exactamente un año (5,49%).

De vuelta a los mercados, en el resto de las principales plazas europeas, Milán volvió a vivir una sesión nefasta y se desplomó un 3,1%, acosada por las dudas del mercado acerca de su deuda soberana. Mientras, París (-1,8%), Fráncfort (-1,4%) y Londres (-1,2%) también finalizaron la jornada en números rojos.

En el mercado de divisas, el euro perdió posiciones respecto al dólar y el cambio quedó establecido en 1,4044 unidades.

Entre tanto, los mercados siguen con atención la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará pasado mañana en Bruselas. Alemania espera que en ella se envíe una "señal clara" de que existe un principio de acuerdo sobre los principales puntos del segundo rescate de Grecia, aunque no cree que puedan cerrarse todos los detalles, según indicó ayer el portavoz de la canciller Angela Merkel, Steffen Seibert, quien confirmó que Merkel tiene previsto participar en la cumbre del Eurogrupo. La propia canciller había dejado claro que solo asistiría si existe un acuerdo sobre el nuevo plan de ayuda.

El segundo rescate de Grecia ascenderá a 110.000 millones, de los cuales 30.000 millones deben ser aportados por la banca privada, según el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders.

Pero el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, volvió a advertir el pasado fin de semana que si esta contribución se interpreta como impago por parte de las agencias de rating, el BCE dejará de aceptar la deuda griega como aval para suministrar liquidez a los bancos, lo que supondría la quiebra del sistema financiero griego.

Con estos ingredientes, no será fácil alcanzar un consenso.

Tampoco tiene fáciles las cosas EEUU. La agencia de calificación Fitch ha avisado de que colocará en vigilancia el rating del país si demócratas y republicanos no alcanzan un acuerdo para elevar el techo de deuda antes del 2 de agosto, fecha en la que la Administración no será ya capaz de afrontar sus compromisos de pago, aunque reiteró su confianza en que se logrará un pacto antes de que expire el plazo.

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