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España regresa justo a tiempo

La selección española no dio opción alguna a Polonia y se clasificó para los cuartos de final del Campeonato de Europa, con una victoria sin contestación alguna, y con un juego que recordó al de la campeona del mundo y subcampeona olímpica.

el 17 sep 2009 / 07:41 h.

Pau Gasol (i) controla el balón ante el pívot de Polonia, Marcin Gortat durante el partido, del Grupo F, del Eurobasket 2009 que ambos equipos disputan en Polonia en Lodz (Polonia).

La selección era perfecta conocedora de que su margen de error era cero y salió dispuesta a no dejar escapar la ocasión, con Pau Gasol como faro y guía. El pívot de Los Ángeles Lakers anotó los siete primeros puntos de España, 0-7 a los dos minutos de partido, y dejó bien claras a los polacos cuáles eran las intenciones del equipo español.

Pau, con 11 puntos, y Navarro, con 8, en los primeros diez minutos de juego, fueron los arietes ofensivos de un equipo que volvió a jugar suelto en ataque y que trabajó fuerte en defensa para recuperar balones y hacer trabajar a los polacos. Justo lo planeado y anunciado por el seleccionador Sergio Scariolo.

Los nueve puntos del final del primer cuarto, 14-23, resultaron incluso escasos para los merecimientos de unos y otros, pues anulado Gortat, 4 puntos y 3 rebotes en todo el periodo, Polonia apenas inquietó.

Frenado en seco de inicio el equipo polaco, España se aprestó a romper el partido de una forma definitiva, para evitar cualquier equívoco, cualquier duda, cualquier circunstancia.
El marcador comenzó a reflejar ventajas cada vez mayores: catorce puntos (18-32 a los 4 minutos), dieciocho (24-42 a los 9) y dieciséis ya al descanso (26-42).

A partir de este momento, España jugó contra sí misma, contra la siempre dulce tentación de relajarse. Pau y Navarro siguieron tirando del carro del equipo nacional, con 20 y 23 puntos en 25 minutos de juego.

La victoria era importante, fundamental, una final anticipada, pero casi tanto como ganar era confirmar que el juego de los españoles volvía a ser fluido e imprevisible en ataque y aguerrido y pegajoso en defensa.

España confirmó que ha vuelto justo a tiempo para disputar los cuartos de final. Tras un comienzo lleno de dudas y de derrotas, ha mejorado hasta que ha encontrado su línea.
Veinticinco puntos al final del tercer cuarto (46-71) fue suficiente margen como para que

Pau se tomara un descanso y también la mayoría de titulares. Poco cambió la historia: al final, 68-90. Y hoy espera la invicta Francia, pero ante una selección española que ha vuelto justo a tiempo.

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