Cultura

Espesa isidrada y ferias cojas

Repaso semanal de nuestro crítico taurino a la actualidad de la tauromaquia.

el 17 may 2010 / 18:28 h.

* Insufrible Madrid. El largo serial de San Isidro avanza dentro de su particular inercia -como una pesada maquinaria- sin arrojar demasiados titulares para el recuerdo. Además de la oreja intrascendente del siempre superficial Curro Díaz, sólo el diestro murciano Rafaelillo se acercó mínimamente al triunfo.

Eso sí, El Juli mantuvo intacta su categoría de gran maestro e indiscutible primera figura a pesar de la actitud de los reventadores del tendido 7. También se salva de la quema el joven novillero salmantino Juan del Álamo que, por ahora, no podremos ver en la plaza de la Maestranza.

Además del habitual dispendio de los buenos toros que suelen salir por los chiqueros de Las Ventas, poco más se puede añadir de un ciclo que también ha servido para enterrar definitivamente a un puñado de toreros que deberían ser sacados ya del tablero de juego. Ya lo venimos anunciando desde los observatorios invernales: el pastel de este dificilísimo año es sólo para los más grandes.

* Hasta el 18 de julio. Ésa podría ser la fecha más factible para la vuelta de José Tomás, que ya ha descartado su presencia en las plazas de Córdoba, Granada, Nimes, Madrid y Bilbao mientras prosigue la recuperación de la gravísima y archimediática cornada que sufrió en el ruedo mexicano de Aguascalientes.

El escenario escogido para esta hipotética vuelta a la actividad, la plaza de Barcelona, volvería a erigirse así en un templo iniciático del tomasismo militante, que anda cancelando vuelos y trenes, anulando reservas y tachando las casillas del calendario mientras aguardan la vuelta del divino.

Mientras, las empresas van tapando con mayor o mejor fortuna los huecos de las ferias, ensanchados por otra convalecencia, la de José María Manzanares, que tampoco tiene fecha fija para su vuelta a los ruedos y ya ha obligado a recomponer otro puñado de carteles, incluido el de su primera comparecencia madrileña.

Ésta podría resolverse con un mano a mano entre Perera y Talavante con Joao Moura oficiando un prólogo ecuestre que había exigido el alicantino para no abrir un cartel en el que finalmente no podrá estar incluido.

* Recomposición de frentes. En el actual mapa del toreo y con permiso de los ausentes Tomás y Manzanares, los nombres de Julián López El Juli y Morante de la Puebla se separan muchos metros del pelotón de una campaña en la que han retrocedido muchas posiciones algunos toreros consolidados como El Cid, Sebastián Castella o Miguel Ángel Perera.

En este saco también hay que meter a otros matadores de alternativa más reciente que no han terminado de dar todo lo que se esperaba de ellos. Dentro de este grupo, el caso más alarmante es el del joven Daniel Luque, que hasta ahora se ha mostrado incapaz de resolver los exigentes retos que él mismo había asumido.

Su apoderado, José Luis Marca, parece querer apostarlo todo a una carta sin esperar que la evolución natural de su joven pupilo marque unos tiempos lógicos.

* Y los remiendos. En esta tesitura, sólo los mencionados Juli y Morante pueden dar máximo lustre a las ferias. La empresa de Madrid quiere incluirlos para remendar de alguna forma los inmensos huecos que ha dejado José Tomás.

En otros lares, los aficionados han invocado sus nombres para remendar ferias que, como la de Córdoba, gravitaban exclusivamente en torno al de Galapagar. Esos deseos no siempre han podido o sabido ser atendidos.

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