Economía

Espías en Renault

Apartados tres altos directivos por filtrar datos de los vehículos eléctricos

el 06 ene 2011 / 20:05 h.

En la imagen, presentación de uno de los prototipos de vehículo eléctrico de Renault en su fábrica sevillana el pasado mayo.

El ministro francés de Industria, Energía y Economía Digital, Eric Besson, reconoció ayer que el fabricante automovilístico Renault se ha visto afectado por un "caso grave" de espionaje industrial respecto al desarrollo del programa del vehículo eléctrico, que se ha saldado, al menos por el momento, con la suspensión de tres altos ejecutivos de esta compañía gala.

"Lo único que puedo comentar es que el asunto parece grave e ilustra los nuevos riesgos para nuestras empresas", según señaló Besson en declaraciones a la cadena de radio francesa RTL. Adelantó que había solicitado ya un refuerzo de las "exigencias" a las empresas que reciben fondos públicos en materia de protección de secretos industriales.

Así, no dudó en emplear la expresión "guerra económica" al referirse al caso. La suspensión de los tres altos directivos de Renault se justifica por una presunta filtración de datos del programa del coche eléctrico de la compañía del rombo. Sus nombres no fueron revelados.

Besson apuntó, sin entrar en detalles, que ya se habían adoptado "medidas de precaución" respecto a los implicados, y subrayó que la cuestión del espionaje representa un alto riesgo "para la industria francesa en general". El Estado galo es accionista de esta empresa automovilística.

Por su parte, Renault no quiso desvelar la identidad de los tres directivos suspendidos de empleo y sueldo desde el pasado lunes, después de una investigación de más de cuatro meses, aunque sí ha trascendido que uno de los implicados era miembro del comité de gestión de la compañía.

Ese comité de gestión lo componen 27 ejecutivos y está encabezado por Carlos Ghosn, consejero delegado de la multinacional, según apuntó el diario The Wall Street Journal, que señaló que la suspensión representa un "paso preliminar" para la adopción de medidas disciplinarias, entre las que no se descarta el despido.

"Lo que se descubrió era suficientemente grave como para imponer la suspensión", comentó al diario Financial Times una fuente cercana a la compañía francesa, que apuntó que "la investigación todavía está en curso y hasta que no se complete no se podrá informar sobre dónde se produjeron las malas prácticas".

Todos trabajaban en el complejo de Technocentre, en la localidad de Guyancourt, donde se reúnen cerca de 1.700 ingenieros encargados de mejorar las prestaciones del vehículo eléctrico, informaba ayer la edición digital de El País.

Este programa, según agregaba el diario, aglutina actualmente la mayor parte del esfuerzo científico e innovador de Renault, de ahí que una fuga de información sea especialmente dañina. Christian Husson, director jurídico del grupo, explicó a la agencia France Press que "se trata de hechos muy graves que atañen a personas que ocupaban posiciones particularmente estratégicas en la empresa".

Por su parte, el diario francés Le Figaro resaltaba que este episodio de espionaje supone un auténtico "terremoto" en la multinacional, y más teniendo en cuenta que entre los autores de esta filtración se encuentran directivos directamente implicados en los nuevos programas de la multinacional.

Dentro del negocio de los vehículos eléctricos, la berlina Fluence y la furgoneta Kangoo serán comercializadas este año por el fabricante galo, mientras que para el próximo se prepara el Twizy y Zoe. Todas las grandes compañías se están apresurando a investigar y sacar sus modelos.

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