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«Esta noche le contarás la historia a tu hijo»

Apenas tuvo tiempo de darse la vuelta cuando un hombre, al que ni siquiera había oído llegar, ya se había montado en su coche. La mujer raptada por ETA contó como en el momento de dar marcha atrás, otro coche se le atravesó. El etarra que se montó en el vehículo le dijo que era un agente de Policía.

el 14 sep 2009 / 21:01 h.

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Apenas tuvo tiempo de darse la vuelta cuando un hombre, al que ni siquiera había oído llegar, ya se había montado en su coche. Fanny Tilhet, la mujer francesa que el pasado sábado 3 de diciembre fue secuestrada durante unas horas por los autores del atentado contra dos guardias civiles en Capbretonn, cuenta que salía de la peluquería a las 10.40 horas en Haut-Mauco y que se dirigió a recoger su coche, situado unos metros más allá. En el momento de dar marcha atrás, otro coche se le atravesó. El etarra que se montó en el vehículo le dijo que era un agente de Policía.

Asegura que no fue amenazada con ningún arma y que el individuo no pretendía charlar. Le dio entonces las llaves y salió del coche, momento en el que dos personas, un hombre y una mujer, la agarraron por detrás, abrieron el maletero y la metieron dentro.

"Grité, pero no había nadie más que nosotros en el parking. El hombre montó delante, la mujer en la parte trasera y arrancaron bruscamente", indica la francesa.

Más tarde, la mujer fue trasladada al asiento posterior del vehículo, momento en el que le cubrieron la cara con la capucha de su propia parka.

"Al principio estaba aterrada. Cuando les oí hablar español me dije que podrían ser de ETA y que iban a matarme. Al final, acabé por conservar mi sangre fría y me dirigí a la mujer", continúa. "Yo estaba encajonada entre ella y la silla de mi bebé, le dije que tenía marido y dos hijos, que eran lo más importante del mundo para mí, que quería volver a verles y que me necesitaban", prosigue. "Al principio no me respondió y luego me dijo: tranquila, tranquila. Esta noche, marido, casa y niños. En ese momento, me cogió la mano", narra Fanny Thilhet.

Cuando, horas después la dejaron atada a un árbol y se fueron, la mujer le dijo: "Esta noche le contarás la historia a tu hijo". No le costó librarse de sus ataduras y luego corrió, dijo, "como una loca" hasta que logró parar a un coche que la ayudara. "Tuve mucho miedo, un miedo increíble", cuenta.

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