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"Estaba aterrado: mi padre me intentaba clavar un cuchillo"

El parricida de Año Nuevo insiste en que fue en legítima defensa.

el 05 jul 2010 / 19:01 h.

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El secretario y la presidenta el jurado popular, ayer antes de comenzar el juicio.

“No quería matarlo, lo que intentaba era parar a mi padre que había encañonado a mi madre”. Es sólo parte del duro relato que ayer hizo Antonio D. P. de la madrugada del 1 de enero de 2008, cuando acabó con la vida de su padre, un hombre de 57 años con problemas psiquiátricos. En la primera jornada del juicio ante un jurado popular, que comenzó ayer en la Audiencia de Sevilla, la defensa del joven, para quien el ministerio público solicita ocho años de prisión por un delito de homicidio, alegó que fue en “legítima defensa” y movido por “un miedo insuperable”.

El acusado, visiblemente afectado, tuvo que hacer un relato detallado de los hechos e incluso, a instancias del fiscal, una reconstrucción ante el jurado popular con un maniquí. El joven, que trabaja como ingeniero químico en Tarragona, tuvo que simular con un bolígrafo –la magistrada desestimó que se hiciera con el arma del crimen– cómo forcejeó con su padre hasta acabar asestándole dos puñaladas.

Entre sollozos, simuló como su padre arrojó la navaja con la que le amenazaba y cómo cogió con la mano el cuchillo jamonero que el joven le había puesto en el cuello para obligarlo a parar en su actitud. “Estaba aterrado: mi padre me apuntaba con la hoja e intentaba clavarme el cuchillo”, una maniobra con la que la víctima incluso llegó a lesionarse la mano. Lo siguiente fue que el joven cogió la navaja que su padre soltó “y le di dos puñaladas”, según dijo con la voz entrecortada.

La víctima, Antonio D.G., sufría “psicosis bipolar”, lo que incluso había provocado que estuviera jubilado como profesor por su enfermedad. Pese a tener tratamiento, en el verano de 2007 lo había dejado parcialmente, por lo que se había vuelto “violento” y un obseso de las armas. Hasta 15 llegó a acumular en su casa, regalándole incluso a un nieto de 2 años una escopeta.El fin de año de 2007, estaba “muy excitado” y no quiso cenar con la familia.

Tras las uvas salió de su habitación, donde dormía con dos pitbull, diciendo “que le habían despertado los cohetes de los vecinos y que se iban a enterar”. Entonces se fue al jardín a pegar tiros al aire. Entraba y salía de la casa y cuando la novia del acusado se fue a dormir le dijo “que no quería echarla, pero no quería hacerle daño”. Su hijo, que está en libertad provisional, quiso marcharse entonces, pero no lo hizo por no dejar sola a su madre y a su hermana.

Poco después, el fallecido estaba encañonando a su mujer. “Me encontré que estaba apuntando a mi madre y diciendo que la iba a matar”, explicó el acusado, que cogió una escopeta que estaba sobre mesa, “porque sabía que así me seguiría”. Ya en la cocina Antonio D.G. apuntó a su hijo, que le dio dos disparos. Pero su padre en lugar de desistir sacó una navaja y se fue a por su mujer gritando “os voy a matar a todos”. El procesado cogió entonces un cuchillo jamonero. “Lo cogí por detrás, pero él logró quitarse el batín y seguía con su actitud”, narró.

El joven forcejeó con su padre y ambos cayeron al suelo. Los dos sufrieron cortes durante el forcejeo, hasta que el procesado le asestó las dos puñaladas. El juicio continúa hoy con la declaración de la madre, la hermana y la novia del acusado.

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