Economía

Estable dentro de la gravedad

El Banco de España constata que la economía española se estancó durante el tercer trimestre del presente año.

el 31 oct 2011 / 09:33 h.

Está en la UVI, aunque no en estado crítico como Italia o terminal, por donde han pasado Grecia, su vecina Portugal e Irlanda. La economía española registró una tasa de variación intertrimestral nula durante el tercer trimestre del año, frente al avance del 0,2% del trimestre anterior, y creció un 0,7% en tasa interanual, igual que en el trimestre precedente, según el último boletín económico del Banco de España.

El instituto emisor destaca que durante el tercer trimestre -hay que recordar que España estuvo en el ojo del huracán durante el verano- continuó el "debilitamiento" de la economía, en un entorno marcado por el "agravamiento" de la crisis de deuda soberana de la Zona Euro, aunque indica que es preciso tomar estas previsiones con "más cautela de lo habitual" por las diferencias estadísticas que pueden surgir con el cambio de base de la Contabilidad Nacional.

La demanda interna habría experimentado un nuevo retroceso en el tercer trimestre, con una aportación negativa del 0,8%, reflejando la contracción de los componentes públicos del gasto y la trayectoria todavía descendente de la inversión residencial, mientras que el consumo de los hogares y la inversión empresarial mostraron pequeños avances.

En cambio, la demanda exterior neta se mantuvo como principal soporte de la economía y amplió su contribución al crecimiento del PIB, hasta el 0,8%, debido al dinamismo de las exportaciones de bienes y del turismo, si bien las perspectivas para el último tramo del año han empeorado, dice el Banco de España, por la desaceleración mundial.

En concreto, indica que las decisiones de gasto de las familias mostraron en conjunto un "tono de debilidad", y estima que el consumo de los hogares habría experimentado un pequeño repunte en tasa intertrimestral (del 0,1%), en un entorno marcado por la desfavorable evolución del mercado laboral, la acusada incertidumbre, la pérdida de poder adquisitivo por la elevada tasa de inflación y la caída del valor de la riqueza, tanto del componente financiero como del inmobiliario.

La inversión residencial, por su parte, se contrajo a una magnitud similar a la del trimestre previo en términos de tasa intertrimestral, con lo que la ratio de inversión residencial sobre el PIB se habría reducido en torno a cinco puntos porcentuales desde su nivel máximo de 2007. Además, la demanda de activos residenciales siguió mostrando una senda descendente.

El Banco de España destaca que la inversión empresarial mantuvo un tono similar al del periodo previo, con registros moderadamente positivos, sustentados en el dinamismo de las exportaciones. No obstante, advierte de que la prolongación del actual clima de incertidumbre y desconfianza podría reflejarse en una disminución de la inversión residencial los próximos meses.

Asimismo, resalta la contracción de la construcción, principalmente en su componente de obra pública. En cambio, la industria repuntó. Con todo, el Banco de España dice que existen "dudas" sobre la continuidad de la expansión de este sector, dado el retroceso de las perspectiva de negocio.

En cuanto a los costes laborales unitarios, estima un crecimiento del 1% en los salarios del sector privado durante el tercer trimestre, pero advierte de que, una vez que el efecto de la reducción de los salarios públicos se vaya agotando, la prolongación de esta tendencia "requiere que la negociación colectiva muestre una tendencia más definida a la desaceleración".

En el panorama internacional, la institución dirigida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez apunta que el tercer trimestre supuso un deterioro adicional de la situación económica y financiera mundial como consecuencia de la profundización de la crisis de la deuda soberana en Europa y del empeoramiento de las perspectivas de crecimiento global. Así, indica que en agosto las tensiones se trasladaron a economías de mayor tamaño, como España e Italia. En este escenario, la autoridad monetaria alaba la aprobación en España de la reforma de la Constitución para introducir límites al déficit estructural.

Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) demandó un "plan de choque" para mejorar las perspectivas de empleo de los jóvenes españoles, que padecen un 45% de tasa de paro, así como "alinear" el crecimiento de los salarios con el de la productividad para fomentar la competitividad en España.

En su Informe sobre Trabajo en el Mundo 2011, la OIT añade además que es preciso un ajuste de las políticas en materia de educación, competencias profesionales y formación al nuevo modelo de crecimiento, así como promover las políticas activas de empleo al tiempo que se presta apoyo adecuado a los desempleados. En cuarto lugar, defiende que continúen los esfuerzos por reducir la temporalidad.

Elogios de la OCDE. El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, elogió las reformas adoptadas en España, al afirmar que "ha hecho mucho en la dirección adecuada", aunque el mexicano declinó realizar una valoración de la situación país por país en la actualización de las previsiones macroeconómicas de la institución de cara a la próxima cumbre del G-20, que se celebrará en la localidad francesa de Cannes los días 3 y 4 de noviembre.

Por último, el parqué madrileño cerró la sesión de ayer con una caída del 2,92% y perdió así los 9.000 puntos al situarse en los 8.954,9 enteros lastrado por la banca y la crisis de deuda, aunque recupera un 4,7% en el mes de octubre.

Referéndum en Grecia

El Gobierno griego celebrará un referéndum sobre el nuevo paquete de ayuda de la UE y los acuerdos de la Eurozona para que los ciudadanos se pronuncien sobre si quieren aceptarlo o no, anunció ayer el primer ministro heleno, Yorgos Papandreu, quien también informó de que se someterá a una moción de confianza. “Si no lo acepta, entonces no se aplicará”.

“En un momento en que el sistema político es objeto de ataques y se le pone en entredicho, es nuestro deber mostrar el papel y el deber del ciudadano sin intermediarios”, dijo Papandreu, quien ha solicitado, hasta el momento sin éxito, el apoyo de la oposición a los planes de ajuste. Se trata de un callejón sin salida que complica aún más la solución para el país y para la Eurozona.

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