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Los norteamericanos arrollan a Serbia y revalidan su cetro mundial (129-92)

Se trata del quinto oro mundial para la selección de Estados Unidos, que iguala así a Yugoslavia como el combinado más laureado de la historia.

el 14 sep 2014 / 23:47 h.

EEUU La selección de Estados Unidos se ha proclamado campeón de la Copa  del Mundo por quinta vez en su historia después de imponerse este  domingo a Serbia (129-92) en la final celebrada en el Barclaycard  Center de Madrid, una final sin historia en la que el equipo de Mike  Kryzewski ha disuelto cualquier atisbo de duda sobre su dominio en el  baloncesto internacional, donde se mantiene invicto desde hace ocho  años. Estados Unidos, que había arrollado a sus ocho rivales anteriores  en la Copa del Mundo, tampoco mostró piedad con Serbia, que se  despidió con una medalla de plata que le sabe a gloria. Con Kyrie  Irving (26 puntos) y James Harden (23) como máximos anotadores, el  campeón revalidó el cetro conquistado hace cuatro años en Turquía con  su exuberancia física y la eficacia en el triple (15/30) como  argumentos devastadores. Exactamente cuatro minutos duró la final, lo que le costó a  Estados Unidos despertar los músculos y acribillar a su rival desde  el perímetro. Siempre al mando de Milos Teodosic, Serbia salió mucho  más concentrada que su rival e incluso se permitió realizar tres  mates casi consecutivos aprovechando la pasividad defensiva que  encontraba cerca del aro. El equipo balcánico se sentó en el trono durante la primera mitad  del cuarto (7-15, min.4), pero apenas pudo saborear la sensación de  mirar al resto del mundo por encima del hombro. Kryzewski no permitió  que la afrenta se extendiera más tiempo y pidió un tiempo muerto para  obligar a sus jugadores a desahuciar al intruso. Irving, autor de 15 puntos en el primer cuarto, lideró la tormenta  perfecta que desembocó en un parcial de 28-4 en apenas seis minutos.  Había empezado el festival desde la línea de 6.75 metros, donde los  norteamericanos no erraron hasta su séptimo intento. Las virguerías  del base de Cleveland Cavaliers generaban exclamaciones de asombro  entre el respetable, cada vez más resignado a contemplar una final  sin competencia. 30 MINUTOS DE LA BASURA ENTRE GRITOS DE '`ORENGA DIMISION!' La maquinaría de Estados Unidos funcionaba a velocidad de crucero:  en el ecuador del segundo cuarto ya había alcanzado los 50 puntos y  antes del descanso alcanzaba la treintena de ventaja (65-35, min.19),  justo cuando volvían a arreciar los gritos de '`Orenga dimisión!'.  Planeaba la sombra de la decepción española y la afición se  preguntaba si la final hubiera sido más igualada con los Gasol y  compañía. Una pregunta eterna porque el anfitrión llevaba cuatro días de  vacaciones desde su eliminación ante Francia, un tropiezo que siempre  marcará a la mejor generación del baloncesto español. Los  estadounidenses parecían leer esas conjeturas y seguían arrollando,  dejando claro que siguen siendo un rival que roza la invencibilidad  pese a las ausencias de LeBron James, Kobe Bryany, Carmelo Anthony,  Dwight Howard... Y un largo etcétera. Así que la diferencia crecía sin remedio y la duda era saber si se  podía llegar a los 46 puntos de diferencia, la mayor diferencia  histórica en una final mundialista, conseguida precisamente por  Estados Unidos ante Rusia veinte años atrás (137-91). El centenar de  puntos llegaba antes de concluir el tercer cuarto con un 'alley-oop'  completado por Anthony Davis (100-65, min.29). Pese al tsunami, Serbia mantuvo la dignidad y siguió peleando  liderada por Teodosic, Nemanja Bjelica o Miroslav Raduljica, mejores  jugadores del equipo en esta Copa del Mundo que tuvieron su  oportunidad de recibir un merecido homenaje, ya que Sasha Djordevic  tuvo el detalle de ir retirándolos uno a uno. La victoria parcial en  el último cuarto (25-24) quedó como premio de consolación. Así que todos acabaron contentos en un cierre de competición sin  emoción deportiva, pero marcado por pequeños detalles como la  despedida de la afición española, que volvió a pedir la dimisión de  Orenga y lanzó sus últimos gritos de '`España, España!'. La pelota  quedó hasta el próximo verano en el tejado de los internacionales  españoles mientras, sobre el parqué, los estadounidenses se repartían  a gloria entre abrazos. FICHA TECNICA. --RESULTADO: ESTADOS UNIDOS, 129 - SERBIA, 92. --EQUIPOS. ESTADOS UNIDOS: Irving (26), Harden (23), Curry (10), Faried (12)  y Davis (7) --quinteto inicial--; Thompson (12), Rose (-), Gay (11),  DeRozan (10), Cousins (11), Drummond (6) y Plumlee (1). SERBIA: Markovic (3), Teodosic (10), Kalinic (18), Bjelica (18) y  Raduljica (9) --quinteto inicial-- Bogdanovic (15), Simonovic, (-),  Jovic (6), Bircevic (-), Krstic (4), Katic (2) y Stimac (7). --PARCIALES: 35-21, 32-20, 38-26 y 24-25. --ARBITROS: Seibel (CAN), Viator (FRA) y Ryzhyk (UKR). Eliminado  Bjelica por faltas personales. --PABELLON: Barclaycard Center de Madrid. 13.673 espectadores. El  Rey Felipe VI presidió el partido.

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