"Estamos en un ratonera a pesar de tener la autovía a solo 500 metros"

El alcalde de Espartinas, Domingo Salado, analiza la actualidad del municipio y se queja amargamente de su gran obsesión: la falta de un acceso directo a la A-49.

el 01 dic 2014 / 17:50 h.

domingo-salado Asumió la alcaldía casi como el que recibe una herencia. Desde 2003, Domingo Salado dirige las riendas del Ayuntamiento de Espartinas con un objetivo: ser un foco empresarial. Pero la red de carreteras no se lo pone fácil y pese a estar justo al lado de la autovía, el mayor logro de sus gobiernos sería conseguir el deseado enlace directo con la A-49. —¿Siente que su pueblo está aislado? —Espartinas está totalmente perjudicada a nivel de infraestructuras. De hecho, es el único municipio de Sevilla a Portugal que no tiene acceso directo a la A-49 pasando la carretera por su término, incluso por dos sitios. —¿Y la adjudicación de la obra para continuar su salida por la Plaza de Toros? —En unos días empezaremos a ejecutar 600 metros para conectar con la autovía. Ya hemos hecho 1,2 kilómetros y nos quedarían otros 400 metros, que corresponden al término municipal de Bollullos para lo que hemos firmado un Plan de Ordenación Intermunicipal. Pero para empezar los trámites estamos esperando a que se publique en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía y para eso necesitamos la firma de la consejera. No sé qué problema tendrá ahora cuando todo lo que nos han exigido lo hemos hecho y ratificado en los plenos de Bollullos y Espartinas. Además, que esta salida no es solo para nosotros, también beneficia a Villanueva del Ariscal. Sería su salida natural. Pero desde Villanueva no nos han apoyado y eso que estamos dando respuesta a un problema de sus vecinos. —¿Está molesto con la Consejería de Fomento? —Sí, porque en 2011 se comprometió a hacer el bucle norte. Llegó incluso a un acuerdo con el Gobierno central para que se encargaran ellos del bucle sur, que sí se está construyendo. Pero hace poco nos comunicó que no lo iban a hacer porque no tiene dinero para la construcción y no era una inversión prioritaria. Para Espartinas sí es prioritaria porque no tenemos salida directa, solo por Gines pero hay un semáforo que nos da problemas. Estamos en una ratonera pese a que tenemos la carretera a 500 metros. Creo que para la Junta 500.000 euros no supone nada para algo que no solo implica una entrada o salida. La construcción del bucle generaría empleo, atraería nuevas industrias y empresas de servicios. Todos los pueblos tienen su zona industrial lo más cerca posible de la autopista y nosotros también podríamos tenerlo con el bucle. —¿Cómo ha salido la prueba del semáforo del colegio Europa? —Lo hemos apagado durante tres días a hora punta y hemos demostrado que no es el colegio lo que estorba al tráfico, sino el semáforo. Ahora estamos esperando a que desde la Consejería de Fomento nos contesten. —¿Cómo afecta a los vecinos este semáforo? —Algunos vecinos tienen que salir de 45 minutos a una hora antes de su casa para poder llegar a su trabajo a la hora. Los estudiantes también se quejan; primero porque los medios de transportes públicos son muy deficientes y luego porque también salen a hora punta, tanto por Gines como por Umbrete, y les afecta el tráfico. —Hablando de semáforos, ustedes se enorgullecen de haber contribuido a que eliminaran el famoso semáforo de las multas de Umbrete. –Presionamos mediáticamente para que quitasen el semáforo, junto a una plataforma ciudadana. Ahora estamos ayudando a los vecinos para recurrir las denuncias –de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carné-. El alcalde de Umbrete estaba muy disgustado conmigo porque le dije que era una medida recaudatoria y que si él miraba por los intereses económicos, yo miraba por mis vecinos. Y es que el 90 por ciento de las denuncias afectaban a vecinos de fuera de Umbrete, gran parte de ellos de mi pueblo. De hecho, de momento llevamos unos 250 usuarios, pero algunos de ellos han entregado hasta tres denuncias. Unas denuncias injustas porque lo tenían amañado y el ámbar duraba dos segundos. Cuando el morro del coche entraba en ámbar, la parte de detrás ya estaba en rojo y pegaba el fogonazo. —¿Qué fue de sus aspiraciones de que hubiera una parada del Cercanías del Aljarafe en el municipio? —En el Ministerio de Fomento lo que nos dijeron fue que la línea de ferrocarril era del siglo XVIII y que estaba retirado de todos los municipios porque no estaba hecho para el tránsito de viajeros, sino para mercancías. Así que desistimos del Cercanías y nos inclinamos por la A-49. La conexión que tenemos con el Cercanías es en Villanueva o Salteras. Pero tampoco tenemos una red de autobuses que nos lleve hasta las estaciones y aunque se están realizando las vías ciclistas, Espartinas no se ha contemplado en ese sentido. —¿La A-49 es su obsesión? —Lo es porque llevamos 30 años luchando por conseguir esa salida a la A-49. Somos un puntito en el mapa al que le cuesta a todo el mundo venir porque no tenemos buenos accesos ni por carretera ni por vía ferroviaria. Nos quieren machacar porque somos del PP, pero no me machacan a mí sino a los vecinos del pueblo y la oposición no ayuda a sacarnos del atolladero.

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