Economía

"Estamos más cerca que hace seis meses de recuperar el dinero metido en Bankia"

ENTREVISTA a José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. Analizamos la evolución de la entidad bancaria con el máximo responsable.

el 15 feb 2014 / 23:30 h.

goirigolzarri-bankia-01   Por B.Serrano / B. López.   Uno de esos caprichos de la naturaleza hace que justo en el momento en el que Jose Ignacio Goirigolzarri nos recibe en su despacho los densos nubarrones se disipan y se abre ante nosotros una vista de Madrid más despejada. Toda una metáfora del presente de Bankia liderado por este bilbaíno que hace unos días cumplió sesenta años. En este mismo despacho analizamos hace un año la situación de Bankia.Ahora, su evolución.   ¿Han mejorado tanto las cosas en Bankia como para que el contribuyente llegue a recuperar el dinero público invertido? Lo que yo he dicho es que no me parece imposible recuperar el dinero que el contribuyente ha metido en Bankia. Y lo que suelo decir es que ahora estamos mucho más cerca de lo que estábamos hace seis meses, y es así. Cuando uno ve la evolución de la acción, se da cuenta de que está más cerca de lo que uno pensaba. Si comparamos las perspectivas que teníamos –y todo el mundo tenía– en mayo, cuando se hizo la ampliación de capital, con la que tenemos ahora, la verdad es que las condiciones han cambiado de forma extraordinaria. Muestra labor como gestores es crear valor y presentar resultados, y en base a buenos resultados la acción y los activos van adquiriendo valor. Esta es nuestra misión y nosotros estamos comprometidos a dejarnos la piel y a que Bankia, yBFA en general, adquiera más valor. Luego será el mercado el que decida.   ¿Y tiene ya suficiente valor como para que se inicie la privatización del banco? Se está hablando con insistencia de esa posibilidad... Hay que diferenciar claramente los roles. Nosotros somos gestores y el que tiene que tomar la decisión respecto al momento y cómo se hace es el accionista mayoritario, el FROB, el Gobierno. Y por lo tanto, nosotros como gestores tenemos la obligación de presentar resultados y cumplir nuestros planes y en ese sentido darle el mayor grado de libertad al accionista para que decida cuándo y cómo quiere privatizar.   Algunos partidos, incluido PSOE, creen que no es el momento de privatizar, que no debe haber prisa. ¿Qué opinión le merece esta postura? No me gusta entrar en el debate político porque creo que nosotros tenemos que mantener nuestra función de gestores. Lo que sí es cierto es que el mercado, los grandes inversores internacionales, que son los que están invirtiendo fuertemente en Bankia, están demostrando un gran apetito por los activos del banco. Y es cierto que a estos grandes inversores les gustaría, y lo están demandando, una mayor liquidez en el valor.   Sí, pero en cualquier caso se vislumbra un fuerte debate político sobre la oportunidad o no de iniciar la privatización. Yo creo que a esta discusión hay que quitarle un poco de dramatismo. De lo que se trata es de llevar a cabo un proceso de privatización extendido en el tiempo, creo que sería razonable hacerlo en dos o tres años. Pero lo importante, desde el punto de vista del precio, es el precio medio de todas las colocaciones que se hagan. Por eso, a la primera colocación le quitaría dramatismo.   ¿Y cómo debería ser ese proceso? Lo importante es hacerlo bien porque, en primer lugar, supone una prueba clara de la normalización de la entidad y, por otro lado, se le da valor a la acción. En la medida en la que privatices un tramo de Bankia, los inversores entren y se queden con un buen sabor de boca, se generará mas apetito, lo que será bueno para el valor de Bankia y para el valor de la inversión de los contribuyentes.   ¿Es partidario, por tanto, para crear ese buen sabor de boca del que habla, de vender un paquete pequeño de primeras? Bueno, un paquete que, sobre todo, nos permita ir teniendo liquidez. El otro día lo comentaba el ministro Guindos y creo que es un buen argumento. Es cierto, para darle liquidez a este valor se trata de hacer unos paquetes que el mercado digiera bien. En todo caso nosotros en Bankia y en BFA tenemos una gran experiencia; hemos vendido más de 120 compañías durante el último año y medio.   Pero, perdone que insista, ¿a su juicio se dan ya las condiciones? Me parece mal que yo empiece a decir sí o no porque, de alguna manera podría condicionar las decisiones del FROB. Lo que sí puedo decir es que en el mercado internacional hay mucho interés.   ¿Y por qué cree que hay ese interés? Por varias razones, en primer lugar porque en estos momentos hay mucho interés por España, por los activos españoles. Y esto es así porque el mercado confía en la recuperación económica del país. Cuando el mercado confía realmente en la recuperación lo que busca son activos que sean muy sensibles a la evolución de la economía de un país. Y esos activos siempre se encuentran en sectores cíclicos y el sector financiero es uno de ellos. Si a eso le añadimos que en el caso de Bankia tenemos una historia peculiar de transformación muy rápida, pues se concentra todo.   Y ¿usted comparte esa confianza en la economía española? ¿Cree que detrás de los síntomas de recuperación hay solidez? En 2013 nos vimos todos un poco sorprendidos, y cuando digo todos quiero decir todos, por el hecho de que en el tercer trimestre comenzáramos a dar resultados positivos en términos de evolución del PIB. Creo que en el año 2014 el consenso de los analistas está dando un crecimiento en el entorno del 1%. Y para el año 2015, un crecimiento incluso más alto.   Pero la gente se queja de que ese crecimiento teórico de la economía no llega a la calle, a sus bolsillos. Ahora, de lo que se trata es de ver cuándo esta mejora macroeconómica, esta mejora de entrada de flujo de capitales en España, comienza a incidir en el consumo y en la creación de empleo. Y lo que creo es que se está adelantando la recuperación respecto a lo que teníamos previsto. Es razonable que en el año 2014 tengamos ya una recuperación del consumo en el segundo trimestre y que se produzca creación de empleo a lo largo del año. Pero también creo que tenemos que ser muy conscientes de que queda mucho por trabajar. En resumen, hemos empezado el crecimiento por el sector exterior, estaremos antes del próximo verano viendo sus efectos en el consumo y en la creación de empleo y, a partir de ahí, hay que seguir trabajando mucho para asegurar que el crecimiento potencial de este país en los próximos años sea tan potente como para atacar la lacra más importante que tenemos.   goirigolzarri-bankia-02Eso ya lo defendía usted hace un año. Hablaba entonces de la necesidad de implementar reformas en el país. Doce meses después ¿qué falta? Se han dado pasos importantes y es relevante reseñarlo. ¿Están todas las reformas ? No, todavía nos queda. Estamos esperando el informe de los expertos sobre la reforma fiscal, la simplificación de la administración que tiene que reducir el gasto público... Esas son las reformas que se tienen que ir produciendo en los próximos meses. Y es muy importante no bajar la guardia porque las buenas noticias lo que tienen que hacer es confirmarnos que estamos en el camino correcto. Aquí de lo que se trata es de que consigamos una economía que, de forma consistente, tenga crecimientos del PIB por encima del 2,5%.   La entrevista se desarrolla en la mesa de reuniones del despacho de Goirigolzarri. «Es como la mesa de la cocina», nos dice, en torno a la que pasan muchas horas y en la que un equipo pequeño que él comanda toma decisiones trascendentales para Bankia y, por extensión, para España. Aquí seguro que, entre otras cosas, se habrá hablado mucho de preferentes. ¿Está satisfecho de cómo se está resolviendo este asunto? Ya dije el 28 de noviembre de 2012, cuando presentamos nuestro Plan Estratégico, que tenía alguna discrepancia respecto a la idea original. Y comenté entonces que una de las cuestiones que para nosotros había resultado muy dolorosa era el hecho de que la Comisión Europea impusiera la necesidad de que las preferentes tuvieran un descuento. Pero, ¿cuál era la alternativa? Si no se asumía ese descuento no se inyectaba capital y si no se inyectaba capital las preferentes pasaban a valer cero. Hemos trabajado mucho con la idea de minimizar en la medida de lo posible ese descuento pero al final fue el que fue.   Luego se abrió el proceso de arbitraje y se provisionaron 1.200 millones, que calculaban ustedes que habría que devolver. Sí, y tengo que decir que la inmensa mayoría de los clientes que tenían preferentes se presentaron al arbitraje y han tenido resultados positivos. El arbitraje lo tenemos prácticamente terminado, estamos en los últimos flecos, y toda la información la tenemos en la web, estamos siendo absolutamente transparentes.   Pero también hay abierta, en paralelo, una vía judicial, incierta y que puede durar mucho tiempo ¿Cómo lo contempla? Hemos hecho una provisión con la mejor estimación que tenemos y entendemos que los clientes, de forma legítima, pueden tomar las iniciativas judiciales que entiendan oportunas. Pero nuestra obligación también legítima es defender los derechos de la entidad.   Mucha gente se pregunta por qué no decidieron en un momento dado devolver todo el dinero a los preferentistas, sobre todo a los clientes más pequeños... No era viable. En Europa interpretaban que los fondos públicos llegarían después de que se hiciera lo que se suele llamar el «bail-in», que los fondos privados asumieran un sacrificio. Y lo concretaron en las preferentes y dijeron esto es lo que hay, son lentejas, o las tomas o las dejas. A nosotros sólo nos quedaba gestionar ese acuerdo.   Vamos a cambiar de asunto para hablar, si le parece, de la evolución de Bankia en los últimos meses. El banco ganó incluso más de lo esperado, hay gente en la calle que lo percibe casi como un agravio: ¡Encima de que les damos 22.000 millones ganan dinero! Creo que tenemos que hacer pedagogía y explicar a la gente que, para empezar, si un banco no gana dinero no es sostenible y es un peligro potencial para la economía. Si además el 68% de este banco es de los contribuyentes que han invertido en el banco, el dinero que se gana al final es para sus accionistas. Nuestra obsesión es dar buenos resultados para dar valor a ese 68%, en definitiva para que se puedan devolver las ayudas. Aún así, no somos suficientemente rentables. Tenemos que incrementar nuestra rentabilidad. Nuestro objetivo de rentabilidad para el año 2015 es tener un beneficio sobre fondos propios del 10% y en el año 2013 tuvimos del 5,6%.   De cualquier manera ¿se puede decir que lo peor para Bankia ya ha pasado? Sí, sin ninguna duda. Lo que creo es que en el año 2013 hicimos un plan de reestructuración absolutamente extraordinario. Es la primera vez que en Europa se cierran mil oficinas en seis meses, entre el mes de abril y el mes de noviembre. Eso no se ha hecho nunca en Europa. Y cuando hemos llevado a cabo este plan de reestructuración, dolorosísimo porque supone reducción de plantilla, hemos tenido una sorpresa extraordinariamente positiva que es la reacción de nuestra clientela. Lo digo siempre porque estoy muy agradecido y siempre que me reúno con clientes, cosa que suelo hacer muy a menudo, empiezo agradeciendo la confianza que tuvieron en Bankia en los momentos más complicados.   Y en cifras, ¿cómo se ha traducido esa confianza? Esa confianza ha hecho que no hayamos tenido pérdida de cuota de mercado a pesar de haber cerrado mil oficinas. En el año 2013 incrementamos cuota de mercado en fondos de inversión y en créditos. Y eso es gracias a la fidelidad de nuestra clientela. Esa es la base fundamental por la que estamos obteniendo estos resultados y por la cual somos optimistas de cara al futuro.   ¿Y han logrado ya detener la fuga de capitales y de clientes? En mayo de 2012 con aquellas turbulencias, tuvimos una perdida de saldos muy importante. A partir de octubre de ese año se ha estabilizado el negocio, y desde el año pasado comenzamos a tener un repunte de actividad extraordinario. Lo achaco a la fidelidad de los clientes pero también a la reacción de nuestro equipo, que va teniendo menos incertidumbre y se mejora la imagen con buenos resultados, y se recupera actividad.   ¿En volumen de negocio o número de clientes? En las dos cosas, pero hay un dato que me parece extraordinario. Si miras el número de productos, como cuentas corrientes, imposiciones, tarjetas, etcétera, que comercializábamos en diciembre de 2012 y los comparas con los que comercializábamos en diciembre de 2013, curiosamente ha crecido un 22%. A pesar de tener mil oficinas menos.   ¿Sobraban mil oficinas? Cuando nosotros llegamos a Bankia figuraba la reducción de 750 oficinas. Tuvimos las discusiones con la Comision Europea, por llamarlo de alguna manera, que debido a sus reglas nos hizo elevarlas a mil. Pero que sobraban oficinas en Bankia es evidente, porque eran oficinas que estaban en pérdidas, que se abrieron en el boom, fuera de los territorios naturales, que no habían cuajado.   Si se analizan las cuentas de Bankia se ve que ha ganado dinero más por la reducción de costes que por el aumento de ingresos. Hecho el ajuste principal, continuar con una reducción de costes que compense la falta de ingresos va a ser difícil. Si esto es así ¿que perspectivas hay para este año que viene? Nuestro plan estratégico contemplaba conseguir la rentabilidad a través de un mantenimiento de ingresos y una reducción de costos. Hoy soy más optimista porque veo que el comportamiento de las variables de nuestro balance está siendo más positivo de lo que esperaba. Lo que tenemos que hacer, nuestro gran reto, es generar ingresos, y estoy más optimista de lo que estaba hace un año.   La morosidad en Bankia creció dos puntos en 2013? ¿Teme que pueda ser un factor que lastre los resultados de la entidad? Vamos a diferenciar dos partes respecto a la morosidad en el año 2013. La evolución natural de nuestra mora cayó en 1.200 millones de euros, lo que ocurre es que hubo un cambio de regulación por parte del Banco de España en término de reestructuración que hizo que subiera en 1.400. Pensamos que en 2014 la tendencia a la baja va a continuar. Nuestro objetivo es que el volumen de mora, no el ratio de créditos dudosos que tenemos en nuestro balance, caiga también. Es un objetivo realista.   Todo el mundo coincide en la necesidad de que fluya el crédito, que llegue el dinero a las empresas y a los particulares ¿Va Bankia a conceder más crédito? Lo primero que hay que decir es que este asunto hay que ponerlo en perspectiva. La crisis que estamos viviendo, que se origina en el año 2007 es de sobreendeudamiento. Y éstas son muy largas y muy penosas y la solución pasa necesariamente porque ese endeudamiento desaparezca, que se produzca un desapalancamiento de la economía. Ese proceso ha comenzado en el sector privado en los últimos trimestres pero todavía tiene que seguir evolucionando. En este contexto, cuando hablamos del crédito bancario, me gusta distinguir entre la generación de nuevo crédito y la evolución del saldo de los balances de los bancos, que no es lo mismo. La generación de nuevo crédito, en definitiva, es lo que genera consumo o financiación de empresas, y el saldo que los bancos tienen en el balance es la diferencia entre la generación de este nuevo crédito y los créditos que te vienen venciendo, que son los que se dieron en la época del boom.   Centrémonos, si le parece en el nuevo crédito. Desde el punto de vista regeneración del nuevo crédito, me parece que es bastante evidente que lo que es el crédito al consumo tuvo un punto de inflexión en el último trimestre del año pasado y creo que este año vamos a ver también crecimientos claros. Va a ser así en Bankia y creo que en el conjunto del sistema. Y respecto al mundo de las Pymes, cuando analizo el comportamiento de Bankia también veo lo mismo. La generación de nuevo crédito en el año 2014 destinado a las Pymes va a ser importante. Por contraposición, lo que veo todavía muy tenue, es la demanda de nuevas hipotecas.   Pues que aumente el crédito, es buena noticia. Es importante porque si no damos crédito no tenemos ingresos y si no tenemos ingresos no somos rentables.   Aunque Bankia, por mandato imperativo del Plan de Reestructuración, no puede invertir en ladrillo hasta 2017 ¿cómo ve el sector de la construcción, siempre un referente en nuestro PIB? De igual forma que el porcentaje de PIB que representaba la construcción en España en 2007 era tremendamente excesivo, también es verdad que el peso que en estos momentos tiene es claramente insuficiente. En los próximos años no se trata de volver al boom inmobiliario, se trata de lograr la estabilidad y la normalización del sector.   Su llegada a Bankia ha cambiado la entidad de arriba a abajo. Incluso en el modelo de patrocinios de la entidad. Ya no vemos motos de carreras patrocinadas por Bankia, ni equipos deportivos. Ahora se centran en apoyar la formación profesional dual. ¿Por qué? Cuando llegamos a Bankia partíamos de la base de que las antiguas cajas tenían unos presupuestos muy fuertes en patrocinios y ahora tenemos unos presupuestos mucho más limitados. Además hicimos una reflexión sobre dónde invertir los fondos destinados a la responsabilidad corporativa, a la obra social o como queramos llamarlo. Y entendimos que era necesario cambiar el enfoque. Decidimos, aconsejados por el equipo de Comunicación, olvidarnos del mundo del deporte que no nos cuadraba en la visión que teníamos y nos marcamos fundamentalmente tres grandes vectores.El primer vector es el tema de la vulnerabilidad social, muy relacionado con las viviendas. En segundo lugar, y eso aplica mucho a Castilla y León, es el tema del campo en el que queremos incidir mucho. Y en tercer lugar, el tema de la educación.   En el campo de la Educación, ¿por qué decidieron apostar por la formación profesional dual y no, por ejemplo, por becas y ayudas a otro tipo de estudios? Ahí también hicimos una reflexión y nos planteamos que no aportábamos mucho a la sociedad si empezábamos a financiar becas para ir a Harvard, que seguro que es muy importante pero que hay otras entidades que lo hacen. A nosotros nos parecía que nuestra labor tenía que estar mucho más pegada al terreno. Y vimos que un déficit evidente de la estructura educativa en España es la formación profesional. Y si además hablamos del desempleo en los jóvenes, la formación profesional dual lo que consigue es combinar ese déficit académico con una alternativa de puestos de trabajo reales, en el corto plazo, muy pragmáticos y que tienen un rápido efecto. Por eso nos hemos concentrado muchísimo en la formación profesional dual. Estamos invirtiendo en formación profesional dual, estamos llegando a acuerdos con las distintas Comunidades Autónomas y con el Gobierno central, con el Ministerio de Educación, y nos gustaría ser una referencia dentro de la formación profesional dual de este país. Que cuando se hable de formación profesional dual, Bankia sea un protagonista importante, porque creemos mucho en ello. Yo personalmente creo mucho.   ¿Supone un motivo de preocupación para Bankia los test de estrés? Cuando me preguntan esto, sobre todo los analistas, suelo decir que hay entidades que han pasado test de estrés teóricos pero algunos los hemos pasado muy prácticos. Los pasaremos porque tenemos una situación muy solvente.

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